Tribunal Supremo italiano: Atar a una hija a la silla y golpearla es perfectamente legal, en las familias musulmanas.

Una chica de origen marroquí fue atada a una silla y golpeada después por su padre, madre y hermano. La razón es que había salido con un amigo y tenía un “estilo de vida” que los padres no aceptaban. Tras la primera sentencia y la apelación, el Tribunal Supremo de Italarabia confirma que es perfectamente legal, que lo hicieron por el propio bien de la chica y por no comportarse como se espera en su cultura.

No cuentan todos los datos; por ejemplo, si los golpes fueron “pellizcos de monja” o resultaron en lesiones. En todo caso, atar a una silla y golpear en familia supera la disciplina aceptable según las buenas costumbres, aunque no lo castigue el código penal. Una abogada marroquí de mujeres maltratadas acusa a los jueces de doble moral y se pregunta si no se hubiera castigado a un padre de familia católico que hiciera lo mismo. Al menos la prensa progre lo repicaría adecuadamente, y las feministas que denuncian la “cultura patriarcal”, y también los abogados “progresistas”, y tantos otros mequetrefes de la misma cuerda, que encuentran esto aceptable si lo hace un marroquí.


(No corresponde a esta noticia)

Italy: Court discriminates against Muslim girls

9 comentarios

  1. La doble ley, el final del Estado. La ley varía según la «cultura» a la que pertenezcas. Alegar para absolver a esos salvajes que lo que hicieron a la chica «era por su bien» y que el golpearla era «algo inhabitual». Podemos proponer a ZP que en los casos de «violencia de género» aplique estos atenuantes. Naturalmente, el proximo maltratador italiano que pase por los tribunales puede recurrir a esta sentencia para pedir su absolución, y entonces quedarán con el culo al aire estos vendidos traidores cobardes.

  2. KHALIFEH · Escritora palestina «Mi madre tuvo ocho hijas, una vergüenza»IMA SANCHÍS – 16/08/2007
    66 años. Nací en Nablús, Palestina, y vivo en Ammán, Jordania. Divorciada y con dos hijas. Doctora en Estudios sobre la Mujer y Literatura Americana. Creo en la comunicación entre culturas. Soy atea y feminista. Publico Imagen, icono y promesa (Cahoba). He creado el Centro de Asuntos de la Mujer en Nablús, Gaza y Ammán
    -¿El feminismo divide a las árabes?

    – Sí, por una parte mujeres con educación superior y por la otra las conservadoras, cercanas a tendencias fundamentalistas.

    – ¿Hay entendimiento entre unas y otras?

    – No. La primera vez que vi a una mujer con velo por las calles de Nablús fue en el año 1972 y pensé que era una monja. El llamado velo islámico es muy reciente y es un movimiento político que utiliza la religión.

    – Difícil el feminismo en ese contexto.

    – Cuando abrimos el Centro de la Mujer la sociedad nos miraba con desconfianza, creían que feminismo implica odiar al hombre y temían que fomentáramos la libertad sexual de Occidente. Pero actualmente el movimiento femenino en Palestina es el más fuerte en Oriente Medio. Estuvimos a punto de que se aprobara una nueva ley de familia; por desgracia, Hamas ganó las elecciones.

    – ¿Qué leyes cambiarían del mundo árabe?

    – Eliminaríamos la poligamia y cambiaríamos el repudio, reservado a los hombres, por el divorcio, y promovemos leyes que favorezcan la educación femenina y su entrada en la vida laboral. En nuestras universidades tenemos el porcentaje más alto de mujeres árabes, un 51%.

    – ¿Por qué aceptan las mujeres árabes la poligamia?

    – No tienen medios económicos propios ni fuerza psicológica.

    – Pero defienden los valores integristas.

    – Cuándo mi madre tenía 56 años, mi padre decidió casarse de nuevo con una joven de 20 años. Mi madre no lo aceptó, le dijo que se fuera y quedó abandonada sexual y emocionalmente, una experiencia muy tormentosa. Si hubiera sido independiente económicamente, se habría divorciado.

    – ¿Por qué permiten que sus hijas vuelvan a pasar por ello?

    – Esa revolución requiere independencia económica, educación, y conciencia. Si falta uno de los tres elementos, no hay independencia. Incluso si eres una profesora y no eres consciente de tus derechos como mujer, seguirás estando oprimida.

    – ¿Cuántas mujeres había en su casa?

