Churchill, Hitler and the Unnecessary War, de Pat Buchanan (7). La Segunda Guerra Mundial, una guerra innecesaria

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Capítulo 11. Una guerra innecesaria. Las garantías concedidas a los países de Europa del Este hicieron necesario el pacto de las democracias con Stalin. Esto pone de manifiesto la locura de aquellas garantías. Los garantizados temían más al Ejercito Rojo que a la Alemania de Hitler. Inglaterra metió a Europa del Este en una trampa mortal, en una ratonera en la que sufriría -además de una guerra destructiva- más de cuarenta años de opresión.

Después de considerar al bolchevismo una de las mayores amenazas para la civilización, Churchill escribiría esto (p. 290)

«La actitud leal de los soviéticos a la causa de la paz, y su evidente interés en resistir el avance nazi hacia el Mar Negro, envían un mensaje de ánimo a todos los países del Este amenazados actualmente por los delirios de Berlín».

Esto es lo que se llama agarrarse a un clavo ardiendo.

De nada les valdría Rusia y Alemania firmaron el famoso pacto Ribbentrop-Molotov, anunciado el 23 de agosto al mundo. Chamberlain respondió con un Pacto de Asistencia Mutua con Polonia. Hitler pospuso la invasión ante esta noticia. Alemania intentó presionar a Polonia para que negociara Danzig, pero esta dijo no.

Es decir, la garantía de guerra fue la que hizo que Polonia no se aviniera a ningún acuerdo. Pero aún así, la guerra «mundial» podría haber sido evitada: Hitler no quería guerra con Inglaterra y Francia, sino atacar a Rula URSS. Hitler hizo todo lo posible por evitar que Inglaterra entrara en guerra.

Inglaterra y Francia declararon la guerra, pero no atacaron a Alemania, dejando a Polonia en manos de Alemany y Rusia. Alemania atacaría al oeste en mayo del año siguiente. Francia cayó en 6 meses.

El gran beneficiario de las garantías de guerra fue Stalin, que contaría con el apoyo del oeste. Sin esas garantías, Polonia se hubiera avenido a un pacto y Hitler hubiera atacado a Rusia, que no contaría con  ningún aliado. Probablemente hubiera sido el fin del comunismo. Ironías de la historia.-

Capítulo 12, Una cosecha espeluznante. Buchanan no entra en el desarrollo de la guerra, sino que pasa directamente a sus consecuencias. EE. UU. y la URSS son los grandes vencedores. Los primeros se hicieron con el imperio del mundo. Un imperio ideológico y naval. Los segundos se hicieron con Europa del Este y se hubieran hecho con toda Europa continental si el ejército norteamericano se hubiera retirado, como era su intención.

Para Inglaterra, aunque estuvo en el bando vencedor de pleno derecho, el resultado fue una victoria pírrica, pues perdió el imperio. Francia fue ocupada, colaboró, aunque después se consideró que estuvo formalmente en el bando vencedor. Perdería sus posesiones coloniales de forma bastante innoble y sangrienta. Polonia fue arrasada material y humanamente.

Alemania, además de material y humanamente devastada, acabaría severamente recortada en su territorio y destruida moralmente por la culpa del holocausto cuya memoria es agitada de forma comprensible -porque es rentable- pero improcedente (incluso suicida) con el paso del tiempo.

El Pogromo de Hitler

Buchanan deja bien claro que el crimen es indescriptible, que la responsabilidad es de quienes lo perpetraron y colaboraron en él, y que su condena debe ser necesariamente la muerte. Pero se pregunta, para desmayo de quienes quieren sacralizar política e históricamente un hecho histórico, si pudo evitarse.

No niega el antisemitismo criminal de Hitler, que deja negro sobre blanco en sus escritos. Dachau fue creado tras el incendio del Reichstag. Las leyes de Nuremberg son de 1935. La Noche de los Cristales Rotos tuvo lugar seis semanas después del acuerdo de Munich. Para entonces ya habían emigrado la mitad de los judíos alemanes. Con el comienzo de la guerra tras el ataque a Polonia, cayó el telón sobre los judíos del este de Europa.

La eliminación sistemática y masiva de de los judíos -y de otras etnias como los gitanos- no empezaría, sin embargo, hasta la invasión de Rusia y la Conferencia de Wansee tuvo lugar en enero de 1942, cuando Hitler había declarado la guerra a los EE. UU.

