Isabel la Católica, de Manuel Fernández Álvarez (3)

Continúo el repaso al libro Isabel la Católica de Manuel Fernández Álvarez (aquí está la parte anterior: Isabel la Católica, de Manuel Fernández Álvarez (2)

p. 278: “Una cosa era cierta: España, al ser toda cristiana, se había hecho más y más europea”

Otro ejemplo de europanfilismo extemporáneo.

El capítulo 5 se titula “Un paréntesis inquisitorial: la expulsión de los judíos”, cuyo tono se puede suponer por lo que he dicho. Creo que voy a hacer una reseña amplia del libro de Jean Dumont Proceso contradictorio a la Inquisición, aquí voy a señalar solo algunos detalles.

p. 281: “… vemos la culminación de la terrible persecución inquisitorial con la expulsión de los judíos”

La Inquisición no tenía jurisdicción sobre los judíos, así que su expulsión no pudo ser la culminación de su acción. Al contrario, fue la precondición de su efecto: la erradicación del judaísmo, no de los judíos. Se trataba de eliminar el judaísmo para evitar las falsas concesiones y el criptojudaísmo. Por lo mismo:

“Por lo pronto, vemos el lado ocurro de la acción inquisitorial en marcha y con la expulsión de los judíos”

Fernández no ha entendido el objetivo de la Inquisición, que no era precisamente “oscura”, reflejaba sus actuaciones investigadoras (eso significa inquisición) con todo detalle. Otra cosa es que haya quien haya oscurecido las aguas para hacerlas más profundas. Y que haya quien, con gusto y provecho, beba en esa turbiedad.

“O bien, la Santa Inquisición, tal como la titulaba la propaganda oficial”

¿Propaganda? Era su nombre. Hasta a los papas malos se les da titulo de Su Santidad, y al los príncipes bajos el de Alteza. Pero es que además toda España la consideraba santa.

p. 284: “Obsérvese que para el cronista no existe ninguna duda: eran los inquisidores lo que mandaban a sus victimas a la hoguera. Cierto que, tras su condena, procedía la justicia secular, pero simplemente para dar cumplimiento a los sentenciado por los inquisidores”

¿Se extraña Fernández? Es el funcionamiento habitual de los tribunales. Ningún juez ahorca a quienes sentencia.

p. 285: En un pie de página:

“Esa es la tesis de Juan Antonio Llorente en su viejo estudio tan vilipendiado, pero que contiene valiosa información”

No solo vilipendiado, desautorizado. Usar sus cifras es un escándalo en un historiador actual.

No me parece serio. Fernández cuenta historias truculentas, pero no habla de cifras. Quizás se venga abajo sus pretensiones de saberse que fueron 3000 los mandados ajusticiar por la Inquisición en varios siglos, auque concentrados en sus primeros decenios.

En fin. El capitulo acaba en pregunta: “Así que otra vez nos preguntamos: Annus mirabilis o agnus terribilis? Aunque al final del siguiente capítulo, dedicado a al Descubrimiento de América, se repite la pregunta y responde que año admirable, sin ninguna duda.

Voy a saltarme ese capítulo y retomo la serie de los comentarios en la página 368. Había hecho algunos apuntes, pero se me perdieron y no es este libro de esos que recomendaría releer.

p. 368: Trata del viaje de la Princesa Juana a Flandes para esposar a Felipe el Hermoso. No se cuenta de que se trató de la mayor y más lujosa armada que cruzó el atlántico hasta entonces. No se menciona tampoco el recibimiento mezquino que le dieron los muy rapaces flamencos. No se dice que la armada tuvo que hacer la invernada en los puertos de Flandes, a costa de los RR. CC: Imagino que semejante información pondría causar cierto escepticismo en un lector al que Fernández bombardea con ideología europánfila sistemáticamente.

p. 371: “… los triunfos cosechados en Italia se lograron en buena medida gracias a la colaboración de la Corona de Castilla…”.

Algo más que colaboración, yo diría protagonismo. En todo caso, para mi fue un desastre el meterse en Italia y enemistarse con Francia. Todo por apoyar un proyecto de la Corona de Aragón que cabe calificar de imperialista. Sí, Aragón tuvo una fase histórica “imperialista”, y como tenía más hambre que dientes, utilizó los recursos de Castilla.

p. 373: Se presenta la “colaboración de la Corona de Castilla” como contrapartida de la ayuda de Aragón en la conquista del reino de Granada. No me cuadra, tendría que ver las cuentas, y que nos sean “las del Gran Capitán”. Dicho sea de paso, parece que es se trata de un mito.

P. 390: “¿Cual Era el motivo de su viaje? ¿Acaso hacer inquisición -ojo, atención a la palabra- de su vida? El fraile trata de apaciguarla:

Yo le respondí que no venía yo a fazer inquisición sobre su vida…

Fernández pone cursiva el fazer inquisición, y antes ha llamado la atención sobre la palabra. Le debe de extrañar mucho, sin embargo, inquisición significa simplemente investigación. Un historiador curtido no se sobresalta por tan poca cosa. No debería.

La fiesta de arriba es un auto de fé.

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3 Comments

  1. jeje este tema me gusta
    de lo que saco de los temas que señalas:

    la inquisicion, mucha leyenda negra que ha enterrado la verdad, que era un juicio con ciertas garantias procesales al contrario de lo que se practicaba en el resto de europa, y solo basta señalar las cifras, en varios siglos de esistencia y por mucho que varian las cifras las ejecuciones fueron de 1000 a 3000, que podran ser muchas, pero quedan en una cifra ridicula si se comparan con las quemas de brujas que se realizaron en el resto de europa en un siglo pero son autenticas salvajadas con una media superior a las 50000, lo que habla por si solo

    en cuanto a los intentos de unir flandes a españa, bueno puedo entender su intento de conseguir tener una de las mayores fuentes de industria de la epoca, teniamos ya recursos naturales pero nos faltaba las industrias para manufacturarlos

    de haberse logrado hubiera sido un exito total, pero se tenia que haber tenido en cuenta los costes, que fueron desorbitados, con felipe 2º hubo 2 bancarrotas, la esperanza de vida cayo, fue un desastre y un caos generalizado

    podria haberse corregido si hubiesemos tenido una nobleza y gobernantes menos derrochadores y corruptos ( una constante en españa que dura hasta hoy en dia )

    en fin, que es comprensible las ansias expansionistas, imperialistas, pero tendrian que haberse analizado los costes reales y sobretodo haber fortalecido antes españa, creando industrias propias, no haber derrochado tanto oro, en fin que condenaron a la miseria a españa, lo que al final supuso que nuestros exitos militares no sirbiesen para mantener el imperio

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