Inmigrante senegalés denuncia sus tribulaciones: No ha podido hacer realidad su sueño de hacerle un par de mulatos a una rubia exuberante

Cuando lo lei en Cordelia (Racist E.U. Fails To Provide Undocumented Worker With Tall Blond Wife) me pregunté sui sería broma. No no es broma, lo publica el Times:

«I made beautiful girls flee; to think that when I arrived I fantasized about having an affair with some ravishing blonde who would give me mixed-race children.”

Esto es lo que tienen en mente los «hermanos» del zambo Josué. Tomemos nota.

19 comentarios

  1. «»»»»»»»»»»»»»* ¿Entonces no crees que hay que educarles? Con sensatez no hará falta ni decirles que es mejor tener menos hijos pero más dineros con los que pagar unos estudios superiores, y con ellos un mejor trabajo con mayor sueldo»»»»»»»»»»»»»»

    No es cuestión de un mayor sueldo. Las riquezas no las genera el papel moneda, ni tampoco la inteligencia se compra con papeles con números.

    Y mi respuesta es no. No hace falta educarles, en realidad es un error. Hace años yo también pensaba que la educación lo resuelve todo, pero estaba equivocada. Educar a esos negros es como llevar a un niño delante de un escaparate y decirle: «mira cuántos juguetes maravillosos, cuántas golosinas de todas clases, cuánta ropa, cuántos viedeojuegos… cuántas cosas buenas. Pero eso JAMÁS será tuyo. No podrás tenerlo, no lo tendrás por mucho que te esfuerces».
    Ellos no necesitan educación, necesitan evolución, y eso sólo lo pueden lograr por si mismos.

    Porque un negrito listo no podría vivir en Ruanda como vivo yo en Andorra ( y un negro listo es la excepción). Su única opción es montarse en una patera o en un avión o en un tronco de árbol y venir a Europa. Y cuando eso lo desean millones y millones, la situación es insostenible.
    Y la raza negra no es una raza trabajadora. No es capaz de sacrificarse hoy para obtener mañana. No puede planear estrategias a largo plazo y no tiene la voluntad de seguirlas. Ellos quieren lo que tienen los europeos, y lo quieren ahora y aquí, sin cambiar su idiosincracia, con un nivel de razonamiento de niño de guardería, que no es capaz de comprender que sus padres no pueden comprarle todo lo que quiere.
    Millones creen que Europa es rica por designio divino. NO saben ni quieren saber que los pueblos europeos han tardado muchas generaciones en desarrollar toda la tecnología, servicios y relaciones sociales que hoy tenemos.
    Esos millones de negros ansían tomar lo que tenemos, pero a su vez son incapaces de ofrecer nada a cambio.
    Al ser menos inteligentes no tienen aspiraciones de futuro. Son más primitivos y eso es lo que tienen que resolver, con sus propios medios y en sus países.

    No necesitan al hombre blanco paternalista que les enseñe a leer y a escribir. Necesitan evolucionar, que los hombres negros dejen de mirar el trabajo como algo indigno de ellos. Y que dejen de afilar las lanzas mientras las negras cultivan cuatro hierbas comestibles. Si no hacen eso, la educación del magnánimo hombre blanco no les sirve para nada.

    No están a la altura. Es como intentar enseñarle gramática a un loro. El loro no la necesita.

    Y si evolucionan…. magnífico. Pero si no lo hacen… no es mi problema, ni mi responsabilidad. No estoy obligada con ellos. No son mis hijos ni mi raza.

  2. Joana, nunca he discutido o cuestionado lo de «la caridad bien entendida empieza por uno mismo».

    * Pues yo pienso que si un negro es capaz de esforzarse y salir adelante puede llegar muy lejos, por ejemplo…¿presidente de Estados Unidos? ¿Te he dicho que en libertaddigital hay articulos muy interesantes de Larry Elder y Tomas Showell, ambos de color?

    Pues por eso quiero decirle a ese niño «si estudias para sacarte una buena carrera, y no despercias el dinero en tunear el coche, en alcohol ni en mujerzuelas, si trabajas duro y eres responsable, tú, o tus hijos o tus nietos, podrán conseguir una buena vida, sin pasar hambre»

    ¿Sabes quién es Christopher Paul Gardner? Su historia fué adaptada al cine en «la busqueda de la felicidad», protagonizada por Will Smith.

    – Que hablar es muy bonito pero no sirve de nada, hay que actuar. –

    La batalla de las ideas tambien es un frente que hay que combatir. La propaganda puede ser más efectiva que un regimiento de soldados.

