La Guerra de los Rehenes (IX): Israel empieza la ofensiva terrestre (Actualizamos sobre el camino)
Despues de muchos titubeos, después de unas críticas internas tan despiadadas como bien fundadas, Olmert da inicio a la ofensiva terrestre. No quiere pasar a la historia como el primer PM israelí que pierde una guerra. Os tendremos informados.
Si leéis inglés id a Payamas.
Los errores de Olmert: Cuando se va a una guerra hay que seguir la máxima del samurai: “Procura ante todo no desenvainar la espada nunca, pero si lo haces no la envaines sin sangre”. Quiere decir que solo se va a una guerra para ganarla, nunca se debe amagar y no dar en este caso.
Entre las cosas que ha hecho mal Olmert -un político sin carisma que llegó a Primer Ministro por la enfermedad de Sharon- está el no haber utilizado más fuerza al principio, cuando Hezbolá no se esperaba la respuesta. También, el confiar demasiado en las operaciones aéreas, el interrumpir las operaciones, el no fiarse del ejército, al que su predecesor puso a prueba forzando una retirada de Gaza que no ha servido de nada y con la que no estaban de acuerdo.
El rechazo a Olmert alcanzó estos últimos días un punto crítico. En Haaretz, un periódico “progresista”, EL País de Israel, un columnista pedía la dimisión de Olmert en unos términos que pocas veces se leen:
Ehud Olmert may decide to accept the French proposal for a cease-fire and unconditional surrender to Hezbollah. That is his privilege. Olmert is a prime minister whom journalists invented, journalists protected, and whose rule journalists preserved. Now the journalists are saying run away. That’s legitimate. Unwise, but legitimate.
(…)
… the day Nasrallah comes out of his bunker and declares victory to the whole world, Olmert must not be in the prime minister’s office. Post-war battered and bleeding Israel needs a new start and a new leader. It needs a real prime minister.
La situación a día de hoy (viernes 11 de agosto): Tras casi un mes de guerra (se puede decir que empezó el 12 de julio con el bombardeo del aeropuerto del Líbano), la situación estaba estancada: Israel no ha conseguido su principal objetivo: impedir que Hezbolá tenga capacidad para amenazar su territorio. Los misiles siguen cayendo en el norte de Israel como desde el comienzo.
En el aspecto diplomático se han producido distintas peticiones de alto el fuego -auténticos brindis al sol de una ONU proislámica e inservible, pero eso sí Annan siempre cariacontecido- y algunas propuestas suficientemente respaldadas, como la francoamericana. Sin embargo, esta ha sido rechazada por las partes, en particular por Israel. No hubiera sido una buena solución para Occidente en su lucha declarada contra el Islamofascismo. No nos podemos permitir dedicar nuestras tropas a proteger a los musulmanes de ellos mismos, ni en Bosnia, ni en Kosovo ni en Afganistán, ni en Iraq. Algo similar sucede en este caso.
La mejor solución, la única que funcionará a largo plazo, es eliminar a Hezbolá, el brazo armado de Irán en las costas del Mediterraneo. Sin embargo, Israel ha realizado una campaña penosa. Este análisis de Carl in Jerusalem dice que EE. UU. pondría más carne en el asador del juego diplomático si Israel estuviera dispuesto a eliminar realmente a Hezbolá.
Israel is not being ‘forced’ to leave the job of eliminating the Islamist threat unfinished. The United States would happily back Israel’s eliminating the Islamist threat if it were convinced that Israel would do the job. So would Britain and Australia and maybe even Germany. Sadly, Israel’s leadership lacks the courage and the conviction to allow its army to do the job that needs to be done.
Israel empieza la ofensiva terrestre. Ayer jueves se creía que Olmert estaba esperando una resolución de la ONU que permitiera salvar mínimamente el honor. Hoy viernes, Olmert ha decidido ir a por todas, considerando que las condiciones del alto el fuego que se va a votar en la ONU son insatisfactorias, encarga a su ministro de defensa la invasión del Líbano, que ya había sido aprobada el miércoles en el consejo de ministros.
Se trata de ocupar el territorio al sur del río Litani. 400 efectivos de las fuerzas de seguridad libanesas son autorizados a salir de la localidad Marjayoun, en el sudeste del Líbano. A la hora de la verdad Hezbolá se queda abandonado a su suerte.
En ese mismo momento, con la invasión terrestre del Líbano en marcha, se negocia un alto el fuego que tomaría la forma de una Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Sobre la ocho de la tarde hora española se comentaba que EE. UU. y Francia habrían alcanzado un acuerdo al respecto, sin embargo, se ha pospuesto hasta la una de la mañana hora también española.
Mañana más.







