Burca sí, burca no

Mientras los liberales se enzarzan en discusiones bizantinas sobre la legitimidad de la prohibición del burcay el velo: Propuesta, respuesta, réplica (y lo que venga), los delincuentes están utilizando esta socorrida prenda que les proporciona un perfecto anonimato: Dubaï : Vague de crimes en abaya

Curiosamente, esta tribuna de El País (El ‘burka’ llega a nuestras puertas) es más sensata que los discursos del liberalismo dogmático de manivela que leemos muchas veces:

Estas mujeres plantean un problema en los hospitales, donde algunos médicos han recibido amenazas físicas de maridos que pretenden decidir si su mujer puede dar a luz mediante cesárea. Plantean un problema a la hora de emitir todos los documentos de identidad, en los matrimonios y otras formalidades necesarias para la obtención de los derechos sociales, en el uso de los bancos, los controles en los aviones, la escolarización de las niñas, dado que, en nombre de la laicidad de la escuela pública, «se prohíben las grandes cruces, las quipás, los pañuelos islámicos, sea cual sea el nombre que se les dé». Plantean un problema para los profesores, que no saben a quién devuelven a la niña que ha estado a su cargo. Plantean también un problema de seguridad, algo no despreciable en un país amenazado por los integristas argelinos. Y plantean un problema cuando, como en Italia, los salafistas exigen piscinas para mujeres y, como en Holanda, hospitales musulmanes. «El islam político trata de instaurar un apartheid de sexos en las sociedades libres europeas», dice la escritora turca Necla Kelek.

La cruz la pone este lavado de cara que hace una prominente feminista norteamericana a las vestimentas islámicas para mujeres. Para que no se note tanto, se refiere a pañoletas, sin mencionar velos y burcas (US: Leading Feminist Author Approves of the Burka…….):

Many Muslim women I spoke with did not feel at all subjugated by the chador or the headscarf. On the contrary, they felt liberated from what they experienced as the intrusive, commodifying, basely sexualizing Western gaze. … Many women said something like this: …’how tiring it can be to be on display all the time. When I wear my headscarf or chador, people relate to me as an individual, not an object; I feel respected.’ This may not be expressed in a traditional Western feminist set of images, but it is a recognizably Western feminist set of feelings.”

Vaya, así que la pañoleta les proteje de las miradas occidentales. Creo que debería cubrirse bastante más que con una pañoleta. Usted necesita burca integral, señora. Y con la rejilla tupida.

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