Musulmanes decepcionados por visita del Papa a mezquita de Jordania

Estas cosas no pueden acabar bien, porque nunca saldrán a gusto de todos. No estamos para arreglar el mundo -los católicos digo- sino para defendernos y ver cómo se despeña (que a ello va) y heredar lo que quede. Pero hágase tu voluntad…

Lo digo por esto: Musulmanes decepcionados por visita del Papa a mezquita de Jordania. Debe de ser que esperaban que se hiciera moro…

Estas cosas, no pueden salir bien, porque hay que forzar tantos detalles y triquiñuelas que no merece la pena:

Volviendo a uno de sus temas favoritos, objeto de la encíclica «Fe y razón» de Juan Pablo II, el Papa planteó a los líderes musulmanes, el cuerpo diplomático y los rectores de las universidades jordanas un reto a cristianos y musulmanes: «Cultivar para el bien, en el contexto de la fe y de la verdad, el enorme potencial de la razón humana». Se puede hacer sin miedo, pues «la verdadera experiencia religiosa no estrecha la mente sino que amplia el horizonte del entendimiento humano, protegiendo a la sociedad civil de los excesos egomaníacos de quienes intentan absolutizar lo finito y eclipsar lo infinito».
Los maestros islámicos seguían sus palabras con extraordinaria atención, conscientes de que escuchar al Papa en el patio de una mezquita supone rendirle homenaje.
Esto es realemente increíble, pero no servirá de nada, porque, de una parte, implica concesiones en la denuncia de la naturaleza violencia del Islam, innegable, y de la otra, lo único que conseguirá es minar la autoridad de los musulmanes moderados que lo organizaron y le escucharon (relativamente moderados, por supuesto).
Además, esto tendrá contrapartida, porque algún día un ropón de estos querrá dar un discurso en el Vaticano.
De aquí (El Papa condena en una mezquita de Amán la manipulacion de la religión) y aquí (El Papa, contra la manipulación política de la religión) Palabras, todo palabras. ¿Y si se trata de una religión imposible de desconectar de la política?
Más: Benedicto XVI aplaude la «alianza entre Occidente y el mundo musulmán». Alguno dirá que ha suscrito la alianza de civilizaciones.
Que Dios nos coja confesados. (Marta, ¿contenta?)

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*