La Gran Vía, una zarzuela liberal (2)

Vamos con la segunda parte de la anotación. Los textos son más nítidamente liberales que los dos que seleccioné para la primera parte, pero sigue teniendo su punto de anticatalanismo. Por supuesto, nada comparable al odio antiespañol de Rubiales, de su entrevistador, y de su público.

3. La destrucción creadora. Antes hablaba el petróleo, ahora lo hace el gas:

“Ayer, doquiera lucí,
y hoy tan desgraciado soy
que me echa el Comercio… Así,
aprended, luces de mí
lo que va de ayer a hoy”

El gas se queja de la competencia del petróleo, de la destrucción creadora del Comercio. Nada nuevo bajo el sol. La zarzuela madrileña se adelantó a Schumpeter.

4. Mercado y desigualdad. Sigue la disputa entre el gas y el petróleo:

“Yo nunca me glorifico,
pero aunque esplendor me sobre
mis ventajas justifico,
que yo soy la luz del pobre
si tu eres la luz del rico.
(…)
Tu estabas alto yo bajo,
mas no envidié tu poder,
y hoy con creces to aventajo…”

El mercado aumenta las desigualdades pero beneficia sobre todo a los peor parados. En concreto, trae una movilidad social impensable en otros sistemas. ¿No es eso que exige Rawls? Pues ahí lo tiene. En todo caso hay que reconocer que ni resulta intuitivo ni atractivo. Por eso cuesta tanto vender el liberalismo.

5. Se arma el cirio. El cirio interrumpe la discusión entre le gas y el petróleo. Los carlistas, vamos:

“Cesad en vuestro delirio
y no cantéis ya victoria…
No hay para alcanzar la Gloria
más que mi luz, ¡la del cirio!
Yo ilumino al pecador,
doy luz al hombre sencillo,
y, faro del cielo, brillo
en la casa del Señor”

Y ¿cómo se resuelve?: “El cirio que tiene en la mano el personaje estalla produciendo una detonación pequeña”. Me recordó a la escena del Valle de los Caídos de Torrente 3, resuelta con una ruidosa ventosidad.

6.- Ya no se habla castellano…

“Ya no se habla el castellano
en los teatros de España.
Le Fiacre… Il Guitarrero…
Compañía italiana
de los niños Lambertini.”

En esta caso no se quejan de la carcundia secesionista sino de la opera italiana, la competencia de la zarzuela.

7.- La traca final. Como toda obra, la inauguración de la Gran Vía se atrasa, y el respetable empieza a preguntar cuando estará lista. ¿Cuándo?:

“Cuando con sincero afán
llegue un día a defender
el libre cambio cualquier
comerciante catalán”

Pues sí, han retratado a los retroprogres y nacionalsecesionistas catalanes. ¿A quién le va a extrañar que le tengan tanta tirria a la zarzuela?. En todo caso, queda demostrado: La Gran Vía, revista madrileña liberal.

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