El Ministro de Inmigración obliga a un alcalde a oficiar un matrimonio de conveniencia de un inmigrante ilegal con orden de expulsión

El inmigrante recurrió a la Liga de los Derechos Humanos. Y el alcalde al ministro de Inmigración, pero este le obligó a llevar adelante el bodorrio. El Fiscal le advirtió que podría acusársele de abuso de poder. Se le amenazó también con una multa de 1000 euros: A Mayor’s Vain Resistance

No os olvidéis, en Francia gobierna la “derecha”.

La foto en la que el novio felíz saluda a los colaboracionistas es de aquí: Le Télégramme. Hay mas.

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5 Comments

  1. Más repugnancia que él (simple delincuente inmigrante que aprovecha de la leyes permisivas y un estado de ánimo colaboracionista) me merece aún ella. Esta mujer es un ejemplo perfecto de hasta donde puede llegar la degradación moral, racial y ética del europeo típico.

    Lo positivo del proceso de inmigración y mestizaje masivo que estamos viviendo es que nos vamos a desembarazar de sujetos tan despreciables como esta mujer, la hez de nuestra comunidad.

  2. Recurrir a los “derechos humanos” para impedir que se cumpla la legalidad que toda Nacion tiene para autoprotegerse, me parece un ejemplo perfecto de para qué sirve esa ideología onusina, mero ariete del globalismo contra la autonomía de los pueblos

  3. Esto es un melting pot en toda regla.

    Es decir, que todo pueblo, Nacion, Estado, etc, independientemente de las leyes con las que se haya dotado, debe tragar con la sociedad multiculti americanomorfa idealizada por los internacionalistas por cojones, porque lo digan los “derechos humanos”, que empiezan a convertirse en la estratagema en la que se amparan estos canallas contra todo pueblo, comunidad o país que no quiera adherirse a dicha concepcion del mundo

    Van de la mano con los liberales, que ansiosos por meter mano de obra barata y esclavista para pulverizar los logros laborales conseguidos durante generaciones de luchas, ponen a trabajar a sus perros de presa mediaticos: las asociaciones oenegeras favorables a la “tolerancia” sin matices, y éstas amparandose en dichos “derechos humanos” y en una propaganda lacrimógena por “los de fuera”, pero muy hipócrita y endófoba con “los de dentro”, empiezan a promover el terrorismo psicólogico en la poblacion autoctona, con el auto-odio y bajo la acusacion de racismo, para que ésta no proteste ni se rebele ante los desmanes, atropellos discriminatorios positivos y otras perlas originadas po esta sociedad multicultural que nos intentan imponer a la fuerza

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