White Christmas, o la subversión judía de la Navidad

Traduzco este artículo, pero antes de nada quiero contaros una anécdota que manifiesta que se queda corto. La descristianización de las Navidades no es suficiente para que los judíos dejen de odiar esta fiesta (como todas las fiestas cristianas en general). Las pasadas navidades, al volver de España, le fuimos a dar un turrón a la vecina, una judía de raza que, por lo que sé, se puede considerar sinceramente “integrada” (es atea). Mi hijo hizo referencia al árbol de Navidad decorado. Ella dijo que aunque es judía celebra las fiestas a lo secular, pero que en efecto, las amigas judías le llamaban la atención reprochándole que pusiera el árbol.

No es suficiente la descristianización de la Navidad. El rechazo judaico de Cristo es inextinguible. En esta guerra cultural no se tomarán prisioneros, salvo como esclavos obedientes.

[comienzo del texto traducido]

El año pasado, el editorial principal de la edición impresa del Washington Post del día de Navidad se titulaba simplemente “Navidad”, pero la versión electrónica, con título “la Navidad no es lo que solía ser, pero ha mejorado”, decía que la canción de Irving Berlin “White Christmas” es ” la más esencial contribución a la creación de la Navidad norteamericana del siglo 20, que es “una Navidad secular, sentimental, comercial y, en gran medida, más integradora que la celebración religiosa que precedió y ahora la acompaña”.

Lamentablemente, hay mucho de verdad en las afrimaciones del Post. La celebración de Navidad es en gran parte de América una orgía secular, sentimental y comercial que ha sobrepasado o desplazado a la celebración de la Navidad celebrada por la Iglesia. Pero es también una falsificación. La Navidad estadounidense no es más inclusiva, sino que tiene una visión estrecha, que sólo reconoce lo material y tolera lo sobrenatural sólo como un exceso sentimental o propiedad comercial [esto no lo he entendido: commercial prop].

Por el contrario, la Iglesia católica es universal, católica e inclusiva: no excluye a nadie que profese lo que la Iglesia profesa, todos son bienvenidos. América construye muros fronterizos para excluir a los mexicanos, pero la Iglesia da la bienvenida a todos los creyentes sin distinción de raza, color, sexo, edad, enfermedad física u origen nacional. Cristo no vino para una nación o tribu, sino para todos los hombres. La Iglesia celebra la Navidad como el nacimiento de Aquel que redimió a la humanidad, no sólo los estadounidenses, no sólo a los judios. ¿Qué podría ser más inclusivo?

¿Por qué transformó White Christmas la Navidad? ¿Por qué es “la más esencial contribución a la Navidad norteamericana del s. XX?”

“Al igual que otras muchas canciones populares que aparecieron durante la guerra, [White Christmas] retrata la tristeza de la separación, el anhelo por la paz y normalidad y la nostalgia por un tiempo mejor que en realidad no estaba tan lejos. Estas emociones compartidas dieron a la Navidad un nuevo significado y carácter durante los años de la guerra, e llevaron a algo diferente de lo que había antes”, añadió el Post. “La radio, con su público distribuido por todo el país – casi todo el mundo escuchaba los mismos programas – no sólo divertía y entretenía, también lo consoló y tranquilizó. En los años oscuros de la guerra, creó un nuevo espíritu de la Navidad. … La Navidad ha seguido evolucionando hasta convertirse en unas vacaciones verdaderamente nacionales, un momento de buenos sentimientos y de esperanzas compartidas universalmente, y en una ocasión en la que todos pueden participar”

¿Eso es realmente todo lo que hay? La Navidad cambió a causa de la Segunda Guerra Mundial, y ahora se ha convertido en una fiesta nacional insípida de buenos sentimientos y esperanzas compartidas?

El músico Michael Feinstein tituló su artículo de diciembre pasado en el New York Times así: “¿De quién es la Navidad?” Feinstein también sostiene la idea pretenciosa defendida en el editorial del Post de que la Navidad es cada vez mejor, porque es cada vez más laica e inclusiva. Pero indaga más profundamente en la génesis de las canciones populares que incitan a transformar la Navidad en una fiesta secular que desplaza a una fiesta católica:

La evolución de la Navidad se refleja hasta cierto punto en su música. A medida que la fiesta se ha secularizado, los mismo ha sucedido con sus canciones, lo que ha llevado a que la composiciones religiosas y espirituales hayan sido suplantados en gran parte por banalidades como Rudolph, Gingle Bells y Santa. Muchos cristianos consideran que se ha perdido la verdadera esencia de la Navidad, y yo respeto esa opinión. Debe de ser difícil ver cómo la tradición religiosa se ha desgastado en nombre del negocio y rebajada por quienes se apuntan a una fiesta que ha perdido el sentido que le dan los creyentes.

