Los famosos dibujos, ahora animados
La broma continua: Mohammed Dance.
La broma continua: Mohammed Dance.
Encuentro esta historia estremecedora en el blog Desde mi Rincón, de uno de nuestros más dedicados lectores.
Se trata de una mujer pal¡kistaní que, siguiendo la costumbre de la zona, tiene que pedir perdón por una ofensa causada por su hermano (una volación).
Su padre le dice que se prepare para ir a pedir perdón a la otra familia… Pero mejor que leáis la historia entera: Mukhtar Mai
”Y también pienso que si la gente viera esos dibujos y reemplazaran las imágenes del Santo Profeta [se refiere a Mojamé] por las de Jesucristo o la Virgen María, podrían ver que incluso en nuestra cultura, si se atacaran las tradiciones judeocristianas, se darían estallidos de furia similares.”
¿De verdad creerá este señor que se hubieran quemado embajadas? ¿De verdad creerá que hubieramos visto manifestaciones con amenazas como estas por unos dibujos similares?
Por cierto, volviendo a casa, y pidiendo perdón por la comparación, ¿os imaginais que al igual que Carod se rió del Cristo crucificado nos riéramos del fusilamento del golpista Companys… o del capitán Lozano, Rodríguez Lozano?
Lo nuestro fue un susto de unas horas, sin embargo lo del sitio de los Demócratas Suecos (extrema derecha, advierten) parece definitivo. Los Servicios de Seguridad y la Ministra de Exteriores han forzado su cierre, por la reproducción de los dibujos de Mojamé [tras conocer al personaje, “Mahoma” me suena demasiado solemne]. Nótese: por la reproducción de los dibujos, no por otra cosa.
Para la Ministra “es tremendo que un grupo de extremistas pongan en peligro a los suecos”.
El comentario que hace “Ruy Díaz” (es decir, el Cid) en Western Resistance es concluyente:
Estimada Ministra:
Si teme por las vidas de los suecos que residen en el extranjero, agénciese un ejército capaz de defenderlos.
Suyo afectísimo
Y es que se nos ha olvidado que la primera obligación –si no la única- de un gobierno es la protección de la vida y hacienda de sus tributarios… eso, o dejamos de pagar impuestos.
En todo caso, el vestido que llevan parece más apropiado para Dinamarca que para Kenia.
No os perdáis el reportaje fotográfico completo.