El Fin de la primacía de Occidente
Traduzco así el título de Fjordman, The Retreat of the Western Order, publicado en Gates of Vienna, dentro de la colección ocasional series from Scandinavia”.

A continuación sigue un resumen del artículo:
La tesis del “Choque de civilizaciones” de Huntington ha dado lugar a muchos debates y a algunas críticas justificadas. Se le ha acusado de excesiva simplificación y de subestimar la amenaza del Islam. Huntington trata en su libro de las “fronteras sangrientas” del Islam, pero en vez de achacar su causa al propio Islam, echa la culpa al alto número de hombres jóvenes de esos países. Si hubiera leído “The legacy of Jihad” de Andrew Boston o “Onward Muslim Soldier” de Robert Spencer (enlaces en el artículo original de Fjordman), hubiera entendido que la Yijad y la violencia están íntimamente ligadas a la expansión del Islam desde su comienzo. La abundancias de “carne de cañón” ayuda a explicar esas fronteras sangrientas, pero esa situación es consecuencia directa del contenido agresivo y belicista de los textos básicos del Islam.
Huntington falla a la hora de entender que el Islam enseña una agresividad sin parangón en otras religiones y culturas. Hugo Fitzgerald, vicepresidente de Jihad Watch, el sitio de Robert Spencer, ha investigado las limitaciones del modelo de “choque de civilizaciones”.
Fitzgerald: ¿Choque de Civilizaciones? Pues sí y no.
Para empezar el libro de Huntington parece sugerir que el enemigo es Occidente y que el choque se produce entre Occidente y el resto del mundo. Sin embargo, en realidad se trata de la agresión del Islam al resto. El Islam está en lucha contra Occidente pero también contra los ortodoxos, hindúes, confucianos, negros africanos no musulmanes… No se ha producido, ni se la espera, ningún choque cultural entre las civilizaciones hindú, china, africana y occidental. Puede haber luchas de poder entre ellas, pero no “choque civilizacional”.
Huntington acierta al dar relevancia al fenómeno cultural/civilizacional en los estudios geopolíticos, y al afirmar que el s. XXI comienza con un Occidente en posición preeminente aunque declinante. También atina al señalar la emergencia de otras potencias como China o el mundo islámico. Todo ello llevará a unos cambios en el poder global que no se habían visto desde hacía siglos. Los futuros historiadores hablarán posiblemente de “la retirada del poder occidental” en el s. XXI. Retirada y no final, porque no está claro que el desenlace sea el final de Occidente, aunque podría. En todo caso, el multiculturalismo y la desgana de un Occidente que parece haber renunciado a defenderse de una inmigración sin precedentes, son considerados por el mundo musulmán una invitación al ataque que se detuvo a las puertas de Viena en el s. XVII.
Los musulmanes creen que es esta la hora de atacar a Occidente y de instalar al Islam en la posición dominante que se merece según sus libros sagrados. No repararán en los gastos, incluida una guerra nuclear. La rendición o destrucción de Occidente es su primer objetivo actual. Creen que lo lograrán en unos quince a veinte años. Es importante que los occidentales comprendan que una guerra mundial con el Islam es inevitable a estas alturas. La única cuestión es si será una guerra fría o caliente. Iremos rápidamente hacia esta última si países como Irán se hacen con la bomba atómica y la inmigración musulmana continua empujando a Europa occidental hacia la guerra civil.
El resultado de esta agresión es variado:
Nuevo siglo Occidental/Atlántico
Para ello será necesario que Europa recupere su antiguo dinamismo cultural y religioso y que expulse al Islam. El Islam no es la causa de la actual debilidad europea, sino una infección secundaria, que podría forzar una reacción de la actual Europa, forzada a renovarse o a morir. Europa tendría que pasar por un período turbulento, doloroso del que saldría revitalizada. No es imposible, pero es muy poco probable que esto suceda, dada la debilidad cultual, económica y demográfica de Europa.
Otro siglo Norteamericano
Los EE. UU seguirían siendo la superpotencia mundial. El s. XXI sería una continuación del XX. Europa trataría de expulsar el Islam, pero no lo conseguiría y se caería de la escena mundial. O resultaría transformada en Eurabia., o se vería envuelta en una guerra civil sin triunfadores. Al mismo tiempo, Asia podría verse comprometida por diversas rivalidades nacionales (China-India) que la llevarían conflictos como el de la PGM en Europa.
El siglo de Asia/China
Asia volvería a ser el centro del mundo. El multiculturalismo y la inmigración masiva acabarían con un Occidente en decadencia e incapaz de defender su propia cultura. Las guerras de los Balcanes serán consideradas como un precedente de la previsible Guerra Mundial Multicultural, de la que Occidente resultaría “balcanizado”. Si la India y el sur asiático resultaran destruidos o paralizados por la agresión musulmana, China quedaría como la única superpotencia.
El siglo del Pacífico
USA continuaría siendo el principal poder del mundo, con una Europa hundida en la insignificancia y reemplazada por Asia. Los asuntos mundiales pasarían a ser decididos por EE. UU. y Asia (sobre todo China), que colaborarían en la contención del Islam. Europa habría sido arruinada por las guerras civiles de Eurabia y sería poco menos que un museo al aire libre cuyas ruinas visitarían norteamericanos y chinos, al igual que hoy visitamos las del Egipto pre-islámico.
El siglo de la anglosfera.
Esta es la predicción de Mark Steyn y otros analistas políticos. EE. UU., Reino Unido seguirán siendo los actores principales, como en los tres siglos anteriores. Junto con ellos estarán otros países anglohablantes como Australia y otros “asociados” como India y Japón. Quizás incluya también algunos países de Europa occidental que hubieran sabido expulsar al Islam. Tendrá unas relaciones más bein frías con una China autoritaria y hostiles con el mundo islámico.
Guerra Civil Mundial
La posibilidad más tenebrosa. El Islam conseguiría acabar con Occidente, tanto Europa como Norteamérica. Se seguiría el derrumbe del comercio mundial, llevando la agitación al resto del mundo. La India y Rusia serán atacadas también por el Islam. El poder de los estados quedará seriamente dañado en casi todo el mundo. Será la primera guerra civil que afecte a toda la humanidad. La civilización sufrirá un retroceso que necesitará de varias generaciones para ser superado.
____________________________
Este es el análisis de Fjordman. Nótese que en todo caso se descarta que el Islam pase a una posición mundialmente hegemónica, pues se trata de una cultura de carácter parasitario, incapaz de crear una dinámica de crecimiento propia y cuya historia es una sucesión de períodos de saqueo de civilizaciones más avanzadas con las que se encuentra y de recaídas en el atraso y la barbarie.





