Somalia muestra la peor situación humanitaria en su historia.

Permanentemente ahogados en noticias de Haití, nos olvidamos de otros conflictos. A ver quien se atreve de nuevo a intentar, no solucionar, sino imponer el más mínimo remedio a este conflicto ya enquistado de manera permanente. A destacar la chulería islámica exigiendo dinero a la ONU (tampoco es que sea santo de mi devoción) y la retirada de las mujeres de las misiones.

Nairobi, 19 ene (PL) Somalia muestra hoy la peor situación humanitaria en su historia al coincidir la guerra, la sequía extrema, hambruna y piratería, todo lo cual disparó a cifras millonarias los desplazados internos y los refugiados en países vecinos.

Datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dan fe que cerca de un millón y medio de somalíes huyeron del conflicto y 560 mil están refugiados, fundamentalmente, en las vecinas Kenya (55 mil), Yemen (32 mil), Etiopía (22 mil) y Djibouti (tres mil). Solo en los primeros días del año, el ACNUR confirma que unos 63 mil civiles abandonaron sus hogares y viven en improvisados campamentos que cambian constantemente de lugar por los violentos combates entre las milicias radicales islámicas y tropas afines al gobierno.

Un caos sin precedentes asuela en el país del cuerno africano, opinan expertos, donde reina la ingobernabilidad desde 1991 y una guerra intermitente e interminable agudizada desde mayo pasado entre los radicales musulmanes de Al Shabaab e Hizbul Islam. Somalia está dividida por regiones autodeclaradas autónomas y resultan baldíos los intentos del gobierno Federal de Transición (GFT) por controlar los disímiles flancos sin apenas recursos. Sus habitantes sufren también las consecuencias de la sequía, típica de esa región africana, agudizada por los efectos del cambio climático y la crisis económica internacional que lacera aún más la inseguridad alimentaria.

A inicios de 2010 el Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció la disminución de sus actividades en el sur del país por “razones de seguridad”, entre otras, porque Al Shabaab exigió la entrega de 20 mil dólares semestrales para garantizar la vida de empleados de ONU y puso como requisito el retiro de las mujeres de la misión. Aunque la portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU, Elizabeth Byrs, aseguró que varias agencias trabajan en el resto de la nación africana, a pesar de afrontar difíciles condiciones y el secuestro, asalto o asesinato de varios colaboradores.

Lo cierto es que crecen los temores de mayores desplazamientos de grupos de somalíes hacia los países cercanos y se avizora un agravamiento del conflicto.

En mayo pasado los rebeldes de Al Shabaab e Hizbul Islam comenzaron una embestida contra el GFT, presidido desde hace un año por el islámico moderado Sharif Sheik Ahmed, quien recibe el apoyo de la comunidad internacional. Los rebeldes ocuparon gran parte del territorio nacional incluida Mogadiscio, la capital, donde solo en las últimas semanas ocurrieron sangrientos combates que dejaron alrededor de 150 muertos y 14 mil desplazados. Ambos grupos insurgentes luchan contra el GFT y además entre sí, por el control de las zonas conquistadas a las cuales les imponen la ley islámica (Sharia) en su forma más extrema, admitiendo lapidaciones y crueles castigos corporales.

La invulnerabilidad del país acrecienta con la retirada de la ayuda en algunas zonas de Somalia y con el retraso y descoordinaciones de las organizaciones humanitarias que en 2009 incumplieron su compromiso con la nación. Parece imposible cumplir entonces el nuevo pacto trazado a fines de año de entregar 689 millones de dólares para mitigar la peor crisis que vive Somalia en los últimos 18 años de guerra civil.

Un país sumergido en el caos político asomó en 2010 para presentar en una sola nación el retrato del subdesarrollo del continente, que continúa siendo el más pobre del mundo.

De Prensa Latina.

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4 Comments

  1. Hay mucha hipocresía en el tema de Haití. Nadie niega que es terrible lo que ha sucedido en ese “país”, pero lo cierto es que llevan 200 años muriéndose de asco y a nadie le ha importado nunca porque allí solo hay personas, ni petróleo, ni materias primas que saquear, ni nada. Dentro de un mes, nadie se acordará ya de ellos y esto es lo más terrible de todo. Eso sí, algunas ONGs ya han hecho su particular Agosto con la desgracia de esta pobre gente.

  2. Como nota al margen, y como persona que sabe en vivo lo ques la destruccion de un terremoto, he de decir que me escandaliza en sobremanera las actitudes de los haitianos, hay que ser simplemente idiota el realizar algunas de las cosas que hacen y han hecho a partir de la destruccion: cero organización, llegar a hacer “bola” y no ayudar, caminar encima de escombros en vez de organizarse un poco para tratar de ayudar a sacar a los sobrevivientes que puedan estar alli abajo.

    Yo bien se lo dificil que es y el dolor que da una tragedia de ese tipo, pero hay cosas que son unicamenete sentido comun… pero en Haiti parecen no tenerlo, y luego, no quieren que se les diga estupidos…
    ( disculpen, es que enoja mucho lo que he visto respecto a ese terremoto)

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