La “tolerancia” del paganismo

diocli2A propósito de las discusiones que tuvimos en el pasado sobre la película Ágora, os dejo este artículo (La última y más terrible de las antiguas persecuciones). Es dejo unos extractos.

Para poneros en contexto:

La madrugada del 23 de febrero del 303 –día de los Terminalia, la festividad de “Júpiter de los confines” (Iupiter Terminalis), que podía haber sido el momento simbólico para terminar definitivamente con la fe cristiana–, los pretorianos arrasan la basílica cristiana de Nicomedia, la ciudad donde residían entonces los emperadores Diocleciano y Galerio. Aquel mismo día, o el día después, fue emanado un edicto que, por lo que respecta a los cristianos, decretaba la destrucción de sus lugares de culto y sus libros sagrados; la expulsión de los cargos públicos y la privación del derecho a defenderse frente a cualquier tipo de acusación; la degradación de los cristianos más ilustres, que podían por ello ser sometidos a tortura; y, por lo que se refiere a los esclavos cristianos, la imposibilidad de ser liberados.

Antecedentes:

… la última persecución generalizada del 257-58, decidida por el emperador Valeriano, que, como hará luego Diocleciano, había acogido a muchos cristianos, hasta el punto de que «su casa se había convertido en una iglesia de Dios», dice Eusebio (Historia Eclesiástica VII, 10, 3), estuvo, desde luego, determinada por la superstición feroz del consejero Macriano. Eusebio habla así de él: «Su [de Valeriano] maestro [Macriano], que era el jefe de los magos egipcios, lo persuadió de que cambiara de rumbo, le indujo a matar y perseguir a aquellos hombres puros y santos, porque se oponían y obstaculizaban los encantos inmundos y repugnantes; había y sigue habiendo, sin embargo, cristianos capaces de desbaratar los designios de los demonios nefastos con su presencia, con su mirada, sólo con su respiración y su voz. Le sugirió que llevara a cabo ritos impuros, maléficos, abominables, sacrificios execrandos; que decapitara a pobres niños, que inmolara a hijos de infelices padres, que lacerara las vísceras de recién nacidos, que dividiera e hiciera pedazos a las criaturas de Dios, como si así pudiera alcanzar la felicidad» (Historia Eclesiástica VII, 10, 4).

La generalización de la servidumbre.

La reorganización de las provincias y de la administración, emprendida con la tetrarquía, además de la creciente importancia del ejército, habían hecho necesaria una política fiscal que les quitaba a los ciudadanos incluso la apariencia de libertad sobre la base del «principio de la responsabilidad colectiva aplicado con férreo rigor» (S. Mazzarino, L’Impero romano, II, p. 590). Una vez establecido el censo a que estaba obligada cada división administrativa, los pertenecientes a esa división tenían forzosamente que pagarlo. Los individuos ahora quedan asimilados e identificados con la tierra (estamos en los orígenes de los siervos de la gleba): «una unidad de trabajadores equivale, por lo que se refiere a los tributos, a una unidad imponible territorial: una cabeza de trabajador-colono (caput) resulta equivalente a una unidad de superficie que puede ser trabajada por un trabajador-colono (iugum). […] El Imperio romano, completamente rodeado de enemigos, que había salido de guerras civiles que seguían sacudiendo su unidad, quedó de este modo ordenado como un inmenso campo de trabajo, donde una plebs rusticana, la que estaba obligada a la capitatio (que, en principio, nunca pesa sobre la plebe ciudadana), trabajaba sin descanso para el mantenimiento de la civilitas romana, trabajaba para producir géneros alimenticios para la annona militaris y para la civilis» (ivi, pp. 589-591).

Atención a esto:

… como escribe Marta Sordi, «en Oriente, romanización y cristianismo iban, en algún caso, paralelamente. Y se comprende que […] a los ojos del oriental Manes el cristianismo pudiera parecer la religión característica del mundo romano» (Il cristianesimo e Roma, p. 479). Mazzarino añade detalles que ponen de relieve la insostenible contradicción de un «Estado de cristianos con política anticristiana»: «La Crónica de Seert dirá que “los deportados romanos” [estaban también el obispo de Antioquía, Demetriano, y algunos sacerdotes entre quienes fueron capturados en una de las incursiones de Shapur] consiguieron en Persia un bienestar mayor que en su patria, y por su obra el cristianismo hizo prosélitos en Oriente”. El Imperio romano se encontraba, pues, en esta paradójica situación: constituido por cristianos sobre todo en sus partes orientales, parecía ser el Imperio de los cristianos visto desde el exterior; y sin embargo, su emperador era un perseguidor. […]. Extraña situación de un Estado de cristianos (especialmente en su parte oriental) con política anticristiana» (L’Impero romano, II, 529).

