Eso afirman los directivos de ARLA, la compañía danesa de productos lácteos que tras sentir en sus carnes las consecuencias del boicot mahometano –unas pérdidas de 65 millones de dólares- ha insertado anuncios de una página en periódicos de 25 países, declarando que “Nuestra presencia en la región nos ha proporcionado una mayor conocimiento sobre vuestra cultura y valores y sobre el Islam. Esto nos ha permitido proporcionar productos de alta calidad conforme a vuestras preferencias”.
¿No estarán confundiendo la velocidad con el tocino? Y la cosa no se queda en declaraciones más o menos exageradas e hipócritas. Como obras son amores, y no buenas razones, Arla se ha comprometido a llevar a cabo diversos proyectos humanitarios en Oriente medio:
The centerpiece of the deal between Arla and Qaradawi is not the grovelling statement, but Arla’s offer to start humanitarian projects in the Middle East, including helping disabled children and cancer sufferers.
The terms of this deal had already been set in March during a conference convened by the Danish Foreign Ministry in Copenhagen. According to The New York Times, Amr Khaled, an Egyptian preacher, indicated that the boycott of Danish goods could end “if Danes and their government reached out with initiatives like help for small businesses, or health care.”
On his own Web site, Khaled had been even more explicit, announcing “We will not accept a symbolic apology. We want them to take actions that prove their respect for the Prophet.” Arla got the hint and paid up.
Yo le llamaría a eso extorsión. No quedan ahí las tribulaciones de Arla. Estos comunicados han sido criticados por diversos miembros del partido liberal en el gobierno, incluido su gallardo PM Anders Fogh Rasmussen. Otro miembro del partido ha sugerido que cambien el domicilio a Teherán… Pero lo pero para la compañía es que los propios daneses han tomado nota y han empezado a dejar de comprar productos de Arla… No se puede estar en misa y repicando, mucho menos postrándose a la Meca.
El artículo en que he leído esta información finaliza con un llamamiento a continuar con la campaña del BUY DANISH, pero advirtiendo sobre la traición de Arla y de otras compañías, como IKEA. La campaña ha sido realmente efectiva, como contábamos aquí. Nosotros seguimos bebiendo Carlsberg, entre tras razones, porque le hemos cogido gusto.

New Danish Export: Dhimmi Cheese (Kielvifartas también nos cuenta cosas interesantes)
Tags: Dinamarca, Negocios, Noticias sorprendentes por AMDG
No Comments »