Otra historia de supervi-mientes

En 1939 la familia Kleinmann fue separada para siempre. Tanto el padre, Gustav, como el hermano mayor, Fritz, fueron arrestados y deportados a Buchenwald, uno de los centros de prisioneros más grandes de Alemania. Del resto de hermanos, sólo salvaron la vida los dos más pequeños, trasladados en barcos de refugiados a Gran Bretaña y Estados Unidos. Así comenzó una odisea que duró seis años y que llevó al padre y al hijo por cinco campos de concentración distintos. Lograron sobrevivir en todos ellos.

Comentario Neo Cohn: Dice que solo salvaron la vida los dos más pequeños. Si también la salvó el que se quedó con el padre, fueron tres de cinco. Mayoría, así que sobra el solo.

Pero lo más raro es lo de sobrevivir cinco campos de exterminio, entre ellos el mítico Auswitz, del que todos los supervi-mientes dicen que los menores de 16 años iban directamente a las cámaras de gas.

Si realmente había un plan de exterminio cómo es que en plena guerra estuvieran moviendo a los judíos de un campo a otro continuamente.

Fuente.

2 comentarios

  1. Al simple sentido común le repugnan los descabellados enunciados exterministas.
    Harto conocidas son la eficacia y eficiencias germánicas en materia de organización.
    Si los nazis hubieran querido eliminar judíos con la mayor eficiencia posible hubieran recurrido a métodos simples y económicos, es decir matar a varios pájaros de un tiro.

    Por ejemplo, los Alpes poseen muchos circos glaciares que parecen enormes cráteres volcánicos, y que pueden contener en su interior miles de personas (varios estadios de fútbol). Con unas pocas cargas explosivas estratégicamente colocadas en lo alto (o con bombardeo) se generarían aludes de rocas y nieve que no sólo exterminarian esas personas masivamente, sino que también las sepultaria y borraría toda evidencia del crimen. Alternativas sencillas como esta hay cientos, sin necesidad de recurrir a técnicas costosas, ineficaces y no-masivas.

    Y ante el alegato de trabajo esclavo, seria mejor que se acordarán del judío Naftali Frankel (el rey de los trabajos forzados) y del judío Lazar Kagonovich el alegre verdugo de Stalin y un verdadero artista del genocidio judaico, especialmente aplicado contra el pueblo ucraniano.

    Los míticos GasWagen (vehículos para matar con los gases de combustión) método costoso, muy limitado e ineficaz no es un invento de Walter Rauff, como falsamente se dice, sino del judío Isay Davidovich Berg (oficial de la NKVD) en la URSS en 1930 para exterminar disidentes, eran camiones Ford AA 1929 (hay fotos)

    Los Judíos tienen sus manos manchadas con la sangre de millones de personas exterminadas por ellos en la URSS y ahora en Palestina,… carecen de autoridad moral… no pueden arrojar la primer piedra…

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