El hombre sin herederos

[REPOSICIÓN]

Me sorprendió, y mucho, encontrar este artículo en Libertad Digital:

El hecho de que la familia se planifique tiene como consecuencia que el producto de una actividad con una finalidad material, la renta, se ponga al mismo nivel que la dignidad de las personas; en otras palabras: el potencial padre y la potencial madre validan la existencia de la nueva persona en función del nivel de renta total que sustrae a la unidad familiar. Por eso el hijo, en vez de ser un valor por sí mismo, cotiza en función de ese nivel de renta. La mentalidad contemporánea, incapaz de subordinar lo material a la persona, prefiere incluso eliminarla antes que retroceder en sus niveles de capacidad adquisitiva y alterar lo que también en el marxismo se conoce como calidad de vida. En ese momento podemos afirmar que la persona pasa de ser sujeto a objeto, que es el mismo estatus que tradicionalmente han tenido las cosas y los esclavos.

Imagino que al escribir planificación en cursiva quiere decir que se llama planificación a una contracepción que reduce anormalmente el número de hijos. Digo anormalmente porque las familias de un hijo o dos hijos (mi caso, espero que los míos enderecen la situación) no son normales. No pueden constituirse en norma, porque llevarían a la desaparición de la especie.

La ética del hombre sin herederos

2 comentarios

  1. ¿Habrán visto la luz? Ocurre además que es un cálculo falso, porque parte de considerar que habrá siempre un papá-estado que se ocupe de uno en los últimos 20-30 años de su vida, mientras que esto sólo es posible si se tienen hijos…

    …los libeggales ven la luz, ¡albricias! 🙂

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