Liberalismo español, el liberalismo de la tradición.

Se confundo este artículo al hablar de liberalismo «moderno» (Las raíces españolas del liberalismo moderno), pero no deja de apuntar a las raíces españolas del liberalismo cabal, que es el liberalismo conservador. El liberalismo radical es, por el contrario, la primera generación de la izquierda.

Como siempre, unos extractos:

1. El protestantismo como reacción contra el espíritu renacentista

En cuanto a los medios, debe recordarse que la utilización de la violencia fue inicialmente protestante. Mucho antes de que los católicos iniciasen acciones violentas en contra de las nuevas confesiones «reformadas», los protestantes se dedicaron a destruir la vida monástica en los territorios en que dominaban, produciendo una oleada colosal de destrucciones y saqueos que redundó finalmente en beneficio de los nobles y los reyes que abrazaron las nuevas doctrinas.

En esa misma línea debe recordarse que, frente a la clásica separación católica entre el poder espiritual (Iglesia) y el poder temporal (Estado), base del la moderna concepción de laicidad, los protestantes establecieron la idea de que los príncipes unían en su persona ambos poderes. De ese modo, los reyes protestantes de Inglaterra, Suecia y Dinamarca, y los príncipes y señores alemanes y holandeses, se vieron favorecidos, primero, por el saqueo en su favor de los bienes eclesiásticos y, después, por el enorme reforzamiento de su poder, derivado de ser a la vez jefes del estado y de la iglesia reformada respectiva.

Hay alguna afirmación discutible:

Sin embargo, durante el siglo XVII, las ideas generadas en el Siglo de Oro español se difundieron en toda Europa, si bien de la mano de autores extranjeros, como Descartes (1596-1650), Espinosa (1632-1677), Hobbes (1588-1679), Locke (1632-1704), &c., poco cuidadosos en la cita de los precedentes en los que se fundamentaban sus tesis. El despliegue internacional de estas ideas preparó el terreno sobre el que la Ilustración del siglo XVIII creó los primeros atisbos de lo que sería, con el tiempo, el moderno liberalismo en Europa, América y, desde luego, en España, si bien sin que hubiese una aparente continuidad con el pensamiento de los autores hispanos del siglo XVI y de comienzos del XVII. La obra del Siglo de las Luces planteó la crítica de la monarquía absoluta, que estaba en abierta oposición con las nuevas ideas que postulaban la fraternidad ente los individuos libres, iguales y soberanos, preparando la crisis del Antiguo Régimen y el nacimiento de los primeros regímenes políticos liberales.

La confusión de la libertad tradicional con el liberalismo moderno que muestra este párrafo es penosa. Esto es aún peor:

Y es que, especialmente en la materia relativa a la filosofía y a las ideas políticas, las nuevas corrientes que venían de fuera, pese a su aparente foraneidad, estaban directamente impregnadas de las ideas elaboradas por el pensamiento clásico español. Una realidad que, hacia finales del siglo y en la época de las Cortes de Cádiz, era tan patente que los constituyentes de 1812 pudieron afirmar, con toda justicia, que la obra constitucional de la Revolución Española era, principalmente, el fruto de nuestra gran tradición jurídica y política. Y fue entonces, como se indicaba al principio, que la palabra «liberal» se empleó en el sentido en que modernamente se ha utilizado, en el Discurso Preliminar de esa primera Constitución Española.

Para nada. Más: La libertad carlista y la libertad liberal. Busca, compara y elige.

2 comentarios

  1. Saludos:

    El liberalismo no es la primera generación de las izquierdas, sino la SEGUNDA. En «El mito de la Izquierda» Bueno habla de seis generaciones de izquierdas políticamente definidas (son definidas porque se definen, mediante un proyecto político concreto, frente al Estado, elemento fuerte de definición), que son, por orden cronológico, las siguientes:

    1.- Izquierda Radical o Jacobina (Robespierre, Marat, Danton, Napoleón Bonaparte).
    2.- Izquierda Liberal (Riego, Argüelles, Torrijos, Bolivar, San Martín, Martí).
    3.- Izquierda Libertaria o Anarquista (Bakunin, Proudhon, Kropotkin, Malatesta, Durruti).
    4.- Izquierda Socialista o Socialdemócrata (inspirada por Marx y Engels, tiene como figuras más importantes a Kautsky, Bernstein, Willy Brandt, Mitterrand, Felipe González).
    5.- Izquierda Comunista (Marx, Engels, Lenin, Stalin).
    6.- Izquierda Asiática o Maoísta (Mao Tse Tung, Deng Xiaoping).

    También distingue tres corrientes de izquierdas indefinidas, que no se definen frente al Estado, sino por elementos éticos, estéticos o simplemente filosóficos:

    a) Izquierda Extravagante: ONGs.
    b) Izquierda Divagante: «Intelectuales» que divagan (Saramago, Vázquez Montalbán).
    c) Izquierda Fundamentalista: Unión de las dos anteriores, corriente tendiente al irracionalismo.

    Bueno admite la posibilidad de una nueva generación de las izquierdas políticamente definidas, la séptima izquierda, en un futuro sin definir.

    En su obra complementaria, «El mito de la derecha», habla de tres MODULACIONES de la derecha, cuyo elemento común es la reivindicación en mayor o menor grado del Antiguo Régimen y de su característica más definitoria: la Unión del Trono y del Altar. Estas modulaciones son:

    1.- Derecha Tradicional o Reaccionaria (José de Maistre, Caballero Bonald).
    2.- Derecha Liberal (prácticamente la misma Izquierda Liberal, rechazando así el maniqueísmo propio del mito de la izquierda y de la derecha).
    3.- Derecha Socialista (Maura, Miguel Primo de Rivera, Franco).

    Asímismo, habría tres corrientes de derecha no alineada, esto es, que no reivindica el Antiguo Régimen, que incluso incluye elementos de las izquierdas pero que al mismo tiempo tiene elementos de la derecha (irracionalismo, misticismo). Son:

    a) Derecha Extravagante del Nacionalismo Étnico Secesionista o Neofeudalismo Político (ETA, PNV, ERC).
    b) Derecha Fascista y Nacionalsocialista.
    c) Ecologismo.

    Estas aclaraciones son necesarias debido a la confusión del autor de esta bitácora por una lectura superficial de la obra de Gustavo Bueno, lectura que sólo crea confusión.

    Saludos desde México.

    Gregorio Pimentel.

  2. Tiene usted razón en la menor. No debería decir primera generación de la izquierda, si no izquierda original, para referirme a quienes arrumbaron el Antiguo Régimen en general, incluidos los jacobinos, liberalismo radical. En la mayor, después de leer El Mito de la Derecha, de El Mito de la Izquierda solo he leído articulos presentando el modelo, me he desengañado. A las propuestas de Bueno les falta un herbor, incluso dos. Trataré de ello en su día, y le avisaré.

    A propósito de confusión, la que se desprende de estos artículos de ER, de un compatriota suyo, es fenomenal. También trataré de ello pronto:

    http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo1434

    http://www.elrevolucionario.org/rev.php?articulo1440
    Saludos

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