Aquí ya no es solo el emperador, sino el imperio, incluidos imperantes e imperados. Digo “imperio” por esto, y digo que está desnudo por estotro:
La población autóctona NO QUIERE tener hijos; las políticas fatalistas beneficiarán mayormente a los inmigrantes, algunos de los cuales se frotan las manos.
Una proporción mayoritaria de la población alóctona no tiene la menor intención de integrarse. Vamos que la sola propuesta le da la risa. Que se integre el que no tenga remedio (es decir, los propios europeos).
En esta situación hablar de “celebrar la diversidad” es reconocer que somos distintos y que no hay manera de integrarlos. Eso por lo que se refiere a “la diversidad”; en cuanto a “celebrarlo”, me parece una estrategia similar a calentarse cuando se quema la casa.
Pues sí. A ver cuando llega el niño que se atreva a gritar lo obvio.
Y cuando suceda que todavía haya gente que reaccione.
Una buena síntesis de la catastrófica situación actual.
Salve,y que los dioses nos ayuden.