    La gente que se sacrifica para que la sociedad no se venga abajo por la miseria y la corrupción aceptan penalidades que el dinero honrado no puede pagar porque han tenido unas personas que le han hecho mamar unos valores por el que dan prioridad a sus propios intereses.

    Educar y concienciar tambien ayuda a hacer un cambio.

    (Por supuesto que no es suficiente, ningún libro te enseñará a tener fuerza de voluntad y capacidad de sacrificio cuando te enfrentes a las adversidades).

    * A la larga nos sale rentable que un negro listo consiga un buen trabajo, y luego tenga hijos listos que con una adecuada educación se convierta en emprendedores de nuevos negocios que crean puestos de trabajo y así combatir la pobreza. Pero por prudencia hay que tratar con respeto por si un día tenemos la suerte de encontrar un negro listo con el que nos podamos ayudar mutuamente, o al menos hacer negocios beneficiosos para ambos.

    * Ya lo he dicho, tiene que haber unas reglas y un orden con el tema de la inmigración. No puede haber puertas abiertas a gente desconocida que quizas participara en el genocidio de Rawnda, por ejemplo.

    * La raza negra fué traida a Norteamerica justamente porque rendía más que los esclavos blancos y nativos.

  3. «»»»»»»»»»»»»* Pues yo pienso que si un negro es capaz de esforzarse y salir adelante puede llegar muy lejos, por ejemplo…¿presidente de Estados Unidos? ¿Te he dicho que en libertaddigital hay articulos muy interesantes de Larry Elder y Tomas Showell, ambos de color? «»»»»»»»»»»»»

    Que sí, que sí, es cierto. Un negro listo en una sociedad creada por los blancos puede llegar muy lejos. Los artículos de Elder y ¨Showell son muy buenos, yo también los leo. Pero no se trata de unos pocos negros en el mundo occidental. Se trata de millones y millones de ellos en Africa. (sin hablar de que todos los ejemplos que pones, son excepciones, también hay blancos completamente estúpidos, pero eso no cambia la realidad global)
    Es ahí donde tienen que evolucionar, Occidente no puede responsabilizarse de todo.
    Los negros más inteligentes deberían quedarse en el país en el que nacieron y ocuparse de levantarlos y hacerlos prósperos.

    No son responsabilidad nuestra.

    «»»»»»»»»»»»» La raza negra fué traida a Norteamerica justamente porque rendía más que los esclavos blancos y nativos.
    «»»»»»»»»»»»»»»

    Son más fuertes físicamente en general, pero no trabajan si no se les obliga. Mira África y dime si no es cierto.

  4. sureño confederado de dixieland May 21st, 2009 at 12:50 EDT

    «»»»»»»»»»»joana tienes razon, en Cuba eso lo sabemos bien y estos de aqui se piensan de que los Criollos somos como los españoles que van Cuba soñando llevarse una mulata o una negra cabeza de clavo. Las negras no le gustan a los negros, ellos quieren blancas y rubias para como decian: adelantar la raza. Conozco a un negro que siempre llevaba gafas oscuras y decia que eran para a las blancas verlas mulatas, a las mulatas verlas negras y a las negras ni verlas. Ademas de aquello de mejor ir al entierro de una blanca que a la fiesta de una negra»»»»»»»»»»»»»

    No había visto tu mensaje, pero tienes razón. Yo también viví en Cuba y todo lo que dices es cierto. Ahora me acuerdo del famoso chiste que mencionas…. «siempre llevaba gafas oscuras y decia que eran para a las blancas verlas mulatas, a las mulatas verlas negras y a las negras ni verlas»
    Hombre sí, muchos negros escuché yo diciendo eso, y se reían.

    Los españolitos ingenuos que van a Cuba a buscar negras, no saben lo que hacen. Si hubieran vivido allí unos añitos, ni se les acercaran.
    Luego van y te dicen que tienes prejuicios, ¿verdad? Pues no. No son prejuicios, son juicios hechos con conocimiento de causa.

  5. Hablando en términos generales, tratándose de un trabajo eminentemente físico, un negro es capaz de rendir en 3 horas tanto como un blanco en 10. Su mayor fuerza física (fuerza «explosiva», violenta, pero breve, de corto alcance) le permite acometer un trabajo pesado con menos desgaste y fatigas que un blanco. (Estoy simplificando mucho, obviamente).

