El derrumbamiento de las democracias. Precedentes históricos

El derrumbamiento de las democracias que se empieza a entrever actualmente no es nada nuevo. Ya sucedió en los años 20 y 30 en Europa. Este artículo da cuenta de ello. De él saco esto que cada día es más aplicable a la actualidad:

En los años de entreguerras la democracia mostraba fuertes patologías que impedían su funcionamiento. Estas patologías eran tan pronunciadas que es imposible acusar de tendencias totalitarias o autoritarias a quien –como Primo de Rivera– rechazase la democracia como sistema político{23}. Hacerlo es el equivalente de acusar de tecnofobia a alguien que se rehusa a abordar un avión pilotado por los Tres Chiflados.

Prueba de ello se encuentra en los relatos de lo que sucedía en esas democracias fallidas. En Yugoslavia, los diputados preferían asesinarse mutuamente en el Parlamento a pasar leyes {24}. En Polonia el Parlamento (Sjem) era odiado en todo el país por su manifiesta incapacidad {25}. En Austria, la situación política interrumpida por Dollfus era una farsa que sería desopilante si no fuese por el desgobierno que causaba {26}. En Italia, dadas las condiciones, si no era inevitable que Mussolini llegase al poder, sí era inevitable que alguna forma de gobierno autoritario sustituyese la democracia inoperante {27}.

Estos son los textos correspondientes a esos números

{24} «…El rey Alejandro de Yugoslavia estableció una dictadura personal en 1929 después que el país sufrió una quiebra completa de gobierno democrático. Entre 1918 y 1928 hubo 23 gobiernos. Después de diez años de la independencia, las diferentes regiones todavía vivían bajo las leyes de sus nacionalidades originales porque ningún gobierno había estado en el poder con suficiente tiempo para dar un esquema de codificación de las leyes. Después que un diputado serbio asesinó al jefe del Partido Campesino Croata en plena Asamblea, el rey no pudo encontrar a nadie que quisiese formar un gobierno, y por tres meses Yugoslavia no tuvo ningún gobierno. Por fin el rey resolvió el problema declarándose a sí mismo dictador y disolviendo los partidos existentes…», Stamps, ob. cit., pág. 21.

{25} «…El resultado fue que el Parlamento polaco (Sejm) consistió de treinta grupos diversos y apasionados, todos buscando ventajas propias inmediatas. Los diputados pasaban la mayor parte de su tiempo echándose la culpa mutuamente, derrocando ministerios, y en largas negociaciones que permitían formar nuevas coaliciones. Alrededor de Mayo de 1926 había habido dieciséis gabinetes, y en consecuencia ningún gobierno había estado en el poder lo bastante como para poder enfrentarse a la crisis financiera u ofrecer resultados prácticos. Leyes útiles eran rechazadas frecuentemente por la Legislatura, no por sus méritos, sino como resultado de oposición partidista. En pocas palabras, el país estaba frente a un atolladero perpetuo, y no le faltaba justificación a Pidsulksi cuando dijo que el Sejm era odiado y despreciado por todo el país. En Mayo de 1926, Pidsulski marchó a Varsovia con tres regimientos…» Stamps, ob. cit., pág. 24.

