Agredidos en directo dos periodistas italianos que hacían un reportaje lacrimógeno sobre esos pobres “refugiados”

A él le rompieron la cámara y le dieron una tunda. Ella tuvo suerte de poder meterse en un taxi, si no quizá hubiera tenido la posibilidad de proporcionales primeros auxilios en caso de urgencia sexual, que algunos van muy apurados.

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