    La diferencia estriba en que el blanco trabajará 10 horas hoy, 10 horas mañana, 10 horas pasado mañana, y así sucesivamente durante el tiempo que sea necesario, generalmente toda su vida de hombre, muchas veces desde su infancia hasta el umbral de su vejez. En cambio, después de esas 3 horas, el negro no se sentirá impelido a seguir esforzándose, pues una vez sus inmediatos apetitos satisfechos (con el fruto de esas escasas horas de trabajo), se tumbará debajo de un árbol a dormir una cantidad de horas para las que no tiene límite fijo.

    El negro está incapacitado por sus características genéticas a aguantar la tensión física y mental que exige la actividad prolongada de un trabajo diario, constante y ordenado. No le falta masa muscular, carece totalmente de disciplina, de afán de progreso, de previsión a mediano y largo plazo. Vive el momento, no piensa en el futuro más allá de unos cuantos días, es incapaz de planificar su existencia sobre periodos largos.

    El juicio más riguroso quizás que haya podido formularse sobre el hombre africano emana de Benjamín Franklin, unos de los patriarcas de la doctrina igualitaria (la igualdad de las razas). He aquí cómo definía al negro. Según este filántropo: «El negro es un animal que come lo más posible y trabaja lo menos posible».

    No lo digo yo. Las reclamaciones, al maestro armero.

  6. Joder, y eso lo dice ¡Una rusa!
    Si hay una gente cerril son los rusos, y de raíces cristianas nada, que la mayor persecución contra el cristianismo fué en la Unión Soviética, la única «razón» que entienden es la fuerza bruta.

    Precisamente ellos que son medio tártaros y vienen de las estepas, y cuya cultura es 0% latina, y si asiática, ¿¿o no es cierto que llegaron hasta el siglo VI??

    Por cierto como no te hayas criado en Cuba, o algún país-satélite similar no sé dónde narices has visto «muchos negros» (textual de la comentarista), porque lo que es en Rusia «cernie» somos todos menos ellos… no te jode.
    Encima se creen descendientes de vikingos, ¡no si por pedir (fantasear) que no quede!

  7. Se trata de un texto de Charles Richet, premio Nobel de Medicina 1913, al que no me resistí, en otro momento, a salpimentarlo con unas pinceladas de mi propio repertorio. Como no tengo el texto primitivo al alcance de la mano para entregarlo en versión original, lo dejo tal como va. (Lo mío no alcanza el 5% del total).

    LOS NEGROS
    (EL HOMO SAPIENS, EL HOMO STULTUS Y EL ORNITORRINCO)

    Lineo, el gran naturalista sueco, tratando de clasificar en buen orden las variadas formas que pueblan nuestro planeta, llamó al hombre, que constituye evidentemente una especie animal distinta a todas las demás: Homo Sapiens, el hombre sabio.

    Pero un elogio tal es manifiestamente injustificado. El hombre acumula tan abundantes ejemplos de extraordinaria necedad, que convendría, para conformarse a la realidad de las cosas, denominarlo de otra manera y decir: Homo Stultus, el hombre estúpido. Cuando nos decidamos a emplear una clasificación zoológica seria y adecuada a las verdadera naturaleza de los componentes del reino aninal, habrá que emplear este término.

    Sin embargo todavía hay peor. Dentro de la especie humana existen categorías particularmente degradas para las cuales el epíteto que les corresponde debe ser expresado en superlativo: Homo Stultissimus, el hombre estupidísimo. Por ejemplo, y en primer lugar, los negros.

    Desde hace 30.000 años hay negros en África, y durante esos 30.000 años estos no han llegado a nada que los eleve por encima de los monos. Incluso podemos afirmar que la organización social y el éxito en la adaptación a su medio ambiente es superior en algunas especies de simios. E incluso de lemures.

    Por lo menos, nosotros los blancos tenemos algunos monumentos, algunos esbozos de ciencia y arte, tratados de geometría analítica y de moral, diccionarios, dramas, catedrales, sinfonías, exposiciones universales, laboratorios de física, observatorios astronómicos y algunas chucherías más.

