El imperialismo portugués

Siempre he sido crítico con él. Considero que fue un error que le hicieran la contra a España, que fuera un imperialismo comercial, como el británico u holandés, casi de rapiña, que se pusieran bajo el cobijo de Inglaterra separándose de España, que fueran los principales suministradores de esclavos de America… Pero este comentario a una entrada en español de Orlando en respuesta a una reseña mía (La mayor amenaza para el futuro de Portugal se llama España) de otra entrada suya, escrito por un tradicionalista español, presenta otra visión muy distinta:

El nuevo orden mundial no le perdonó a Portugal que se regenerara y creciera, no le perdonó que aboliera el perverso sistema de castas en Goa, no le perdonó que el África Portuguesa fuera un ejemplo de no pasar hambre, de un sistema sanitario envidiable, de la erradicación del analfabetismo, del crecimiento económico, de la estabilidad social, de la EVANGELIZACIÓN…..El petróleo de Cabinda desató una guerra global donde yanquis, ingleses y franceses comenzaron a apoyar a los separatistas ( Mientras muchos africanos, como el glorioso Marcelino da Mata, lucharon por la bandera portuguesa, aun republicana ) y por otro lado se metió la URSS y la Cuba castrista….Quien mayor tajada sacó de esta desgracia fue la oligarquía que, quizá con la cabeza visible de Mario Soares, sigue sometiendo a Portugal al peor de los caos.

Me ha gustado leerlo. Me recuerda a la descolonización de Guinea Ecuatorial, un país en el que los nativos negros gozaban de un nivel de vida -cuando eran gobernados por España- que no han vuelto a alcanzar tras la independencia.

4 comentarios

  1. AMDG:

    Muchas gracias por poner la referencia, me vas a sacar los colores.

    Con todo, hemos de ser » cuidadosos » en juzgar el imperialismo portugués. Si es cierto que por desgracia, hubo portugueses dedicados a tales cosas que indicas. Los españoles, por ejemplo, no tuvimos compañía negrera propia hasta Carlos III, en aquellos días se formó la compañía gaditana de negros, que duró relativamente poco tiempo. Pero sí es cierto que muchos se valieron de los portugueses para ello, por tanto, ni unos ni otros quedaríamos bien….En la obra de F. Serrano Mangas ( Al hombre al tiempo le ha dado por el » folklorismo sefardí » ) » La encrucijada portuguesa: Esplendor y quiebra de la unión ibérica en las Indias de Castilla «, se explica con detalle que la legislación portuguesa ( Enriquecida con el código manuelino, y luego con el filipino, que realmente influenció hasta la revolución liberal ) fue parecida a la española. También aparece así en » Historia Política de Brasil, 1500-1964 «, de Francisco Iglesias. ¿ El problema ? Pues que Portugal no pudo aglutinar una maquinaria política tan eficaz como la de la Corona de Castilla y según muchos portugueses también por la influencia de los marranos….Tema espinoso.

    Lo cierto que, con sus virtudes y sus defectos, realmente el imperialismo lusitano sí se diferenció del neerlandés o del anglosajón, y también del francés ( Quitando el francés en Canadá, que quizá es un caso aparte, nada que ver con la colonización de estos en el Caribe o en Asia y África ) precisamente en la evangelización. No obstante, a mi juicio, el mejor político portugués que ha sabido llevar el imperialismo ha sido el Dr. Oliveira Salazar, con todos sus defectos.

    Ya si nos vamos a otras épocas, como la guerra del 1640 o etc…El mismo Oliveira Martins tiene dicho que Portugal pasó a ser una suerte de protectorado británico. No en vano también estuvimos nosotros bajo la bota francesa, aunque a Francia nosotros le podíamos tratar más de » tú a tú , y aunque parezca mentira, Francia llegó a ayudar en algo, como en la reconquista de Menorca. En cambio Inglaterra nunca ayudó a Portugal. Pero estos son temas hipercomplejos, que si no se han arreglado en siglos, no arreglaremos en un rato. No obstante, lo que sí llega a molestar por ejemplo puede ser que muchos portugueses acusen a España de entrometerse en sus asuntos….Porque Portugal lo ha hecho tanto o más. Lo hizo en la guerra de sucesión contra Isabel la Católica, lo hizo contra Felipe de Anjou; el marqués de Minas llegó a tomar Madrid. O también en las incursiones portuguesas sobre el Reino de Sevilla. O. Martins reconoce que los nobles portugueses buscaron la unidad peninsular, el » ideal hispanogodo «, pero que hubiera sido con el predominio portugués….Y que hasta después de la » guerra de Aljubarrota «, portucalenses y castellanos o aragoneses no se veían como » extranjeros «. Yo diría que esto es algo que viene después realmente. Pero es que parece que los hispanos no tenemos arreglo, y como le dice Alatriste a Martín el alguacil: » ¿ No te has parado a pensar que siempre estamos matándonos entre nosotros…? «. Por otra parte, el iberismo, del cual la oligarquía progre lusa es una entusiasta declarada, no va a solucionar nada, pues no pasa de ser una ideología progresista y masónica que quiere convertir a la península en una suerte de república federal atea, y por tanto, reniega del ser que nos ha hecho nuestra brillante historia, cuasi junta, que no revuelta. Iberistas siguen siendo los separatas catalanes como lo fue el demente de Blas Infante.

    Con todo, creo que los españoles aún no nos hemos hecho una idea de nuestra vergüenza absoluta ante nuestra costa norteafricana, Sidi Ifni, el Sáhara o Guinea. España en esos casos actuó, salvando excepciones, bajándose los pantalones. Portugal fue a una » guerra no oficial » ( Por parte del estado no existía ese » estado de guerra » precisamente por miedo a la diplomacia y a una posible internacionalización del conflicto ) que le costó que una oligarquía roja tomara las riendas del país, y de medio millón a un millón de portugueses que habían trabajado y prosperado en África vueltos a la península sin nada, luego la emigración de los africanos que lucharon contra los separatistas y luego la emigración de los africanos separatistas al ver convertidas sus tierras en un infierno, eso sí, con el beneplácito de eso que llaman comunidad internacional. Poco se sabe del exilio salazarista, pero haberlo lo hubo, y estamos ante una de las épocas más dramáticas de Portugal, y de España también.

    Son increíbles los paralelismos de desgracias que acapara la Península, esta Península antaño apostólica que debe tener dos patrias. Si uno lee » Portugal Contemporáneo «, del eminente polígrafo Oliveira Martins, parece casi calcada, AMDG, de nuestro siglo XIX, que en algún artículo has referido para con los liberales. Mendizábal fue asimismo uno de los responsables del caos económico portugués con la misma historia desamortizadora, mientras que D. Miguel, el rey legítimo que fue aclamado por el pueblo, jamás endeudó a Portugal ni se le pasó por la cabeza. El único político portugués que acabó con esa deuda, hallándose en la bancarrota, fue el ya mentado Salazar. Hay una entrevista muy lúcida que le hace un periodista argentino que puedes encontrar en el google, a través de mi blog o del Foro Santo Tomás Moro.

    Los mismos males que arrecian a España son los de Portugal. Una oligarquía progresista ávida, un caos económico, una decadencia cultural y moral muy fuertes….Y desde » os cravos » a nuestra transición, hemos ido de mal en peor. A estas dos patrias una alianza militar, diplomática y económica es lo único que nos puede salvar frente a tantos enemigos que aún nos odian, a pesar de nuestra manifiesta incapacidad actual. Pero no todo está perdido, no todo….

    En fin, me he extendido demasiado. Me apasiona el tema. Y definitivamente, amo Portugal.

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