Reino Unido: Británico ciego de 71 años expulsado del autobús por llevar perro lazarillo

Un conductor le echó del autobús el pasado verano, por las protestas de unos pasajeros. Le ha vuelto a suceder, pero esta vez se negó a abandonar el autobús. Un tierno infante empezó a gritar  y patalear por miedo al perro. Al día siguiente una mujer le gritó: «No me gustan estos perros asquerosos», y una semana antes una pareja le mostró animosidad por lo mismo.

No presenta ninguna evidencia al respecto -lo que es lógico siendo invidente- pero cree que se trata de musulmanes, para quienes los perros son animales impuros. Nos cuentan que si su ropa entra en contacto con la saliva del perro, tienen que lavarla siete veces antes de poder rezar con ella. Aquí lo tienes: UK: Blind man chased off bus by Muslims cause of his dog.

Hugh Fitzgerald nos explica que detrás del odio a los perros está un hadiz de Mójame, quien declaró que no entraría en casa con imágenes o perros (Hugh Fitzgerald: On Dogs and Statues in Islam). Especula que detrás de ese rechazo está el propósito de separarse de los cristianos (que tienen imágenes en sus casas) y de los zoroastrianos (que tienen un gran cariño a los perros).

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*