Yo soy partidario de la Unión Europea, pero desde luego no quiero una criptocracia disfrazada de democracia, donde lobbys y reuniones secretas sean más influyentes que millones de votos.
Soy español, y andaluz, y mi fidelidad a mis raices no me impiden considerar hermanos a los demás europeos, ni a los católicos de otras tierras y razas.
Por ahora los funcionarios de Bruselas no son tan capaces de controlar la economia como en la unión sovietica, luego las empresas tienen más libertad para hacer negocios, y pueden crear más puestos de trabajo.
Necesitamos que Europa recupere sus raices cristianas, y que la gente tenga más conciencia, que vote al más capacitado, no al más carismático.
Esos burócratas no pueden imponerse por la fuerza o la intimidación, por lo que conservamos todavía la capacidad de autocrítica, y eso es muy importante.
Desde luego ha sido muy interesante conocer este punto de vista.
Yo soy partidario de la Unión Europea, pero desde luego no quiero una criptocracia disfrazada de democracia, donde lobbys y reuniones secretas sean más influyentes que millones de votos.
Soy español, y andaluz, y mi fidelidad a mis raices no me impiden considerar hermanos a los demás europeos, ni a los católicos de otras tierras y razas.
Por ahora los funcionarios de Bruselas no son tan capaces de controlar la economia como en la unión sovietica, luego las empresas tienen más libertad para hacer negocios, y pueden crear más puestos de trabajo.
Necesitamos que Europa recupere sus raices cristianas, y que la gente tenga más conciencia, que vote al más capacitado, no al más carismático.
Esos burócratas no pueden imponerse por la fuerza o la intimidación, por lo que conservamos todavía la capacidad de autocrítica, y eso es muy importante.
Desde luego ha sido muy interesante conocer este punto de vista.