    No mucho, después de 30 siglos, pero algo al fin, lo suficiente para dar a la humanidad blanca una apariencia de vida, si no muy razonable, cuanto menos intelectual y sofisticada. Los negros no tienen nada parecido. Siguen, incluso entre los blancos, viviendo una existencia vegetativa, sin producir otra cosa que ácido carbónico y urea. Las tortugas, las ardillas y los monos no tienen tam-tams cuyo ruido invoca una lluvia bienhechora, ni amuletos ante los cuales hay que prosternarse bajo pena de muerte, ni brujos repugnantes que se divierten con sacrificios humanos. Las tortugas, las ardillas y los monos no consentirían nunca agujerearse las narices con grandes pedazos de madera o huesos diversos, ni quemarse el caparazón o el pelaje para poder enseñar con ostentación las cicatrices de indelebles tatuajes que proclaman en carácteres grotescoss el estigma de la incurable inepcia de esta subespecie de tiznados que avergüenza al género humano. Las tortugas, las ardillas y los monos tampoco mutilan en horribles carnicerías, y por vaya a saber que aberrantes motivos, el sexo de sus hembras. Estos animales están, pues, muy por encima de los negros en la jerarquía de las inteligencias.

    Jean-Jacques Rousseau, uno de los espíritus más falsos y poderosos de todos los tiempos, ha emitido acerca de los salvajes -y todos los negros son unos salvajes- una ideas muy singulares. Ha pretendido que el hombre, en estado natural es más sabio y más virtuoso que el hombre corrompido por la vida en común. A medida que las sociedades se han desarrollado, estas habrían deteriorado la naturaleza humana, la cual es primitivamente siempre sana, de manera que toda nuestra civilización, según Rousseau, no es más que el florecimiento de una gradual corrupción, que se prolonga y se intensifica. El hombre era antaño un ser bueno: la sociedad lo ha vuelto un ser malo.

    No profeso una ciega admiración por nuestra pretendidad civilización. Aun así, me veo en la obligación de reconocer que si nuestro estado social es informe, el estado salvaje es más informe todavía. Los negros de África, sin atenuar su barbarie, así como tratamos de hacerlo a menudo desde Occidente, por puro papanatismo seudointelectual, mediante tenebrosas ciencias y aventuradas estéticas, son mucho más absurdos que las más cerriles especies animales. Los negros se aglomeran en tribus insignificantes que se saquean y se matan unas a otras desde la noche de los tiempos. A veces es por comerse entre si (y son los menos ineptos), la mayor parte del tiempo es por la disputa de un campo de mijo o un trozo de selva. A menos que sea por motivos tan bajos, enclenques y estravagantes, que nadie, incluso entre los contendientes, los conoce.

    ¿Hasta dónde se parecen a los monos, sus medio hermanos? Miremos a esos ágiles animales en una selva: se divierten dando alegres brincos, saltando de rama en rama con una habilidad sorprendente, gritando sin cesar para llamarse, o para indicar a sus compañeros algún peligro. Sus muecas y sus contorsiones son inofensivas. Son sus juegos, unos juegos ingenuos, inocentes, que hacen un extraño contraste con los juegos bárbaros a los que se entregan los negros. Crédulos, obscenos, frívolos, perezosos, mentirosos, estos ejemplares deshonran la especie humana y nos hacen dudar de la obra divina. ¿No humilla la conciencia de la humanidad la bestial condición de este enérgumeno? Su salvaje comportamiento, sus andares simiescos, su grosera gestualidad, sus repulsivos rasgos, su cacofónico parloteo, su intrinseca vulgaridad, su nulidad intelectual, su indigencia moral, su vacio espiritual, proclaman a voces su inferioridad sin remedio.

    Si Rousseau hubiese sabido ir al final de su pensamiento, hubiera dicho que el hombre debe volver, no al estado salvaje, sino al estado animal. En efecto, nunca los animales son seres degradados, llevan una vida grave y serena. Cazan o pacen, según sean carnívoros o herbívoros. Cuando llega la noche, el macho y la hembra entran en su guarida, sin preocupación por el mañana, sólo atentos a no caer bajo los golpes de algún enemigo. Aquellos que viven en rebaños, como los bisontes o los antílopes, tienen un vago estado social que consiste esencialmente en agruparse para mejor escapar a las fieras y encontrar más ricos pastos. Los negros también viven en manadas, pero a su estado natural han añadido costumbres, a veces crueles, a veces ridículas, casi siempre crueles y ridículas al mismo tiempo, y tanto menos perdonables que su cerebro es algo más complicado que el de los monos, los bisontes o las ardillas, y que es capaz, al menos aparentemente, de algunos razonamientos rudimentarios.

    La observación rigurosa de los hechos de la tiránica realidad nos permite afirmar, que en la jerarquía de las especies vivas, entre el hombre blanco y le negro, se ubica sin dudar el ornitorrinco.