Sin embargo, también espero que aquellos que lamentan esta invasión entiendan que el espíritu de la fiesta es universal. Vivimos en una época multicultural y la mezcla y remezcla de las tradiciones es un resultado inevitable. Por eso está el fenómeno de casi un siglo de antigüedad de los judios norteamericanos que han creado mucha más música de Navidad que música de Hanukkah.

Si nos fijamos en la lista de las canciones navideñas más populares, encontraremos una cantidad desproporcionada de músicos judíos: “White Christmas” de Irving Berlin, “The Christmas Song” (sí, Mel Tormé era judío), “Let It Snow! Let It Snow! ! Let It Snow “,” I’ll Be Home for Christmas “,” Silver Bells “,” Santa Baby “,” Rudolph, el reno de la nariz roja “y” Winter Wonderland “- música perenne, apreciada y, escrita sobre todo para la editores de partituras de Tin Pan Alley, no para espectáculos o películas. (Hay dos excepciones notables: “Blanca Navidad”, para “Holiday Inn” y “Silver Bells” para “Lemon Drop Kid”).

Feinstein sugiere que los judios escribieron canciones navideñas simplemente porque eran lo que vendía: “los compositores de Tin Pan Alley escribían las canciones que les solicitaran sobre cualqueir tema imaginable para sus editores” ¿Eso eso todo? ¿La trasnformación de la Navidad es el resultado de una transacción comercial?

En La Operación Shylock: una confesión, que ganó el premio PEN / Faulkner en 1994, el escritor Philip Roth nos proporciona una perspectiva de mayor profundidad:

La radio estaba tocando ‘Easter Parade’ y pensé, pero esto es el genio judío como el de los Diez Mandamientos. Dios dio a Moisés los Diez Mandamientos y a Irving Berlin le dio ‘Easter Parade’ y ‘White Christmas’ -las dos fiesta que celebran la divinidad de Cristo, una divinidad que es la clave del rechazo judío del cristianismo – y qué hace Irving Berlín de forma genial? ¡De-cristianiza las dos! La Semana Santa se convierte en un desfile de moda y la Navidad en la fiesta de la nieve. La sangre y la muerte de Cristo desaparecen – ¡crucifijos fuera, vivan las viseras de las mayoretes!- Transforma su religión en baratijas. ¡Precioso, Fantástico! Tan suavemente que los gentiles [goyim en original, término despectivo] ni siquiera de dan cuenta de dónde les vienen los gopes. Les encanta. Le gusta a todo el mundo. A los judíos en particular. Los judíos odian a Jesús. La gente siempre me dice que Jesús es judío. Yo no les creo. Es como cuando la gente me decía que Cary Grant era judío. Mentira. Los judios no quieren oír hablar de Jesús. ¿Se puede culparlos por ello? Así que Bing Crosby sustituye a Jesús como el Hijo amado de Dios, y los judíos, los judíos, andan silbando melodías de Semana Santa. ¿Y es esa una forma vergonzosa de desactivar una enemistad secular? ¿Hay alguien que pretende hacerse el ofendido por esto? Si el cristianismo de baratijas es el cristianismo limpio de odio judío, tres hurras por las baratijas. ¡Si suplantar a Jesucristo con nieve permite que a mi pueblo acepte la Navidad, que nieve, que nieve y que nieve!

La Iglesia bautizó a menudo fiestas paganas, infundiéndoles un sentido cristiano y transformándolas en fiestas católicas. La actual cruzada para vaciar las fiestas de sentido cristiano y transformarlas en sucesos comerciales es renunciar a ese bautismo. Esa cruzada camina al ritmo de la música del genio judío, que ha protagonizado la la principal contribución a la creación de un cristianismo de pacotilla en los Estados Unidos.

[final del texto]

Versión de White Christmas de Bing Crosby: http://www.youtube.com/watch?v=tRYPWlyU_Zk

La Easter Parade por Fred Astaire: http://www.youtube.com/watch?v=pPbWNiaD_8g

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