El Oriente, más cristianizado, sobreviría a las invasiones bárbaras.

¿Galerio, pues, es a Diocleciano lo que Macriano a Valeriano? En cierto sentido, sí. Pero él solo no habría sido más que el corpulento energúmeno de que hablan las fuentes. En realidad estaba dominado por su madre, ferozmente supersticiosa, e influido por un neoplatonismo que había quedado ya sólo en práctica teúrgica, el cual veía en la fe cristiana el principal obstáculo para sus magias. El Contra los cristianos del discípulo predilecto de Plotino, Porfirio, preparó el terreno a la persecución ya antes de finales del siglo III. Los discursos verdaderos de Hierocles, de la misma corriente, pero una generación más joven, lo acompañaron en su desarrollo. Hierocles, por lo demás, como gobernador primero de Bitinia y luego de Egipto, no actuó sólo con la pluma. Como el filósofo Teotecno, superintendente de Antioquía de Siria, y otros más. En Siria, Fenicia, Palestina y Egipto y en las provincias de la península de Anatolia, estos se desencadenaron como ejecutores de los edictos persecutorios hasta casi la paz del 313.

¿Los paganos neoplatónicos persiguiendo a los cristianos? Pues eso.

Ahora recordemos lo que dijo “el filósofo de guardia de la democracia española”:

Los monoteísmos han inventado la exigencia de una conciencia determinada. Antes, para respetar una religión lo único que había que hacer era cumplir con unas pautas determinadas. En Roma en la fiesta de Venus o de Júpiter había que participar en determinados rituales y a nadie le preguntaban: ¿usted se cree esto?

Y si no participaba le daban matarile. Siguiendo su propia lógica de la doblez ¿se dará cuenta el tipo que es más fácil mentir sobre las creencias que ajustar el comportamiento externo? Pero vemos que Savater, desde su filosofía ramplona postcristiana, necesita seguir pensando desde la “conciencia”. Gustavo Bueno se echaría unas risas sobre el caso. Yo no tengo tanto ingenio.

El de la foto es Diocleciano.

8 comentarios

    • si, pero ahora casi les superamos, dicen que habrá partidos de futbol todos los dias

      ya que hay mucha gente en el paro, hay que tenerla lobotomizada diariamente no vaya a ser que se subleven.

  1. Te recomiendo que leas sobre las guerras sajonas de Carlomagno para que también aprecies la «tolerancia» de los cristianos con los paganos. También he de recordar aquí que «tolerantes» cristianos fueron los asesinos de muchas personas en Salem MA (USA), bajo la acusación de brujería y eso no fue en el S. XIII sino en 1.878.

    ¿Somos ahora los que no seguimos El Libro los malos en esta Europa decadente?. Más bien creo que tenemos enemigos comunes. Los musulmanes «toleran» hasta cierto punto a las religiones de El Libro, en cambio el Corán autoriza el asesinato de los paganos. Espero que cuando llegue la lucha nadie me apuñale por la espalda.

    Saludos.

  2. ¿Los paganos son intolerantes? Es decir, que no pondrían la otra mejilla ni amarían a su enemigo? me interesa, me hago pagano ahora mismo, que no un devoto cristiano que va de filomarxista y luego lee pasajes biblicos que invitan a nuestra destruccion.

  3. ¿5.000 sajones asesinados por no querer convertirse al Cristianismo te parecen una mera excepción?. Puedo seguir por los britanos también si quieres. Sigo sin saber a que viene de nuevo este debate. Yo no lo he sacado, has sido tu.

    Insisto, no se si los malos en esta película llamada Recuperar Europa somos nosotros o los musulmanes.

    Saludos.

  4. Y por ultimo, porque no quiero convertir esto en un debate religioso, yo rindo culto a mis antepasados, como lo hacían los antíguos romanos. Muchos o la mayoría de esos antepasados míos eran cristianos. Esa es una de las muchas razones por las que este pagano está dispuesto a defender la vida de cualquier europeo cristiano o pagano y si hace falta a defender las iglesias cristianas cuando algun malnacido intente volver a quemarlas.

Responder a Cruzado Negro Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*