Viaje de Turquía, de Pedro de Urdemalas (6): Flujo continuo de esclavos cristianos a Constantinopla

Viaje de Turquía, Pedro de Urdemalas
Viaje de Turquía, Pedro de Urdemalas

Siguen los estractos del libro:

p. 240:

Como la bellaquería que aquel úngaro y su compañero habían usado era tan grande, Çinán Bajá, como virrey mandó que aquel día, que todos los cautibos estaban sacando, juntos en la nabe fuesen cruçificados, bibo el que mató al capitán, y el otro enpalado después de cortados braços y horejas y nariçes; éste luego murió, mas el que estaba en la cruz bien alta, entre una nabe y otra, estuvo con gran calor medio día, hasta que yo con mi privanza fui a besar el pie del Bajá, que muchos habían ido y no habían alcançado nada; hízome la merçed de que yo le hiçiese cortar la cabeza, con la qual nueva fui tan contento como si le hiciera la merçed de la vida.

Este es el tratamiento que deberían recibir algunos terroristas musulmanes. ¿Muy duro? Dejémoslo al menos en la pena capital. ¿No os atrevéis? Buenas almas. No os quejéis después de lo que tendréis que tragar merecidamente. No me lloréis como mujeres lo que no supisteis defender como hombres. Boabdil ha vuelto por lo suyo. Si hace falta poner bombas en los trenes las pondrán, como ya tenéis experiencia (me remito a la verdad «oficial», que no creo ni de lejos).

p. 242:

veríais quánto pesa la livertad y cómo puesta en una valança y todas las cosas que hay en el mundo, sacada la salud, pesa más que todas juntas. No digo yo Zinán Baxá, pero todo el mundo no se me diera nada que se muriera, por quedar yo libre.

Esto no lo entienden los musulmanes, ni lo pueden consentir en los cristianos. Islam significa precisamente sometimiento.

p. 247:

Pasan de treinta mill ánimas [los esclavos], sin mentir, las que en el poco tiempo que yo allí estube entraron dentro en Constantinopla: de la isla de Llípar, 9.000; de la del Gozo, 6.000; de Trípol, 2.000; de la Pantanalea y la Alicata, quando la presa de Bonifacio, 3.000; de Bestia en Apulla, 6.000; en las siete galeras, quando yo fui preso, 3.000. No quiero dezir nada de lo que en Ungría pasa, que bien podéis creer que lo que he dicho no es el diezmo dellos; pues pluguiese a Dios que siquiera el diezmo quedase sin renegar. Lo que por mí pasó os diré: embiaron de Malta una comisión que se buscasen para rescatar todas las ánimas que en el Gozo se habían tomado, y como yo lo podía hazer, diéronme a mí el cargo; anduve echando los bofes por Constantinopla y no pude hallar, de seis mill que tenía por minuta, sino obra de çiento y çincuenta viejos y viejas.

MATA.-¿Pues qué se habían hecho?

PEDRO.-Todos turcos, y muertos muchos, y estos que quedaron, por no se lo rogar creo que lo dexaron de hazer. Juzgad ansí de los demás

Flujo continuo de cautivos; es decir, de esclavos.

En el capítulo X trata de la fuga. Durante ella presenta la situación de los súbditos cismáticos del sultán, en particular de los monjes griegos. Es una buena muestra de la decadencia que les espera los cristianos bajo esa semiesclavitud que nuestros progres alaban como la «tolerancia islámica».

p. 253:

PEDRO.-Presuponed, entre tanto que más particularmente hablamos, que no porque se llame Turquía son todos turcos, porque hay más christianos que viben en su fe que turcos, aunque no están subjetos al Papa ni a nuestra Iglesia latina, sino ellos se hazen su Patriarca, que es Papa dellos.

MATA.-Pues ¿cómo los consiente el Turco?

PEDRO.-¿Qué se le da a él, si le pagan su tributo, que sea nadie judío ni christiano, ni moro? En España, ¿no solía haber moros y judíos?

La «tolerancia musulmana» negro sobre blanco.

p. 258:

Habiendo caminado siete leguas no más, llegaron a nosotros a caballo dos geníçaros que, como diré, son de la guardia del rey y dixeron: Christianos, no quiero de vosotros otra cosa más de que nos déis a beber si llebáis vino; porque aunque el turco no lo puede beber conforme a su ley, quando no le ven, muy bien lo bebe hasta emborrachar. Yo llevaba el recado conforme al ávito.

Jé.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*