{26} «El 4 de marzo de 1913 el Consejo Nacional básicamente se autosuspendió indefinidamente cuando tanto el Presidente de la Cámara como ambos VicePresidentes renunciaron en medio de una discusión agitada sobre un decreto de amnistía para los huelguistas en los ferrocarriles del Estado. El decreto fue derrotado por una votación de 81 a 80. Pero el Presidente, que era Social-Demócrata, [que por ser Presidente] no podía participar en el voto, renunció a su cargo. Su sucesor, el Primer Vice-Presidente era un Socialista Cristiano, y en esas circunstancias la oposición ganaba un voto y el gobierno perdía uno. El también renunció a su cargo. El segundo Vicepresidente, un Pan-Germanista y miembro de la oposición, comprendió que al no poder votar él, el gobierno otra vez ganaba la mayoría por un voto. Así que él también renuncio. No había ninguna provisión en la constitución que cubriese una situación semejante, así que el resultado fue que el Parlamento quedó incapacitado. De acuerdo a la ley, el Parlamento no podía volverse a reunir, porque sólo podía hacerlo si uno de esos tres oficiales pedía la reunión, y los tres habían renunciado. El 7 de marzo el Canciller Dollfuss anunció que aunque el Parlamento había quedado incapacitado, el poder ejecutivo no lo había sido. El Presidente Miklas entonces le entregó poderes de emergencia a Dollfuss, y él entonces gobernó por decreto…», Stamps, ob. cit., pág. 31.

{27} «En Italia el país se enfrentaba con graves dificultades económicas. Había paro creciente, una dislocación económica causada por la guerra, un malestar inquietante no sólo en los obreros, sino en los veteranos que retornaban a su casa para descubrir que no tenían trabajo y que sus sacrificios habían sido para el beneficio de los especuladores. Los socialistas que se habían opuesto a la guerra se beneficiaron del desengaño general que se experimentó en los tratados de paz y en el fracaso de Italia para conseguir las colonias que esperaba. Aunque el costo de vida seguía subiendo, los patronos buscaron reducir los salarios en la teoría que los costos de la mano de obra habían subido en la guerra más allá de su valor. El gobierno, aparentemente debido las divisiones sucesivas en el sistema de partidos, no podía ponerse de acuerdo en una política consistente, fuese la que fuese…», Stamps, ob. cit., pág. 35.

Una vez más recomiendo su lectura, por las lecciones para el presente.

13 comentarios

  1. Segun PLaton la democracia era una forma imperfecta de gobierno porque en ella se veía la rebelión, la sedición, los pobres que expulsan a los ricos, igualdad en número y no la supremacía de la virtud, los demagogos segun él engañan al pueblo y gobiernan autoritariamente y la tiranía es su consecuencia que es la forma más injusta de todas.
    Platon propone, en la Republica, la Aristocracia o sea un gobierno plural de los sabios o filosofos, como forma perfecta de gobierno.
    Está claro que la Aristocraia es el gobierno de los sabios y no de los Mullahs. Eso sería una Teocracia, otra forma imperfecta de gobierno.

  2. Si quereis un aforismo de aplicación universal en cualquier trato con la acefalia mkusulmana es este: «La libertad sólo es posible entre iguales».
    Esa excrecencia medieval que la ha salido a Europa, no son iguales, y en consecuencia impiden la libertad de los demás. Sólo queda extirpar el tumor…una foma de réplica anómala de las células, tengo entendido.

  3. La palabra democracia es una categoría política de origen griego, que etimológicamente significa “gobierno del pueblo”, y en la actualidad designa al sistema político adoptado por casi todos los países del mundo.
    El prestigio actual del sistema democrático no se debe a su eficacia política, sino a los ideales que representa y difunde como las ideas de igualdad, libertad, soberanía popular, sufragio universal, etc.
    Todos los que vivimos en un país democrático hemos percibido alguna vez las debilidades, carencias y fallas del sistema democrático. Existen diversas reflexiones de esta índole en la actualidad, pero creemos que el error de estas reside en que se pretende “curar la democracia con más democracia”. Afirman que la democracia es diversa, y sus fallas se deben a que no ha sido aplicada correctamente, otros afirman que la verdadera democracia aún no llega. El siguiente artículo aborda algunas debilidades de la democracia y es ofrecida a los amigos lectores para ser motivo de reflexión.

