Musulmanes franceses: «No te preocupes, protegeremos tus derechos, tendrás estatus de dimi», «Seremos tolerantes con las minorías cristianas», «Deberías considerar el hacerte musulmán»


Foto de aquí.

Es solo un foro de musulmanes franceses… pero de la abundancia del corazón habla la boca:

– (Maléikite to MonSpeudo2): Don’t worry, we’ll protect your rights, you will have the status of dhimmi.

– (ShamsTabrizi to MonSpeudo2): Ask your father if he ever imagined so many mosques and Muslims when he was your age. Then you’ll have the answer as to whom France will belong. I like France, and I will like it even more when it’s Muslim. Don’t worry, we will be lenient on Christian minorities.

– (Prince-Hakim to MonSpeudo2): It will not be a matter of conquest, but of adherence to a joint effort between Frenchmen and Maghrebins. You should consider converting to Islam.

Serán «tolerantes con las minorías cristianas». Con los ateos, homosexuales y rastafaris no tendrán tantos escrúpulos. Más les valdría ponerse a la cabeza de la manifestación cuando aún es tiempo de parar la locura.

En François de Souche (francés de raza) consideran que cuando intenten tomar el poder se armará una tremenda.

Will France Really Be A Muslim Country?

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12 Comments

  1. Tomado de: Políticamente Incorrecto|||Reportera holandesa agradecida a secuestradores violadores musulmanes.

    Tolerancia y proporcionalidad a granel: In November 2008 a Dutch journalist, Joanie de Rijke, was abducted by Taliban fighters in Afghanistan. She was held captive, raped repeatedly, and released after six days for a ransom of 100,000 euros ($137,000). After her ordeal, she acknowledged that her captors “did horrible things to me,” but added in several media interviews “They also respected me,” and emphasized “They are not monsters.”

    Mira lo que el «ultraderechista» de wilders said (intolerable):

    “She was raped, but she was not angry. The journalist who went looking for the Taliban in Afghanistan saw her curiosity end in a cruel ordeal of multiple rape. While this would make others angry or sad, this journalist shows understanding. She says: ‘They also respected me.’ And she was given tea and biscuits.”

    “is a perfect illustration of the moral decline of our elites. They are so blinded by their own ideology that they turn a blind eye to the truth. Rape? Well, I would put this into perspective, says the leftist journalist: the Taliban are not monsters. Our elites prefer to deny reality rather than face it. One would expect: a woman is being raped and finds this unbearable. But this journalist is not angry because the Muslim involved also showed respect. Our elites, whether they are politicians, journalists, judges, subsidy gobblers or civil servants, are totally clueless. Plain common sense has been dumped in order to deny reality. It is not just this raped journalist who is suffering from Stockholm syndrome, but the entire Dutch elite. The only moral reference they have is: do not irritate the Muslims – that is the one thing they will condemn.”

  2. Amigo AMDG,

    Me recuerda al famoso «No huyáis, somos vuestros amigos».

    Estoy terminando un libro que creo que te encantará. Ojalá lo encuentres; «Mi vida en Al Qaeda» de Omar Nasiri.

    Me gusta tanto tu blog que me enrollo, perdona.

    Un abrazo

  3. Traducción improvisada:
    En noviembre de 2008, la periodista holandesa, Joanie de Rijke, fue secuestrada por combatientes talibanes en Afganistán. La mantuvieron en cautividad, la violaron repetidas veces, y fue puesta en libertad después de seis días a cambio de un rescate de 100.000€ (137.000 dólares) Después de su calvario, reconoció que sus captores «me hicieron cosas terribles», pero añadió ante varios medios de comunicación «Ellos también me respetaron», e hizo hincapié: «No son monstruos.»

    Wilders:
    «Ella fue violada, pero ella no se enoja. La periodista que fue a buscar a los talibanes en Afganistán satisfizo su curiosidad con una cruel prueba de violación múltiple. Mientras que otros se hubieran enojado o entristecido, esta periodista demuestra comprensión. Ella dice: Ellos también me respetan». Y le dieron té y pastelillos.

    «Es un ejemplo perfecto de la moral de nuestras élites. Están tan cegados por su propia ideología que cierran los ojos a la verdad. ¿Violación? Bueno, pongamoslo en perspectiva, dice la periodista de izquierda: «los talibanes no son monstruos». Nuestras élites prefieren negar la realidad en vez de enfrentarla. Cabría esperar que si una mujer es violada lo encuentre insoportable. Pero este periodista no se disgusta porque los musulmanes que la violaron también le mostraron respeto. Nuestra élites, ya sean políticos, periodistas, jueces o funcionarios públicos, están totalmente desorientado. Sentido común ha sido descartado a fin de negar la realidad. No se trata sólo de esta periodista que es violada y padece síndrome de Estocolmo, sino de todo la élite holandesa. La única referencia moral que tienen es: no irritar a los musulmanes – y es es la única cosa que condenan.»

  4. Esta misma desequilibrada (¿qué otra cosa se puede decir?) que se muestra tan comprensiva con sus violadores afganos (en un ejemplo extremo de síndrome de Estocolmo), sin duda es una de esas histéricas que denuncian por acoso sexual a cualquier hombre blanco occidental por una mirada un poco insistente o una invitación a tomar un trago.

    Si una mujer europea se siente respetada por sus violadores (!?), ¿entonces por qué nos vamos a extrañar de que cualquier mujer musulmana afirme sentirse valorada y respetada en el islam?

    Que sus captores hayan puesto en 100.000 dólares el precio de su vida (mucho dinero en Afganistán), seguro que la hace sentirse muy valorada.

    Esta, seguro que repite. Se ha quedado con ganas.

    Si fuera dibujante, haría la siguiente caricatura. Una periodista holandesa en dos pedazos (el cuerpo por un lado y la cabeza por el otro) en medio de un gran charco de sangre. De la boca de la cabeza decapitada saldrían estas palabras: «No estoy enojada, me siento respetada. No son monstruos.»

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  1. Despertarse con el Almuec

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