  8. Hombre Arjun, te arriesgas mucho publicando esto. Que es cierto es, en estos tiempos de hipócritas y de cobardes, lo menos importante.
    No se puede decir, es feo, es caquita. Los sacerdotes (y los fieles) de esta nueva religión de los blandengues pueden ser y son adalides en la represión de cualquier mente que se atreva a pensar. ¡Pensar! Algo peligroso y que debe de ser evitado a cualquier precio.
    No importa que los negros sean negros. No puede decirse tal cosa. No importa que los negros sean incapaces de trabajar tres días seguidos, no importa que consideren el trabajo degradante. NO puede decirse.

    Hay que seguir ciegamente los delirios de Rousseau: el buen salvaje, el malvado civilizado. No importa que sea un disparate que desmiente la simple observación ocular. No importa.
    Se supone que no estamos aquí para pensar y menos aún, para opinar. Opinar es muy peligroso porque se corre el riesgo de convencer a alguien…. y los censores que nos gobiernan no están dispuestos a que nadie le perturbe al rebaño.

    En fin, que me estoy diluyendo. Te llevaré fruta a la cárcel, Arjun.
    Gracias por tus escritos.

  9. En relación al tema del trabajo y los negros, hay que situarno en el terreno de sus costumbres y tradiciones.

    Muchas veces en África, quien trabaja en las tareas duras del campo, recoger leña, ir a buscar agua al río, etc, es la mujer. El hombre es guerrero y cazador. Eso de andar desbrozando el huerto no es para él. La evolución (si se puede hablar de evolución) de las sociedades africanas no ha logrado borrar esos esquemas aún tan cercanos.

  10. sureño confederado de dixieland

    Nunca un relato del Apocalipsis me había hecho reir tanto. La anticipada destrucción de España me ha hecho saltar las lágrimas… de la risa.

    Y luego, «negra cabeza de clavo», «jabaos» «troncos de mulata», «pasa con trencitas»…

    Vuelve pronto.

  11. Arjun, te llevaré naranjas…. y manzanas.

    Bueno, yo he conocido mercenarios que combatieron en Angola y en el Congo. Y ellos personalmente pudieron comprobar que los negros no trabajan.

    En la inmensa mayoría de las tribus, el hombre se considera un guerrero y un cazador. Y que el trabajo es algo degradante. Lejos del concepto occidental, en que vemos el trabajo como algo que nos enaltece y nos dignifica, ellos lo ven como algo indigno.
    Por eso trabajan las negras, ellas son inferiores a los machos y por lo tanto tienen que cuidar a las crías y hacer los trabajos duros.
    Los negros no conciben a las mujeres como sus iguales. Por eso el negro de esta noticia «reclama» que le den una mujer rubia. Porque concibe al sexo femenino como propiedad de los hombres, así que el tendría derecho a que «le den» una mujer, en su concepción animal y degradada, es como solicitar una beca de comedor que si no te la dan, montas un escándalo.

    ¿Eso es problema de los blancos?¿Es culpa nuestra?¿Tenemos que resolverlo?
    NO.

    Los negros en sus países, que se las apañen como puedan. Y desde luego, considero una aberración asquerosa mezclarse con esa raza.

  12. Buenos comentarios JOANA me identifico totalmente. Aunque creo que se te olvido decir que mucha de la culpa de la miseria y del hambre, la tiene la superpoblacion africana que se ha producido en los ultimos 50 años doblando su poblacion, a eso añadele pocas ganas de trabajar y te dara el resultado

  13. yo soy de cuba , y tengo 41 años creo q lo que se ve hoy de gentes interraciales es señal de la decadencia moral todo ha subido en este tiempo los gays ,los homicidios ,los robos, la delincuencia lo mejor es seguir salvando y dando luz a la gente buena q entiende seguir estos debates pq conosco mujeres q se les ha alumbrado su entendimiento pues la mujer es un ser muy proclive a la liberalidad por el motivo de su autoestima es como eva en la biblia fui vulnerable mentalmente hay un dicho q dice el hombre es mente ,la mujer corazon , la mujer carece de agilidad de conocer al hombre no entiende su naturaleza es tonta ,solo aprende cuando le dan leña, es curiosa y morbosa
    hoy se ha perdido hasta la verguenza el pudor sobre todo en cuba alli los mulatos y negros cada vez estan peor no piensan todo para ellos es corrupcion
    —————–
    el naturalista sueco carlos lineo del siglo 18 decia clasificando las razs y hablo de la africana los negros son malisiosos, indiferentes , peresozos,astutos. vean cualquier video y su expresion te daras cuenta q todo entra en estas caracteristicas .

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