    La historia nos enseña que los problemas de la democracia no son exclusivos de la actualidad sino que han existido siempre donde se ha desarrollado. La democracia fomenta en los ciudadanos la idea del “gobierno de la mayoría”. Se habla de “voluntad general”, de “soberanía popular”, diversas nociones que hacen recaer el poder sobre el pueblo, que a su vez es gobernante y gobernado. Estas nociones falsean la realidad, ya que siempre una minoría organizada logra imponerse sobre la mayoría desorganizada. Rousseau apasionado defensor de la democracia afirmaba que “la verdadera democracia nunca ha existido ni existirá, pues va contra el orden natural de las cosas que la mayoría gobierne a la minoría”. Así surge la noción de “democracia representativa” que significa que una minoría elegida mediante elección popular, asume el gobierno, y se encarga de velar por los intereses de la mayoría.

    Pero ¿Quiénes constituyen esa minoría que gobierna en una democracia representativa?
    Esa minoría está conformada por la clase política. Los políticos organizados en agrupaciones y partidos pueden postular a algún cargo público, poseen para ello el apoyo político y económico. La clase política y el sistema democrático nacen juntos, los políticos provienen del pueblo y eso les da buena reputación al principio, pero con el tiempo se vuelven una clase aparte, olvidándose de su origen y de velar por los intereses del pueblo. En la actualidad podemos ver el descrédito en que ha caído la clase política.
    Desde los tiempos de Platón se ha señalado la necesidad de “educar a la clase gobernante”, compuesta por todos aquellos ciudadanos que demuestren mediante una educación estricta, que poseen las aptitudes suficientes para gobernar correctamente un Estado. Resulta paradójico el hecho de que siendo el orden político el de más influencia en nuestras vidas, no elevemos a los cargos públicos a personas verdaderamente capacitadas para ejercerlos. En la actualidad el político no necesita demostrar que es un gran estadista, solo debe tener la habilidad suficiente para lograr el mayor numero de votos. Son sugerentes las analogías que nos ofrece Platón cuando habla de los políticos de su época, haciendo referencia al dominio casi hipnótico que ejercen sobre el pueblo.

    Voltaire -nos dice Will Durant- prefería la monarquía a la democracia, por creer que en la primera solo es necesario educar a un hombre, mientras que en la democracia es necesario educar a toda la población. Ya que solo así, los ciudadanos podrían poseer criterios para realizar una correcta elección de sus gobernantes. Una democracia sin educación política que desarrolle nuestro sentido crítico es una farsa.
    La elección de los gobernantes se lleva a cabo mediante el “sufragio universal”. A primera vista, parece ser el medio más justo, ya que toma en cuenta a todos los miembros que componen una sociedad. Pero la elección esta limitada, por un determinado número de candidatos, propuestos por diversos grupos políticos y económicos. Es cierto que es el pueblo quien libremente elige y legitimiza el poder del gobernante mediante “la opinión de la mayoría” expresada en el mayor número de votos. Pero la opinión es moldeable, manipulable. En una democracia nuestra opinión no será coaccionada, como en una dictadura, pero puede ser manipulada. De hecho los medios de comunicación masivos pueden ser usados como instrumentos para este fin. Cada individuo es reducido a una unidad numérica, convertido en masa. Y las masas son fácilmente dominables. La elección supone que el ser humano es un ser racional, pero se olvida que el hombre posee un lado emocional. Es en este escenario que el político debe mostrar sus habilidades para ganar la voluntad de mayorías, adula al pueblo, le hace promesas que sabe no podrá cumplir, se dirige a sus emociones, y se esfuerza en cegar su sentido crítico. Es cierto que no se podrá engañar siempre a todos, pero basta con engañar a los suficientes.

    La democracia es la forma de gobierno que tiene como fundamento las ideas de libertad y de igualdad. Libertad significó en el tiempo de la Revolución Francesa, liberación de la tiranía feudal y de los impuestos, e igualdad significó la admisión de la clase media en unión con la aristocracia y el clero. Y en los diversos países donde esta forma de gobierno se ha asumido, la libertad se entiende como independencia de un poder dominante, y la igualdad más que una realidad siempre ha sido parte de ese anhelo de formar una sociedad justa donde todos los ciudadanos posean los mismos derechos, deberes y oportunidades.

