La destrucción judaica de Europa explicada en cinco minutos

UK Jews and Muslims team up against hate | War & Conflict ...
http://www.aljazeera.com/indepth/features/2015/01/uk-jews-muslims-team-hate-150127091540305.html

El corresponsal de una prestigiosa universidad me pidió recientemente que explicara la política mundial en 5 minutos de una manera que un estudiante promedio, al que aún no hayan lavado el cerebro completamente, pueda comprender rápida y fácilmente.Sin duda después de publicar mi respuesta, sería expulsado…¡Pensé que tú y todos tus amigos podríais disfrutar también el fruto de mis trabajos!

Estimado estudiante: Comprender la situación política en el mundo de hoy no es nada complejo, pero para entenderla, primero hay que entender dónde está el poder y también los conceptos opuestos de «populismo» y de «agenda progresista».

Tratándose de cualquier tribu, grupo étnico, raza, comunidad, sociedad o estado-nación, puede definirse como cualquier política o atributo con efectos positivos. «Progresista», por otro lado, es cualquier política, o atributos con un efecto deletereo.Hay, por supuesto, muchos tipos diferentes de veneno, y similarmente, las políticas progresistas son igual de variadas.Algunas de las más destacadas incluyen: feminismo, transgenerismo, inmigración masiva, discriminación positiva, economía marxista, globalización, urbanización, marxismo, individualismo, feudalismo, psicoanálisis, arte moderno y arquitectura moderna, leyes contra la libertad de expresión, así como la legislación en favor del juego, drogas, blasfemia, obscenidad, pornografía, homosexualidad, promiscuidad, usura, divorcio y aborto.

Los judíos en las revistas que escriben para ellos se jactan abiertamente del poder que han adquirido (en sectores clave como: bancos centrales, finanzas internacionales, medios de comunicación, Hollywood, la industria de la moda, el mundo académico, la industria editorial… y como principales financiadores de los partidos políticos) y están orgullosos de la forma en que han utilizado este poder para iniciar, promover y financiar la agenda progresista. Probablemente dan pruebas concluyentes de su estatus de promotores principales y de su éxito al hacer que las sociedades sean «progresistas», particularmente en Occidente (que puede definirse como aquella parte del mundo donde su poder es dominante sin oposición).

Cada vez me pongo más poético al hablar sobre este tema.Ellos, empleando sus característicos juegos de manos verbales, utilizan palabras tales como: laicismo, pluralismo, diversidad, vitalidad, multirracialismo, multiculturalismo, avance, integración, acción afirmativa, libre movimiento de bienes y personas, tolerancia, cosmopolitismo, sociedad permisiva, leyes contra el odio y corrección política. Todas ellas palabras suyas.

La Izquierda Corbynista es desde el punto de vista ideológico una creación de «El Plan Progresista» y, como tal, es agradecida con los judíos por partida doble, al asegurar que el legendario «néctar» progresista sea obligatorio para todos los grupos étnicos del planeta;sin embargo, los corbynistas están perplejos y molestos porque los mismos judíos mantienen a las comunidades judías exentas de tener que beber dicho néctar.De ahí surge el llamado anti-semitismo y el antisionismo nominal corbynista.

Los populistas de derechas (como Nigel Farage, Tommy Robinson y Anne-Marie Waters, Enoch Powell, Mary Whitehouse, Donald Trump e incluso el brillante Guillaume Faye), generalmente se oponen a uno o dos, a veces varios, pero rara vez a todos los venenos de «La Agenda Progresista», y crucialmente esto es verdaderamente nuevo, por el problema de quién está detrás del plan progresista. Por el contrario, invariablemente elogian a las comunidades judías de todo el mundo por resistir con éxito el plan progresista y porque al hacerlo logran mantener su identidad judía. De ahí surge el filo-semitismo y el pro-sionismo de los populistas.

Mirado objetivamente desde una perspectiva a largo plazo, «progresista» es cualquier cosa que debilita, enerva, castra, corrompe …, desacraliza, desanima, deprime, fractura … en resumen, cualquier cosa que destruya la identidad; y por lo tanto, como consecuencia, cualquier cosa, en el análisis final, destruye no solo todo lo que hace que la vida valga la pena, sino literalmente TODO, o casi todo, porque lo «progresista» es un veneno, y un envenenador, como todos saben, no bebe su propio veneno.

Por supuesto, desde nuestro punto de vista y, desde luego, desde cualquier punto de vista sano, de sentido común, sabio o simplemente razonable, el término «progresista» es un nombre erróneo total y completamente, ya que no hay nada de progreso, de ninguna mamera, en las políticas, actitudes y toda la agenda progresista. Lo «progresista» solo se puede calificar como progreso si la idea de progreso de uno se está yendo por el camino de rosas, del tan anunciado “Paraíso” consistente en un estado mundial de esclavos talmúdico, infernal y controlado por los sionistas.

En resumen, no es suficiente oponerse a la agenda progresista, debemos avisar de quienes están detrás y advertir sobre su objetivo final.Solo hay un verdadero antídoto contra el malestar actual del mundo y puede resumirse en estas palabras: debemos liberar al mundo del control sionista.

Fuente.

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