Entre la morisma un hombre se puede divorciar diciendo tres veces a la parienta “Talaq, talaq, talaq”. Le devuleve la dote y que se las apañe. Si no tiene familia masculina (padre, tío, hermano) la mujer queda desasistida, porque en los países que aplican la Saría una mujer tiene que estar bajo la protección de un varón.
En la India se ha dado un caso curioso. Un mahometano se emborrachó, y se lo dijo a la mujer. Era solo una riña. El dice que no lo pretendía ella tampoco está por la labor de irse de casa, pero los sabios del pueblo dicen que ahora están divorciados.
La única manera de que vuelvan a poder vivir juntos legalmente es que se case con otro, se divorcie después y se vuelva a casar con su marido. En caso contrario los pueden acusar de adúlteros…






Oye, esto parece un guión de Al-Modóvar.
Podría serlo, en efecto
Muy bueno lo de Al-Modóvar.
Hombre, siempre es bueno recibir de aquellos países noticias irónicas y divertidas como ésta, y no otras mucho más preocupantes. Aunque claro está que no hay que olvidar nunca el oscuro y cuestionable trasfondo.