    La idea de libertad es uno de los pilares de todo gobierno democrático, esta idea influye en el carácter de los ciudadanos, los lleva a negar cualquier tipo de autoridad, no se respetan las leyes, la libertad extrema degenera en libertinaje, peligrando aquellas relaciones donde existe una autoridad: padre-hijo, maestro-alumno, gobernante-gobernados. Esta exaltación individualista de la libertad, parte de una errónea concepción de libertad, la libertad humana debe estar acompañada de responsabilidad y verdad. Platón afirma que no se puede incurrir en un exceso sin luego caer en el exceso contrario. Y por ello afirma que la búsqueda excesiva de libertad en la democracia es lo que produce luego la tiranía. Siguiendo esta idea podemos comprender mejor porque nuestras democracias han sido susceptibles de convertirse en dictaduras.

    La idea de igualdad aparece como negación de cualquier jerarquía social, afirma sin sustento alguno, la igualdad de los seres humanos. Esta puede ser entendida de diversas maneras, como igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, igualdad económica, etc. La democracia se basa, en la igualdad numérica de los individuos. Reduce a la comunidad en masa, considerándola como mera suma de los individuos que la componen. Pero la igualdad en las sociedades democráticas es ilusoria. En la actualidad, pese al discurso igualitarista, vemos como se acrecienta la desigualdad económica y social entre los hombres.

    Santo Tomas de Aquino nos enseña que el deber de todo gobernante es velar por “el bien común”. Entendemos por “bien común” al bienestar de todas las personas que forman parte de un Estado. No basta con contar con un sistema democrático, y un gobierno democrático, si nuestros gobernantes solo se preocupan por velar por los intereses de los organismos internacionales, de los grupos económicos más influyentes del país, de los intereses del partido, y de sus propios intereses y olvidan el principio fundamental: Velar por el bien común.
    Lamentablemente, el individualismo, que es la forma moderna del egoísmo, se ha introducido en nuestra cotidianidad. La actual sociedad fomenta la libertad económica y la competencia, reduce al ser humano a mero consumidor, sin religión, sin moral. Por otro lado el colectivismo marxista dentro de las sociedades donde ha ejercido su influencia, en nombre de la justicia social ha postulado y promovido la lucha de clases, la cual busca eliminar a la clase contraria, generando conflictos internos dentro de la sociedad, y donde ha sido aplicado el Estado ha tomado un carácter totalitarista sacrificando al individuo por el todo, para luego fracasar e insertarse dentro del sistema capitalista.

    El ser humano ha sido definido por Aristóteles como animal político. “El termino político -nos dice Wagner de Reyna- tiene la definición del hombre en un sentido más profundo que el de ser ciudadano: indica esa tendencia a comunicarse (a ser en comunidad) a existir en función de lo otro, de los otros”. Debemos comprender que todo ser humano tiene el deber de desarrollarse y perfeccionarse tanto en el aspecto individual como en el aspecto social. Y que estos términos lejos de ser opuestos y contradictorios son complementarios. El bien común y el bien individual y son dos caras de una misma moneda. El principio que afirma “buscar el bien común antes que el bien individual”, busca eliminar los residuos del egoísmo que cada ser humano posee y busca una apertura del ser humano hacia los otros, apertura que el individualismo moderno niega de principio, al ser una exaltación egoísta del individuo y cuyos efectos vemos en nuestra sociedad.
    Se debe recuperar el verdadero sentido de la Ciencia Política, equilibrando la teoría y la práctica política basada en principios que partan de la realidad y la naturaleza humana. Debemos comprender la verdadera función del gobernante es la realización del bien común y al mismo tiempo el respeto de la dignidad del individuo. Comprender y equilibrar la relación que existe entre el desarrollo y perfección de la comunidad y la persona humana.
    Platón decía que el ser humano poseía la misma estructura de un Estado pequeño, y que a todo ciudadano es responsable del gobierno de sí mismo. Y agregaba luego que sólo el hombre capaz de gobernarse a sí mismo, puede gobernar a los demás. Si bien es cierto no está en nuestras manos lograr el cambio político de toda la sociedad, cada uno de nosotros debe asumir responsablemente la realización del gobierno de sí mismo.

