LA CARA OCULTA DE UN ICONO PROGRESISTA
“Los hebreos se caracterizan por unas formas determinadas de delitos: estafa, falsedad, calumnia y sobre todo usura… Estos datos hacen sospechar una influencia de la raza sobre el comportamiento delictivo“.
Quien habla así es uno de los hombres políticos más venerados por la zquierda, tanto española como internacional: Salvador Allende, en su tesis de doctorado titulada: “Higiene mental y delincuencia“, presentada en 1933 en la facultad de medicina de la Universidad de Santiago.
Pero el futuro Presidente de Chile no se quedaba ahí. Añadía: “Los gitanos constituyen habitualmente unos grupos delictivos en los cuales reinan la pereza, la ira y la vanidad. Los homicidios son muy frecuentes entre ellos“. En cuanto a los árabes decía que: “son impredecibles, ociosos y proclives al robo“.
Eso no es todo. En su escrito “científico”, Allende preconizaba, entre otras medidas, la reclusión definitiva de los enfermos “incurables” y el tratamiento autoritario de los pacientes con enfermedades ligadas a las “desviaciones sexuales”, como la homosexualidad y la toxicomanía.
Salvador Allende no se contentó con esa profesión de fe. En 1939, ya como Ministro de Salud en un gobierno de Frente Popular, anunció que su programa contemplaría la esterilización de los alienados mentales, niños incluidos, como complemento de la lucha contra las enfermedades venéreas y el tratamiento de los toxicómanos. Presentó incluso un proyecto de ley donde calificaba estas disposiciones de “defensa de la raza con un aspecto coercitivo compuesto de medidas eugénicas negativas“. Según el artículo 18 del citado proyecto de ley, un Tribunal de Esterilización sería constituido y “contra la sentencia de esterilización pronunciada por el tribunal no se podría presentar recurso”.
Este es el hombre político tan admirado por la izquierda española, y también por la de allende (nunca mejor dicho) los Pirineos, al punto que un alcalde de Paris (socialista, judío y homosexual, por cierto) (*) le puso su nombre a una calle de la Ciudad Luz. Una calle que previamente fue necesario “desbautizar”, ya que llevaba hasta ese momento el nombre de un famoso eugenista y Premio Nobel de Medecina: … ¡Alexis Carrel!
(Para mayor información, ver “Salvador Allende, el fin de un mito” de Victor Farias)
(*) (Bertrand Delanöe, víctima hace unos años de una agresión a cuchillo por un moro homófobo en el recinto del ayuntamiento de Paris. ¡Estas cosas parecen inventadas!)







[...] Estos progres… La cara oculta de un icono progresista By Arjun on Septiembre 9th, 2009 | No Comments
Va el nombre completo del comunistoide Chileno: Salvador Isabelino de las Carnes del Corazón de Jesús Allende Gosenz. Hijo de judía (o vientre judío); de ahí el ser un usurero el muy cabrón. Se puede mentar -también- que cuando lo visitó Fidel Castro, el caradura del entonces cardenal le regaló 10.000 Biblias; que Fidel repartió en Cuba para papel higiénico…
Y se lo tiene como a un héroe al cachondo Salvador…
Saludos.
Arjun, soy chileno, y no sabes cuanto placer me da leer estas palabras de un español.
Allende es aun muy recordado en Chile, por todas las izquierdas que hay en el pais, lo cual es una lastima. Este viernes 11 de septiembre es el aniversario del golpe de estado del 73′ que termino con el gobierno de allende e inicio el gobierno militar, se adelanta desde ya que este dia queda un reverendo desorden en todas las ciudades del pais por grupos de extrema izquierda, anarquistas y de toda indole similar.
Otro dia, pues estoy corto de tiempo, comentare de mejor forma acerca de este personaje.
De antemano te aviso que copiare la entrada en mi blog.
Saludos
Cristobal
Sé de lo que me hablas. He estado un 11 de septiembre en Santiago y he presenciado en directo esos acontecimientos que se han convertido en parte del folclore chileno, o cuanto menos capitalino (no sé si será así en otras ciudades).
He estado varias veces en Chile, visitas cortas, de Santiago para abajo, hasta Puerto Montt y poco más. Las lluvias del Sur. Es un país con el que siempre uno sueña, al que siempre se quiere volver.
Yo también he sido devoto de Salvador Allende en otras épocas. Todos tenemos un pasado. Me veo a mí mismo como en un sueño, como en otra vida, recorriendo los pasillos de un cementerio en Viña del Mar buscando la tumba de Allende (que no encontré, pues no me atreví a preguntarle a unos obreros que estaban por ahí haciendo arreglos. Digamos que no me interesaba llamar la atención. Todavia estaba el General). Recuerdo los mausoleos salpicados de nombres ingleses, alemanes, franceses… Desde el cerro se veia una zona portuaria, hangares, depósitos. Durante esa estancia en Chile, estuve alojado en casa de unos conocidos por casualidad, hijos de Carabineros(!!). Viví mi primer y único terremoto (pequeño). Aprendí que allí la tienda de la esquina se dice “abarrotería”, que los chilenos toman té a todas horas (“choca” “once”), que no se les cae la palabra “huevón” y sus derivados de la boca, que al fiambre se le dice “cecina”.
Volví a la Argentina, caminando desde la ciudad de Los Andes hasta la frontera por los Caracoles. Pasé la noche en mi saco de dormir al borde de la carretera, a unos cuantos kilometros antes de la estación de esquí de El Portillo. Una noche estrellada e interminable por el estado febril que me aquejaba y el cansacio de la marcha. Ver amanecer en medio de aquellos tremendas montañas es uno de los recuerdos imborrables de aquellos días.
Salvo algunos temas que ya suenan algo rancios, me sigue gustando la música de aquellas épocas: Inti Illimani, Quilapayún…)
“Que de la llanura viene, lo dice el tranco miedoso,
Y a un pie le pide permiso para levantar el otro.
Entero lo descompone el camino predregoso.
(…)
Los montañeses le gritan en el último recodo
“¡Caminos de la montaña son de Dios y de nosotros!”
“La partida”, de victor Jara. Todo Chile en 3 minutos y medio. El desgarro de la partida y el viento de los Andes unidos en un mismo lamento.
http://www.youtube.com/watch?v=gw1mju8VsPc&feature=PlayList&p=D3EA9AF36BD927B0&playnext=1&playnext_from=PL&index=18