Es decir, solo la guerra hizo posible Auschwitz. El Holocausto fue una consecuencia, no una causa de la guerra. Si Europa occidental no hubiera declarado la guerra a Hitler, los judíos de esta zona hubieran sobrevivido, como sobrevivieron los de España, Portugal, Suecia y Suiza.

Por su parte, los aliados nunca tuvieron al rescate de los judíos entre sus objetivos ni estratégica ni tácticamente.

Lo que hubiera podido ser

Los historiadores aseguran que la SGM tuvo como objetivo eliminar a Hitler, el mayor criminal político de la historia de la humanidad. Los británicos perdieron el imperio en el intento, pero era su obligación moral hacerlo ante el reto nazi. Sin embargo, esa interpretación no resiste un análisis mínimo. Europa occidental no hubiera necesitado la liberación (que no fue británica, sino norteamericana) si no hubiera declarado la guerra a Hitler. Y Europa oriental no fue liberada, sino que estuvo de hecho otros 40 años bajo el poder comunista. Más aún, los EE. UU. no hubieran podido (ni querido) atacar a Hitler en el oeste si la URSS no hubiera hecho la labor de desgaste previa en el este, a costa de la vida de diez millones de rusos.

Es decir a Hitler solo se le pudo parar con la ayuda de otro criminal político de aún mayor categoría.

Capítulo 13. Las pretensiones de Hitler. El capítulo abre con dos citas que niegan que quisiera desencadenar la guerra. Queda sentado que Hitler evitó la guerra con Inglaterra. Se le atribuyen intenciones de dominio mundial, pero de hecho solo se puede documentar el poder absoluto en Alemania, superar Versalles, unir territorial y políticamente a los alemanes, expandirse hacia el este para acabar con el bolchevismo y expulsar a los judíos de Alemania.

Pretendía pasar a la historia como el más grande alemán de todos los tiempos, creando una Alemania autosuficiente en términos geoestratégicos, una Alemania asentada en el centro y este de Europa, tras la eliminación de la URSS como potencia mundial. Pero nunca pretendió el dominio mundial, un imperio colonial de ámbito mundial, como el que de hecho tenía Inglaterra.

En particular, veía a Inglaterra como un aliado, pero quería que fuera un aliado de igual a igual, desde un imperio europeo incontestable. Nunca pretendió realmente atacar a Inglaterra, pues no construyó una marina con ese propósito. Hizo una oferta de paz a Francia e Inglaterra tras la ocupación de Polonia y permitió que los ingleses embarcaran en Dunkerque.

Por ello cabe decir que uno de los mayores fracasos diplomáticos de la historia reciente es no haber aprovechado las ambiciones de Hitler para dejarlo que se enfrentara a la Rusia bolchevique. Hitler no tenía pretensiones de dominio mundial. El imperio británico -un dominio mundial más o menos «benevolente»- no estaba en peligro, y mucho menos aún los EE. UU. No se conocen planes de invasión de ningún continente.

El nazismo frente al comunismo.

Antes hemos dicho que el comunismo tenía ya una hoja de servicios criminal sin comparación posible con Hitler.  Como ideologías, el comunismo era también mucho más peligroso que el nazismo. El nazismo, por centrarse el la raza germánica, tenía pocas posibilidades de arraigar en otros lugares (aunque los supremacismos raciales toman algunos aspectos ideológicos del nazismo), sin embargo, el comunismo tenías pretensiones mundialistas. También desde este punto de vista es más peligroso el comunismo.

El nazismo difícilmente hubiera sobrevivido a la muerte de Hitler, el comunismo -mesianismo judío secularizado- sigue influyendo hoy en día trasformado en marxismo cultural. Además, de hecho, el nazismo y el fascismo son herejías comunistas.

2 comentarios

  1. Pregunta: Si Hitler quería tanto atacar a la URSS, ¿por dónde lo haría sin invadir Polonia, dado que antes de l939 no tenían frontera?

    ¿Cómo explica Buchanan esto? (ilumíname, pues no he leído el libro)

    Necesariamente tendría que destruir a Polonia (que para Hitler era una «monstruosidad» de Versalles).

    Desde mi modesto entender, el mejor de los escenarios posibles (ya en la década de los 30s) hubiera sido o parar a Hitler en 1936-1938 (con una demostración de fuerza de los aliados, que hubiera llevado al golpe de estado de Beck y otros generales disconformes) o, ya en 1940, con la resistencia de Finlandia un par de semanas más a la ofensiva de la URSS y la subsecuente llegada -prometida- de tropas franco-británicas a Finlandia, a través de Noruega, y la consecuente formación de un bloque aliado-occidental-«cristiano-en-la-medida-de-lo-posible» contra un bloque nacional-bolchevique de enemigos de Cristo.