  4. Mirko:
    Me asombras Mirko, en esta ocasión estoy casi «completamente» de acuerdo contigo,y con Maurice Joly… -(«Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montersquieu)- En este diálogo (escrito en 1864) Maquiavelo demuestra al ingenuo Montesquieu que todos los «sistemas» de control que pretenda usar una Democracia, podrán ser manipulados por un «principe» para hacer de la «democracia» -(gracias por la traducción, pero aquí ya lo sabíamos todos)- una palabra vacía de comntenido.

    Me resulta muy gratificante que te dignes a usar referencias «no islámicas» en tu argumentación, pero también me resulta curioso que elijas esta obra en concreto, y te diré porqué… Fué basándose en esta obra, que el Director General de la policía política del Zar Nicolás II, escribió el libelo: «Protocolos de los Sabios de Sión», para impedir el ascenso de los contrarios al Zar. Logró un muy escaso éxito en su propósito inicial, pero multiplicó por miles el antisemitismo latente en Europa, propiciando el III Reich.

    Olvidas una cosa, como la olvidaba Joly -(claro que él no disponía de la experiencia de siglo y medio que tú si tienes)- y es que el Sistema Democrático es evolutivo por su propia naturaleza, y que la transitoria manipulación a la que se vé abocado por la horda islamista, puede hacer que cambie de orientación…. el fin del razonamiento que inicias con esta poco discutible exposición no será, mal que te pese, el fin de esta historia.

  5. Muab dib

    Creo que toda persona adulta conoce el funcionamiento «real» de una «democracia», la podemos aceptar ya que nos permite vivir dentro de un ambito de libertades que no se dan en otra forma de gobierno, eso es cierto.

    Pero sobre todo lo mas eficaz de la democracia es que permite la legitimación del poder de una minoria bajo el consenso de la mayoria…

    La democracia es la forma de gobierno perfecta para el surgimiento de la charlateneria, la sofistica, la vulgar oratoria, el relativismo, basta con obsertvar esas cualidades muy arraigadas a nuestros politicos y el circo electoral)Existen formas de manipulación, todo el mundo lo sabe, es cierto no he descubierto America… pero que hace un «ciudadano responsable» al respecto. Nada. QUe puede hacer ? Nada.

    Para parafrasear a Marx diría «La democracia formal es el opio del pueblo», ya que es una especie de droga que no le permite, ver que no son sus intereses los que se velan en una democracia. O crees que son los intereses del pueblo español, los que defiende su sistema democratico…

    Pienso que las decisiones importantes que rigen en los estados no provienen del pueblo, sino de sus antipodas, de «elites» que solo se preocupan por defender sus intereses privados… La democracia formal, sirve como anestesia para encubrir este hecho…

    No se si alguna vez estudiaste el curso de «educación civica» en el hace 10 años se enseñaba los simbolos patrios, el himno nacional, se infundia el «amor a la patria»… ahora ese curso ha sido cambiado y se les enseña a los alumnos educacion democratica… No tengo nada en contra de eso… pero es evidente que si existen planes futuros para la formación de un Gobierno Supranacional o Globalizado, ya no hay que educar en los niños el amor a la patria que podria degenerar en un nacionalismo, sino el amor a la democracia…

    Es decir, más opio y desde mas chiquitos. Hasta hay elecciones escolares y todo ese rollo.
    Planteado el Problema propongo mi hipotesis.

