Hay dos reglas solo: amar a Dios sobre todas las cosas y no hacer daño a los vecinos. Los rituales del templo tenían como fin eliminar las prácticas paganas que tenían lugar en otros sitios. Fuera del templo no había más reglas que las de las tablas de la ley. Posteriormente, saduceos, fariseos y esenios empezaron a añadir otras reglas. Los fariseos desarrollaron además la Ley Oral. [Ya tras la vuelta de Babilonia, con la reescritura de la Biblia, empezó la hipertrofia leguleya].
El judaísmo no trata de cambiar la naturaleza humana, solo de evitar las peores consecuencias de la maldad. Es muy práctico y esencialmente liberal. Una curiosidad: el decálogo exige tratar de forma diferente a los vecinos. Así, prohíbe las malas acciones en todo caso, pero en relación a los vecinos prohíbe hasta las malas intenciones (desear a su mujer y propiedades).
Las prohibiciones son razonables: no se prohíbe el sexo, sino el adulterio; ni la bebida, sino la embriaguez. Solo se pueden matar animales si es para comer. Las abluciones son simples e higiénicamente razonables. El fariseísmo cambió la cara del judaísmo con reglas adicionales de pureza, alimentación, sinagogas, oraciones repetitivas y supersticiones varias.
Los diez mandamientos, en su simplicidade integridad, no pueden ser el producto de una tribu de nómadas o trogloditas.
Lo tomé de aquí.
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