La formidable y duradera herejía mahometana (3). Mahometanos y protestantes.
Después de presentar a la herejía mahomentana, Belloc se refiere a ciertas coincidencias con el calvinismo –el núcleo ideológico de la Reforma protestantes-. No soy yo, por tanto, el primero que se da cuenta:
There is thus a very great deal in common between the enthusiasm with which Mohammed’s teaching attacked the priesthood, the Mass and the sacraments, and the enthusiasm with which Calvinism, the central motive force of the Reformation, did the same. As we all know, the new teaching relaxed the marriage laws – but in practice this did not affect the mass of his followers who still remained monogamous. It made divorce as easy as possible, for the sacramental idea of marriage disappeared. It insisted upon the equality of men, and it necessarily had that further factor in which it resembled Calvinism – the sense of predestination, the sense of fate; of what the followers of John Knox were always calling “the immutable decrees of God.”
A estas alturas puedo proponer un intento de explicación para estas coincidencias. Los tres misterios básicos de la religión cristiana de-toda-la-vida (la católica, porque tras los tumbos históricos de la ortodoxia, atacada por el turco y perseguida por el socialismo real, ha quedado prácticamente sin voz) son Encarnación, Eucaristía y Resurrección. Los tres, por cierto, relacionados con la carne, con el cuerpo del hombre. La Reforma protestante eliminó la Eucaristía, la Reforma mahometana, elimina también la Encarnación. Por lo que deja de ser cristiana aun manteniendo a Cristo.
La eliminación de la Eucaristía lleva a la eliminación de la jerarquía eclesiástica, porque tras eliminar misterio de la Transubstanciación y reducirlo a un ritual más, no hace falta nadie especialmente consagrado para la operación. Prácticamente cualquier persona con una mínima preparación podrá dirigir los rezos.
Palacio museo Topkapi construido en 1435 por Mehmet II - Cámara nupcial de su harén en el palacio.
El Islam va más allá. Simplifica la teología hasta dejarla en una simplicísima tautología (“No hay más Dios que el único Dios”, ¿y como podría haber varios si es el único?), por eso quien dirige los rezos necesita solo conocer los ritos y saber leer. Las homilías puden dejarse para temas políticos, incluso para predicar la guerra y el planear el degüello de infieles.
La simplicidad teológica lleva también a la La eliminación de la Eucaristía lleva a la eliminación de la jerarquía eclesiástica, que cualquiera podrá interpretar. En ambos casos hay una tendencia desconcertante a tomar los textos al pie de la letra. Los mahomentanos llegan a proponer que el Corán preexiste a su revelación. Los protestantes son muy dados a la lectura individual, que suponen asistida por el soplo del Espíritu Santo, sin perjuicio de desarrollos teológicos de valor inigualable.
En el mismo proceso de simplificación, el matrimonio deja de ser sacramento pasando a ser asunto civil, de hay la regulación permisiva del divorcio.
Creo que esto pude servir como un esbozo de explicación de las coincidencias. Los comentarios están abiertos para la refutación o matización de estos argumentos.





