¿¡Francia se queda sin judíos!? Pues a este paso tardarían un siglo en desalojar el país…

Comentario Neo Cohn: He leído con mucha pena este artículo (¡Francia se queda sin judíos!), escrito según imagino, desde ese punto de vista que considera a los judíos aliados en la contención de la amenaza islámica. Para empezar, tengo que insistir en que no son aliados, sino parte del problema, como principales agentes de la invasión migratoria. Unos enlaces al respecto:

Todas las principales organizaciones de la judería norteamericana insisten en que los EEUU deben mantener las puertas abiertas a la inmigración

El judío Bill Kristol cree que los trabajadores blancos son vagos, perezosos, malcriados y deberían ser reemplazados por inmigrantes

La rabia de Kouchner: Retrato de un judío belicista e inmigracionista

Judíos famosos reprochan a Europa que no acepte inmigrantes, pero Israel los detiene y expulsa sin miramientos

Sentado ese asunto, que en mi opinión elimina cualquier razón estratégica para que ningún patriota dedique media lágrima al asunto, es especialmente de lamentar que se propaguen acríticamente las falacias del victimismo judío. Vamos a ello:

Ser judío hoy en Francia es un peligro. Muchos votan con los pies y se van. El sociólogo Danny Trom publica un ensayo preocupante sobre el fin del judaísmo europeo. El título de su libro se imagina con aplomo: Francia sin los judíos. De los 470,000 judíos que están en Francia, ya más de 20,000 han ido a Israel, Canadá o cualquier otro lugar. Sin embargo, algunos han vuelto. “Estos retornos no deberían hacernos minimizar lo que está sucediendo, la opción de salir prevalece cada vez más, incluso si el resultado es decepcionante“, dice Danny Trom. Hete aquí que la Francia de Emmanuel Macron tiene extrañas resonancias hitlerianas.

Los judíos tienen en Francia un poder desproporcionado a su demografía. No sería ninguna desgracia, sino una bendición, que se fueran. En todo caso, no es cierto que se estén yendo de Francia de forma significativa, dada su movilidad general. Lo llamativo es que las cifras sean tan bajas tratándose de gente que se saluda la pascua con un “El próximo año en Jerusalén”. Las cifras oficiales sobre la emigración judía lo dejan claro:

Hoy en día, la mayoría de los judíos en Francia son de origen norteafricano y, en consecuencia, la mayoría de la inmigración reciente de Francia a Israel consiste en judíos de origen norteafricano . [2]

Es decir, los judíos franceses no son en realidad franceses (aunque ni los nacidos en Francia los son, sino por interés).

Aunque los judíos franceses han estado emigrando a Israel desde la formación del estado en 1948, desde 2000, la inmigración ha aumentado debido al antisemitismo. Más del 10% de la comunidad judía francesa ha emigrado a Israel entre 2000 y 2017. [3]

Desde el 2000 hasta el 2009, más de 13,000 judíos franceses hicieron aliá, en gran parte como resultado del creciente antisemitismo en el país. En 2005 se alcanzó un pico con 2.951 olim. Sin embargo, entre el 20 y el 30% finalmente regresó a Francia. [4]

Una encuesta realizada en mayo de 2014 reveló que el 74 por ciento de los judíos franceses consideran abandonar Francia para ir a Israel, donde del 74 por ciento, el 29.9 por ciento citó el antisemitismo

Teniendo en cuenta que hay unos 500.000 judíos en Francia. No me parece una desbandada… Con una media de 5,000 abandonos al año, ¡tardarían un siglo en irse! Es decir, eso de quedarse sin judíos es falso de toda falsedad.

De hecho, vuelven, y solo el 30% hablan de antisemitismo (sin meternos en qué sea eso). Los judíos nunca se consideran nacionales de los lugares donde se asientan, cambian de nombre y apellido a conveniencia. Para ellos cambiar de país es natural.

La situación es dramática. Francia se está quedando sin judíos y está dejando de ser Francia. Ambos fenómenos van de la mano. El ministro del Interior, Christophe Castaner ha informado que los actos antisemitas aumentaron el 74% en 2018.  Marine Le Pen ha denunciado una “oleada de actos antisemitas” y un “odio que florece en nuestro país”. La postura de la presidenta del RN es también una respuesta a los numerosos ataques antisemitas en los últimos días: la etiqueta “Juden” en la ventana de un restaurante parisino, esvásticas dibujadas en carteles de Simone Veil, o Todavía árboles en memoria de Ilan Halimi aserrada.

Insisto: Francia NO se está quedando sin judíos, ni de lejos, desgraciadamente. Francia está dejando de ser Francia, por culpa de ellos (que actúan discretamente) y por los otros semitas (que actúan sin precaución). Pintadas –la abortista Veil, que tuvo funeral de estado, se merece eso y más- y arboles cortados son anécdotas, ahí nos las dieran todas. Que un ministro las resalte de esa manera –con la cantidad de áreas fuera del control policial que hay en Francia- solo confirma el desproporcionado poder que los judíos tienen en Francia.

Comentario Neo Cohn: Los datos están ahí. Yo pediría a los juedófilos que reflexionaran al respecto antes de propalar falsedades con la voz hueca del ofendido moralmente. No tien sentido propalar un cuerto y mitad de verdad, especialmente cuando se usa contra los patriotas.

Esta denuncia del antisemitismo ha sido agitada recientemente por la judería francesas y sus lacayos de todo tipo y está dirigida contra los chalecos amarillos, es decir contra los patriotas franceses. En realidad, si hablamos de asesinatos de judíos franceses en los últimos años (y eso si es preocupante, y no el “antisemitismo”), son todos ellos musulmanes de origen inmigrante:

Youssouf Fofana: (Ilan Halimi),
Mohammed Merah: (Ozar Hatorah),
Amedy Coulibaly: (Hyper Cacher),
Mehdi Nemmouche: (musée juif),
Kobili Traoré: (Sarah Halimi),
Yacine Mihoub: (Mireille Knoll)

Como hemos visto, la inmigración masiva tendente a la destrucción de las sociedades cristianas y ex-cristianas ha sido una de las prioridades de la judería. Que no nos vengan con lloros, no nos engañan. Ellos tienen un país para ellos solitos, nosotros no.

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