Marroquíes en Holanda: “Este es mi país. Soy un holandés de pura raza”

En Slotervaart, un barrio de Ámsterdam, la mitad de la población es inmigrante. Los turcos y los surinameses no dan especiales problemas, pero los marroquíes forman un mundo aparte. Proceden de zonas montañosas y atrasadas del Rif y del Atlas. Habla Hasan al-Maghroubi:

«What are we doing that’s so dangerous?» he asks. «Sometimes we stuff potatoes in our neighbors’ exhaust pipes, or we steal oranges from some street trader. But otherwise we don’t bother anyone here.»

“No hacemos nada malo. A veces tapamos el tubo de escape de algún vecino con patatas, o robamos unas naranjas al tendero, pero aparte de eso no molestamos a nadie”. Hasán es un «hangjongeren», literalmente, un colgao, sin empleo ni posibilidades de encontrarlo, pero se siente como en casa:

«Dit is mijn landje, ik ben een rasechte Nederlander,» he says in Dutch: «This is my country. I’m a purebred Dutchman.»

¿Y aun insisten en que vienen a pagarnos las pensiones?

Amsterdam: Moroccan-Born Mayor Dispenses Tough Love to Immigrants

1 comentario

  1. Dejar una muestra de caca para que el mundo sepa cómo huele, no es mala idea, pero empezar a revolverla, apestaría.

    Creo que con ese botecito que representa el tal Yusef (asco me da que su nombre se base en el mismo que el de mi padre), ya tenemos bastante, por favor.

    Un saludo de un participante más bien pasivo, pero semper vigilans.

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