    Solución:
    Los ciudadanos responsables que puedan vislumbrar este hecho, deben adoptar responsablemente la labor de inculcar en los jovenes la noción del «bien comun», formar a los jovenes en la ciencia política teoria y practica para desempeñar un cargo político, no creo en la posibilidad real de una vuelta al pasado… aunque en lo personal pueda añorarlo…
    La idea del bien comun puede parecer anacronica, pero creo que su correcta ejecución puede hacer realidad lo que el ideal democratico no ha realizado…

    No conocia la obra de Maurice Joly, pero esta situación ha sido vislumbrada hace mucho tiempo. Lo curioso es que elige a Montesquieu y a Maquiavelo.
    Montesquieu un aristocrata, especie en extinción… y Maquiavelo, personaje no tan grato a mi persona, por considerarlo, de alguna manera directa o indirecta, el punto de partida que dio origen a la decadencia de la Ciencia Politica… pero esos son solo opiniones personales.

    Por otro lado me gustaria que aclararas acerca de la posible evolucion de la democracia….

  6. Montesquieu era un aristócrata que entedió, con tal vez demasiada ingenuidad, que el dominio aristocrático justificado en sí mismo tocaba a su fin, por eso participó activamente en la construcción teórica de una forma de gobierno representativa, más justa y con libertad en el àmbito privado así como un control en el público con la mayor representatividad posible.
    Maquiavelo era un observador sagaz de la realidad política de su época,- que ha venido a ser la de todas las épocas- y que basándose en un «principe» del mundo real edificó una escuela de pensamiento político -(no de ética política)- que en mayor o menor medida a definido el devenir de la historia política. -(Por cierto, el «príncipe» en cuestión era el «Católico Fernando»). Y digo que lo ha definido y no que lo ha guiado, porque Maquiavelo sólo decía lo que haría un «principe» eficaz no un «príncipe» moral. Esos han tenido muy poco futuro siempre, antes, durante y después de Maquiavelo.
    En resumen, que no puedo disentir en ningún aspecto de tu análisis en los términos en que lo planteas, creo que la evolución de los Sistemas Democráticos irá en la dirección que siempre han seguido, Lo jerarcas usaràn medios nuevos para soslayar los deseos y derechos de sus pueblos y futuros jerarcas salidos de entre el pueblo buscarán la manera de sacar de las poltronas a los viejos canallas para poner a los canallas propios.
    Es, en verdad él peor sistema de Gobierno posible, con la excepción de todos los demás.

  7. Mirko

    Hasta ahora, y pese a ser musulmana, me han gustado tus post por comedidos y bien argumentados (otra cosa es que se rebatan con cierta facilidad).

    Pero esos mamotretos que escribes o ‘copias’ da pereza leerlos. Casi mejor me releo la bibliografia de Zola.

  8. Dos precisiones:
    1) La Destrucción del Imperio Austro-Hungaro fue una desgracia y una condena para generaciones de centroeuropeos que, aún, están pagando los delirios intervencionistas de británicos, franceses y yankis.

    2) La democracia es un medio, el fin es la libertad de los individuos dentro de un marco determinado por unas leyes comunes. Lo que en griego se conoce como isonomía.

    Un saludo.

    • Maestre,

      La democracia es «el gobierno del pueblo». Pero el pueblo no puede gobernar, salvo en sociedades pequeñas y en circunstancias especiales. Cuando en una sociedad «e pueblo» se hace con el gobierno, quien tiene dos dedos de frente huye.

      La isonomía es la igualdad ante la ley. Pero ¿ante qué ley? Ante la natural o ante una ley hecha, sea por caso, por la mayoría. ¿Y si la ley incluye desigualdades? Como dice Bueno, la Justicia es «dar a cada cual lo suyo», al amo una docena de esclavos ya la esclavo sus cadenas.

      Sacúdete de formalismos liberales, no es imposible. Yo lo hice.

      Un saludo.

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