    Tener a ambos totalitarismos aliados en un mismo bando hubiera convertido a la Segunda Guerra Mundial en una auténtica cruzada. Porque entre 1939-1940, se consideraba como aliados implícitos a la URSS y a la Alemania Nazi (después de la invasión de Polonia), por lo menos entre los países occidentales.

    ¿Cómo trata Buchanan la cuestión del Anschluss, ese crimen infame?

    La naturaleza dialogante de Hitler puede comprobarse en la manera cómo trató a Dölfuss, el Canciller de Austria, acabando por asesinarlo en 1934.

    No, no quería defender a Occidente de la URSS, quería simplemente revolucionar el mundo de acuerdo a designios siniestros y misteriosos. Su Alemania era un engendro laicista antifamilia y paganizante, de sobrevivir hubiera contribuido a la descristianización del mundo. Pero aun esa supervivencia estaba signada por el deseo orgiástico y dionisiaco de una suerte de Götterdamerung guerrera. No, no eran «gentes que querían la paz y la tranquilidad y sólo que se revierta Versalles», eran revolucionarios….y de los peores.

  2. Pregunta: Si Hitler quería tanto atacar a la URSS, ¿por dónde lo haría sin invadir Polonia, dado que antes de l939 no tenían frontera? ¿Cómo explica Buchanan esto? (ilumíname, pues no he leído el libro)

    Los planes para hacerlo no eran inmediatos. Evidentemente, tenía que invadirla o contar con su apoyo. Hitler intentó pactar con Polonia. Desde luego hubiera hecho de Polonia un país filonazi.
    Necesariamente tendría que destruir a Polonia (que para Hitler era una “monstruosidad” de Versalles).

    Desde mi modesto entender, el mejor de los escenarios posibles (ya en la década de los 30s) hubiera sido o parar a Hitler en 1936-1938 (con una demostración de fuerza de los aliados, que hubiera llevado al golpe de estado de Beck y otros generales disconformes) o, ya en 1940, con la resistencia de Finlandia un par de semanas más a la ofensiva de la URSS y la subsecuente llegada -prometida- de tropas franco-británicas a Finlandia, a través de Noruega, y la consecuente formación de un bloque aliado-occidental-”cristiano-en-la-medida-de-lo-posible” contra un bloque nacional-bolchevique de enemigos de Cristo.

    Desde luego, pero si no se le paró entonces, darle unas garantías inverosímiles a los polacos a la altura de 1940 fue una locura. Esa es la tesis de Buchanan. Hablar de “bloque cristiano” con los masones imperialistas ingleses y los masones laicistas franceses muestra una imaginación desbocada, señor sacristán. ¿Está usted soñando o razonando?

    Tener a ambos totalitarismos aliados en un mismo bando hubiera convertido a la Segunda Guerra Mundial en una auténtica cruzada. Porque entre 1939-1940, se consideraba como aliados implícitos a la URSS y a la Alemania Nazi (después de la invasión de Polonia), por lo menos entre los países occidentales.

    Alemania y Rusia aliadas hubieran sido imbatibles, dudo que Inglaterra hubiera podido resistir.

    ¿Cómo trata Buchanan la cuestión del Anschluss, ese crimen infame? La naturaleza dialogante de Hitler puede comprobarse en la manera cómo trató a Dölfuss, el Canciller de Austria, acabando por asesinarlo en 1934.

    Eso está aquí. Los austriacos lo recibieron con aclamación popular unos años mas tarde.

    No, no quería defender a Occidente de la URSS, quería simplemente revolucionar el mundo de acuerdo a designios siniestros y misteriosos. Su Alemania era un engendro laicista antifamilia y paganizante, de sobrevivir hubiera contribuido a la descristianización del mundo. Pero aun esa supervivencia estaba signada por el deseo orgiástico y dionisiaco de una suerte de Götterdamerung guerrera. No, no eran “gentes que querían la paz y la tranquilidad y sólo que se revierta Versalles”, eran revolucionarios….y de los peores.

    Decir que no quería defender a Occidente de la URSS no tiene sentido. Alemania era también occidente. No creo que hubiera sobrevivido mucho. El comunismo hizo los mismo en el este de Europa, que también es occidente. Y la Unión Europea y la ONU, que son las consecuencias de la derrota de Hitler están haciendo exactamente eso, con muchas mejores maneras, para que no se note.

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