Un tullido deforme, un viejo ridículo y un tonto de baba, y a veces dos.
Esos eran los personajes de la “atelana”, una representación teatral romana popular con un argumento sencillo y un dramatis personae que incluía: Maccus, un tontorrón generalmente enamorado, Bucco, un bocazas, Pappus, un viejo inconsciente que se pone continuamente en situaciones inconvenientes, y, por último, Dossennus, un jorobado sagaz y astuto. […]