Una respuesta a “Un periodista, condenado a pena de muerte por un Corán mal traducido”

  1. Joana

    Mira, esa gente no tiene remedio. No es como muchos de la progresía, los incautos, ingenuos y los amaestrados por los medios de comunicación dicen: “no todos son iguales, los terroristas son malos pero los musulmanes son dignos de respeto2.
    Pues no. Es que a esa gente les gusta vivir así. Se les da de fábula a todos. No sólo a los líderes sino a todo el rebaño mahometano. Les gusta la muerte, les gusta el terrorismo contra todo el que no piense como ellos. Odian la libertad de expresión hasta los extremos más increíbles. Y para todo lo que se mueva piden muerte.
    No son dignos de respeto. Yo jamás ayudaría a ese pueblo. Ni estaría en Irak ni en Afganistán ni en ninguno. Que se apañen como puedan, que vivan o se mueran de hambre. Eso sí, al que saque un pie de sus fronteras se lo corto. No haría otra cosa que mantenerlos dentro.
    No es culpa nuestra que sean así, es culpa de ellos. No se puede convivir con animales enfermos de rabia.

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