3 responses to “Andanadas integristas (4): El nacionalismo católico tradicionalista”

  1. Luis Carlos

    El patriotismo es algo perfectamente válido para un católico, pero el nacionalismo entendido como arrogancia frente a los de otras naciones eso vá contra la caridad cristiana.

    Sobre el liberalismo hay cierta confusión sobre el termino.

    Para unos es proponer la libertad como valor supremo, y eso no está bien, porque la libertad es un medio no un fin en si misma. Nosotros necesitamos la libertad para poder hacer lo que consideremos correcto, pero tambien hay que saber valorar la responsabilidad, el compromiso y el sacrificio.

    Para otros liberalismo podria significar más o menos minarquismo, la postura ideológica de que el estado debe tener un papel relativamente reducido, limitandose a hacer respetar la ley y el orden (y los derechos humanos, la propiedad privada y todo eso), pero dejando flexibilidad para la iniciativa privada (los empresarios tienen más iniciativa y competividad para administrar que los funcionarios). Para este segundo signifado el liberalismo es perfectamente aceptable para la doctrina social de la Iglesia.

    La Iglesia defiende el progreso pero no es “progresista” porque el verdadero progreso es coger lo mejor de lo nuevo y de lo anterior.

  2. Seneka

    En Argentina, en el “ambiente patriótico”, nacionalismo no tiene las connotaciones que aquí en España. Allí el nacionalismo se entiende más como una reacción contra el internacionalismo marxista que como la ideología europea de raigambre liberal basada en exaltar lo propio frente a lo ajeno.

    De hecho, un nacionalista argentino no tiene ningún problema en proclamar a España como su Patria grande, algo inconcebible en una mente nacionalista europea (y, particularmentye, española).

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