    – Mi madre tuvo ocho hijas y un chico, lo que socialmente era terrible, se tenía que disculpar por ello. Crecí con la clara conciencia de ser mujer, yo era la quinta.

    – ¿Percibía usted la desgracia de su padre de tener un único hijo?

    – Mi padre fue el primero en instalar la electricidad en Nablús, tenía mucho dinero. Desde el principio tuve claro que había una diferencia abismal entre mi hermano y nosotras. Le mimaban, tenía todo lo que quería, y a nosotras nos ignoraban y teníamos reglas muy estrictas. Yo era muy contestataria y me internaron en un colegio de monjas.

    – ¿Hablaba con su madre de lo injusto que era el trato a las mujeres?

    – Sólo después de que mi padre nos abandonara. Entonces empezamos a hablar mucho de estas cuestiones, solíamos leer a Simone de Beauvoir y a Qasim Amin, la primera feminista egipcia. Fue entonces cuando mis hermanas aceptaron mis puntos de vista. Pero antes de que mi padre se fuera me veían extrema y utópica.

    – ¿Sus hermanas fueron a la universidad?

    – Perdí a dos hermanas cuando éramos niñas. Las mayores se casaron entre los 16 y los 18, sólo las dos últimas son universitarias.

    – Y usted, ¿con quién se casó?

    – Me casé a los 18 años con el hombre que me impusieron. Me dijeron que no iría a la universidad, que mis alternativas eran casarme o quedarme en casa. Cuando nos presentaron me dijo que venía de América y que se volvía allí y pensé que ésa era la única manera de escapar, pero más tarde descubrí que era una gran mentira.

    – ¿Con qué tipo de hombre la casaron?

    – Era ludópata y como mi padre era rico pensó que casarse conmigo le daría medios. Nunca nos fuimos a América juntos, me fui sola. Cuando me separé, a los 32 años, inicié mi educación sin la ayuda de nadie. Y tuve a mis hijas a los 20 años, yo las eduqué y les di todo lo que pude, una es ginecóloga y la otra guía turística.

    – ¿Y cómo mantuvo a sus hijas?

    – Trabajaba y estudiaba, vivíamos las tres en una pequeña habitación. Cuando me licencié, trabajaba en la universidad y conseguí una beca Fulbright para ir a EE. UU., donde me doctoré.

    – Un cambio de vida sorprendente.

    – Una mujer puede hacer muchas cosas, no tenemos que aceptar la realidad, podemos cambiarla, como individuos y comunidad.

    – ¿Qué piensa de los hombres?

    – A mi edad sé que no tenemos que culpar a los individuos, sino a la cultura en la que se forman, una cultura que les ha enseñado a ser machos mimados.

    – ¿Volvió a ver a su padre?

    – Cuando nos abandonó yo tenía 20 años y murió 20 años después. Un día se presentó en la universidad, después de que publicara Cactus,la novela que me dio proyección internacional. Verlo me heló la sangre.

    – ¿Qué quería?

    – En la barbería el barbero le enseñó una revista: «¿Ésta que sale aquí no es tu hija?», le preguntó. Mi padre quiso saber cómo había llegado allí. «He visto que eres famosa y has escrito libros, ¿por qué no me lo has contado?». «Porque no estabas», le respondí.

    -…

    – Entonces señalando mis libros añadió: «¿Por qué firmas como Sahar Khalifeh?». «¿Te molesta que firme con nuestro apellido?». «Me molesta que no hayas puesto mi nombre de pila entre el tuyo y el apellido». Quería que firmara con su nombre.

    jueves, 16 de agosto de 2007

    La Contra | página nº 56 Más Noticias de
    La Contra

    DOS ORILLAS
    Su primera novela, único manuscrito, fue secuestrada por el Gobierno israelí. «Trataba de los primeros días de ocupación israelí en Palestina, de cómo los tanques israelíes avanzaban y la sorpresa de la población. Porque el mensaje que recibimos es que eran tanques árabes que venían de Argelia para liberarnos. Algunos palestinos confundidos les saludaban con la mano y ellos empezaron a disparar. Nunca he pasado tanto miedo en mi vida. Y ése es mi estilo, mis personajes hablan de la vida cotidiana bajo la ocupación». Sahar Khalifeh se educó en Occidente y ha sido una de las pioneras del movimiento feminista en los países árabes hoy divididos entre mujeres que compiten laboralmente con los hombres y, un retorno a la tradición, mujeres que se refugian en el integrismo.

