El hermano falangista del anarquista Buenaventura Durruti

Qué cosas tiene la vida: Marciano Pedro Durruti Domingo José María García de Tuñón Aza. Como el hermano masón de Franco:

«Una y otra vez, aquel Durruti sorprendente intentó explicarme el proceso no de su conversión, que no aceptaba, porque en el fondo continuaba nutriéndose de sus ideologías fluctuantes entre el anarquismo clásico y detonador de su hermano Buenaventura y la atracción que la espectacularidad de los fascismos le producía…Convencido de que ambas fuerzas o versiones de un mismo principio revolucionario -explicaba- antimarxista y anticapitalista, podían conjugarse, se entregó al juego, siempre peligroso de las connivencias. Y dado que de su radicalismo revolucionario nadie tenía derecho a dudar, conocidos los orígenes y biografías familiares y también su anterior militancia cenetista, entendió que debía predicar con el ejemplo, insertándose en las filas de Falange, como signo de la posible y conveniente fusión, que, por cierto, el propio José Antonio contemplaba con ilusión, pues que de esa manera se vendría a dotar de sangre proletaria, de verdad revolucionaria, el cuerpo teórico de un movimiento de señoritos (sic)… Y le acogieron con los brazos abiertos. Y Pedro Durruti comenzó a desplegar actividades en los distintos campos, convertido en conspirador de la fusión o de la confusión. Y fue de José Antonio a Buenaventura y de éste a Ángel Pestaña. Y a punto estuvo de ser estrangulado por su propio hermano cuando le llegó con la embajada del desaforado contubernio.

Al final fueron los nacionales  los que lo pasaron por las armas, por revolucionario. Por cierto:

Mientras tanto seguía leyendo lo más posible sobre el tema, porque no entendía muy bien que para historiadores, incluso biógrafos, de Buenaventura Durruti, Marciano Pedro pasara casi desapercibido. Abel Paz, biógrafo de Buenaventura por excelencia{6}, escribió sobre éste un libro de cerca de ochocientas páginas y cita a su hermano, al que sólo llama Pedro, en tres ocasiones y en ninguna de ellas nos habla de cómo terminó sus días; César Vidal autor de una biografía sobre José Antonio Primo de Rivera{7}, plagada de mentiras, publicó otra sobre Buenaventura Durruti, copiando a Abel Paz sin citarle -según escuché a éste en la presentación de su libro en Oviedo el veintidós de noviembre de 1996-, y no se enteró de que Buenaventura tenía un hermano llamado Marciano Pedro que acabó sus días ejecutado ante un pelotón formado por «individuos de la misma organización del condenado».

Es lo que tiene escribir más libros de los que uno ha leído.

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