De muros, vallas y murallas. ¿Qué os ha parecido la visita de B. XVI a los Santos Lugares?

Acaba la imposible visita del Papa Benedicto XVI a los Santos Lugares, con bofetadas de judíos, mahometanos y laicistas. No ha salido mal parado después de todo, y tengo que hacer pocos reproches en los detalles, aun desaconsejando completamente la idea de un viaje oficial a semejante avispero.

Hay un asunto en que ha errado: la denuncia del «muro». En Blogbis, dan en el punto al referirse al propio muro que el Vaticano construyó en su día (Muro vaticano):


La verdad que me sorprendió que Benedicto XVI se mandara su píldora respecto al muro. No tanto por el hecho de que Ratzinger da un perfil menos proclive al guiño políticamente correcto, sino porque como rey de un pequeño reino debería recordar que dede épocas en que al Papado le interesaban algo mas los asuntos temporales, la sede pontificia tiene su propio muro (inaugurado por León IV el 27 de junio de 852). Y que a pesar de ese muro no faltó la ocasión en que los enemigos terrenales casi arrasan la ciudadela (el 6 de mayo de 1527), momento desde el cual la administración vaticana confía su seguridad a una célebra y bien vestida banda de soldiers of fortune.

Y al papamovil blindado (Muro).

Evidentemente, el estado de Israel tiene derecho a defenderse de un enemigo declarado que ha intentado repetidamente «echar los judíos al mar».

En fion, aquí está el balance que el propio Papa ha hecho: El Papa hace un balance de su viaje a Tierra Santa con los periodistas. ¿Qué os parece?

A mi no me convence, estos diálogos solo sirven para que los musulmanes moderados (más o emnos moderados) que intervienen en ellos acaben quemados y denunciados por los radicales. Toca retirada para adecentar nuestra casa, no solucionar los de las casas ajenas, más aún si se trata de rivales agresivos o calumniosos. Cada cual en su casa, y Dios en la de todos.

5 comentarios

  1. Cierto que no había tenido que ir de visita, sino como Señor de esas tierras, pero es otra historia.
    Ahora comparar el muro de Israel con el del Vaticano o con el coche del Papa(pagado por España ¿que raro no?) me parece exagerado .

  2. Un artículo interesante en relación al tema.

    La amplitud y la repetición de las campañas de demonización de Benedicto XVI, el «Papa alemán», no dejan de sorprender.

    Tal es así que, a pesar de su visita a Yad Vashem, en su reciente viaje a Tierra Santa (mayo 2009), y su gran compasión concedida a los sufrimientos del puelo judío, las críticas persisten.

    Gérard Prasquier, el muy influyente presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF) * ha declarado: «Después del discurso decepcionante en Birkenau, tres años atrás, Benedicto XVI ha fracasado una segunda vez. Esperaba que pronunciara por fin el grand discurso, no de arrepentimiento -ya fue expresado-, pero si de reflexión, no solamente espiritual, sino histórica y ética acerca de ese agujero negro de la condición humana que ha sido la Shoah.»

    Todo ocurre como si se le reprochara a Benedicto XVI el no comprender la «religión de la Shoah».

    Es en todo caso la tesis implícita de Alain Besançon, comunista arrepentido convertido en sociólogo liberal. En un estudio sobre «Benedicto XVI y los integristas», dice lo siguiente:

    «En la escala de las cosas sagradas, no hay nada hoy en día que pueda disputar el primer lugar a la Shoah.»

    «Arriba en la escala, tenemos, pues, a la Shoah. Podemos asignarle a esta, en nombre de criterios exteriores, un cuasi estatus de religión.»

    «Convertida en universal (esta religión) mantiene la elección del pueblo judío no por la benévola decisión de Dios, sino por la voluntad diabólica de Hitler. Se deduce de todo esto unos cambios en la escala de la dignidad, en la lista de las cosas que no se puede tocar más que con manos temblorosas, en la jerarquía de los valores, en el prestigio de aquellos que son sus guardianes. En primera fila, pues, indiscutiblemente, la Shoah.»

    «Estamos tentados de decir que la Shoah y la religión humanitarista combinadas de distintas maneras conforman la religión cívica de las democracias de Occidente. Los héroes de la religión de la Shoah y los de la religión humanitarista se encuentran en lo alto de la escala.»

    En las dos últimas páginas de su estudio, Alain Besancon utiliza en siete ocasiones la expresión «la religión de la Shoah». ¿Es esto motivo suficiente para que Benedicto XVI deba hacer de esta «religión de la Shoah» un dogma de la religión católica junto con la Resurreccción de Cristo?

    En cuanto a los laicos, ¿no están estos en su derecho de interrogarse sobre la posibilidad o no de entregarse al ejercicio de la razón crítica acerca de esta nueva religión?

    Andréa Massari
    Polemia
    15/05/2009

    http://www.polemia.com/article.php?id=2174

  3. Iskander, yo creo que tienen derecho a defenderse, pero no a exigir que seamos aliados suyos, o que les pidamos perdón eternamente por agravios pasados.

    ¿Se acuerda alguno de ellos de cananeos, amorreos y otras tribus molestas? Pues lo mismo.

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