  3. No te pongas histérico denuevo, fumate una pipa de agua de esas que teneis, AMDG no ha escrito que la de la foto sea la de la noticia. Piensa que la de la foto ha tenido mejor suerte porque los golpes han sido detrás en cambio a la otra, al estar sentada, le habrá quedado la cara como a esta el trasero y las nalgas… Bestias salvajes que sois.

  4. Chubesquiu Dice:
    16/08/07 en 6:19 pm

    Verraco, de verdad que los mahometanos tienen genes defectuosos que los hacen ser inferiores en inteligencia y religiosidad.
    ¿No leíste que la foto no corresponde a la noticia?
    En fin.

  5. No devisteis poner la foto si no es de la mujer en cuestión.

    Ya me hago idea de que es una injusticia sin necesidad de fotos. Si fuera cristiana su familia, habría que ver cómo les trataba la «justicia». ¿Por qué este trato de preferencia hacia los musulmanes que se salta las leyes a la torera?. Una injusticia es una injusticia, venga de quien venga, aunque sea de gente de la falsa religión que tratan de imponernos en Europa como sea: natalidad, inmigración, etc.

  6. ¡MANIPULADOR(ES)!. SI LA FOTO NO CORRESPONDE A LA NOTICIA PORQUE LA PONES. ESO ADEMAS ES UN DELITO. Y UNA CANALLADA.
    Y SEGURAMENTE LA FOTO HA SIDO UTILIZADA SIN PERMISO DE LA PERSONA AFECTADA Y SUS FAMILIARES, ¡CLARO, CON TAPARLE LA CARA..!. ALGÚN DÍA TE PILLARAN Y TE LLEVARAN A LOS TRIBUNALES.
    SALVO QUE LA FOTO SEA DE LA verraca de Joana QUE TE LA HA PRESTADO PARA LA OCASIÓN. IGUAL LE VA LA «MARCHA» Y LA PONE ASÍ SU MARIDO CADA VEZ QUE LA «PILLA».

    Y TU MILLENIO, FUMATE LA «PIPA» DE LA verraca QUE IGUAL LE GUSTA Y A TI, TAMBIEN.

    Y TU AMDG, MARMOTA, ¿PORQUE BORRAS LAS OPINIONES QUE NO SON DE TU PALO?. ERES (SOIS) MUCHO PEOR QUE LO QUE CRITICAIS.

    ¡¡SEÑOR, SEÑOR………QUE GENTUZA!!

  7. En este punto no importa si las nalgas de la foto no son las de la persona en cuestion, a los efectos docentes es una muestra de como queda el trasero despues de una golpiza «familiar». Igual que cuando descabezan a uno, o le cortan la mano o el pie o apedrean a una mujer o le dan de latigazos a uno o lo ahorcan. Ya con ver la suerte de cualquiera de los mencionados arriba no hay que ver la cabeza espifica de la persona, ni el miembro cercenado etc. Es lo mismo. Son unos verdaderos salvajes que deberian de volver a sus paradisiacos paises a matarse unos a otros y dejarnos en paz.

  8. Sergio, tu lo has explicado bien, como no existe foto de la víctima de esta noticia se pone una foto a modo de ejemplo de un caso similar que muestra aproximadamente como puede quedar una persona castigada por estos salvajes. Muchos ponen fotos a modo de ejemplo. Aunque seguramente la otra quedó peor todavía, ya que le han dado de frente y atada a una silla inmóvil.

    El CHUBASQUS sigue muy exaltado escribiendo a los gritos, como todo buen musulmán le preocupa más una foto que la noticia en sí, debe ser que el trasero negro de golpes de la mujer de la foto le parece demasiado erótico y está medio cachondo, se le han subido las hormonas musulmanas a la cabeza.

  9. Por eso he indicado que no se corresponde. Aquí está la historia de la imagen.

    Como sabes es una paliza perfectamente islámica: no hay ni huesos rotos ni sale sangre, aunque el hematoma lo dice todo.

    Si eres un musulmán bien informado, tendrías que reconocer que el Profeta Muhammad (como decís vosotros) la daría el visto bueno a la paliza.

2 Trackbacks / Pingbacks

  1. Italia: para la justicia son lícitos los castigos corporales. « NUEVA EUROPA
  2. Mas sobre las reuniones espontaneas del 11 de setiembre en Bruselas « NUEVA EUROPA

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*