El osito Mojamé y la cobardí­a británica

Hace mucho que no os pongo nada de Western Resistance, sin embargo, siguen publicando unos artículos largos que son un ejemplo de periodismo de «revista de prensa» de una calidad muy superior (pero muy superior) a la de la prensa escrita. Algo parecido a lo que hace en España Javier Monjas en su Nuevo Digital.

En este artí­culo, Adrian Morgan (Giraldus Cambrensis) presenta el caso del osito Mojamé. Pocas cosas se pueden decir nuevas, en todo caso, esta habrá pasado quizás inadvertida:

Two Muslim members of Parliament’s upper house, Baroness Warsi and Lord Ahmed had gone to Sudan and visited Ms Gibbons, but had to wait two days before they could meet President Bashir. Whether they went as emissaries of the government or as representatives of the British Muslim community is not known. The peers have claimed that they had acted on their own initiative.

 

(…)

 

On BBC TV news Frank Gardner, security correspondent for the BBC, said that the issue had been frustrating for the Foreign Office, as it was not through their actions, but through the mediation of two Muslim peers, that Ms Gibbons had been released. He said: «This was the way the Sudanese government wanted a way out of this. This wasn’t just a rescue mission for Gillian Gibbons, it was also actually perversely a rescue mission for the Sudanese government, which had seen this situation spiral out of control.»

 

(…)

 

In one editorial, the Telegraph claimed: «These are not normal times for Labour, however, and the Government has hesitated over whether it should do anything to try to ensure Mrs Gibbons’s immediate release. That hesitation has created the impression that the scandal over Labour Party funding has paralysed ministers…»

Esto es lo que los europeos llaman «soft diplomacy» para esconder su impotencia y su incompetencia. Y sin embargo, entre 2001 y 2006 los ingleses han enterrado el equivalente de 800 millones de dólares en Sudan, para tratar de arreglar algunos de los destrozos humanitarios del régimen islamista sudanés. Qué asco. No piensen que los dos lores musulmanes ingleses han ido a liberar a las maestra por «razones humanitarias». NO, el coste de imagen pública que les ha supuesto el asunto del oso de peluche a los musulmanes británicos estaba empezando a ser intolerable. Las organizaciones españolas, que no se jugaban nada, han mostrado la verdadera cara del Islam: Crisis del oso de peluche blasfemo: Las organizaciones islámicas españolas consideraron justificado y comprensible el castigo a la maestra

Y es que los fanáticos seguidores de Mojamé han quedado retratados.

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PS: Aquí­ vemos al simpático osito Mojamé, en el aeropuerto de Jartúm, buscando un destino más acogedor. De aquí­.

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