Avatar o el ecologismo como religión

Una de las aventuras épicas más impresionantes jamás llevadas al cine, “Avatar” es la realización del sueño personal de James Cameron,  director de “Titanic”, que escribió el guión de su nueva película 14 años atrás, pero sólo en 2005 tuvo a disposición la sorprendente tecnología cinematográfica que “Avatar” estrena, y que ha establecido un nuevo estándar para el mundo cinematográfico.

“Avatar” nos introduce al fascinante y surrealista mundo de Pandora a través de los ojos del personaje principal Jake Sully, un ex infante de marina confinado a una silla de ruedas. Jake recibe la oportunidad de su vida cuando la corporación que explota el mineral de Pandora le ofrece participar del programa “Avatar”. Dicho programa permite que “conductores” humanos  manejen mentalmente cuerpos biológicos artificialmente creados mediante la combinación de ADN humano con el de la raza nativa de Pandora, los Na’vi.

Lo desconcertante de “Avatar”, sin embargo, es la descarada, infantil y hasta ridícula propaganda ecologista, donde cualquiera que no comparte el radicalismo “New Age” de creer en la “madre tierra”, es un asesino sicópata, como el “malo” de la película, un coronel que desde una nave ordena la masacre de una tribu Na’vi mientras degusta indiferentemente una taza de café.

Los héroes de Avatar, los Na’vi,  son, en efecto, tan “buenos” como “malos” son los explotadores humanos: creen en la “madre tierra”, piden permiso y luego disculpas a cada animal que cazan para subsistir y viven en total, perfecta e idílica conexión con la naturaleza.

Los ritos fúnebres de los Na’vi  son escenas calcadas de los festivales hippies de la década de los 70: sentados en posición “yogui”, entrelazan las manos en alto en círculos concéntricos, mientras cierran los ojos, contonean sus torsos y cantan  mantras a la “madre tierra.”

La única redención posible, la película nos conduce a creer, es convertirse en un Na’vi. La otra alternativa es formar parte de los frívolos, desalmados y codiciosos humanos, que no contentos con haber destruido su propio planeta “convierten en enemigos a cualquiera que esté sentado sobre algo que les  interesa”, como señala uno de los personajes en “Avatar”.

Hay que “vaciarse” de todo lo humano y “comenzar de nuevo” por el camino de unos pocos iniciados. Pero ¿Cuál camino?  El del gnosticismo ecologista versión siglo XXI; es decir, el que niega que, como sostiene el cristianismo, que la salvación es para todos y está al alcance de todos.

¿Por qué ganará más de un Oscar y por qué  alguna audiencia aplaude enardecida cuando los Na’vi, ayudados por la “madre tierra” comienzan a despedazar a los humanos? Primero, porque sin duda, la película no puede ser cinematográficamente más espectacular. Pero principalmente, porque representa el dogma oficial de  Hollywood de la religión sin Dios y sin compromisos morales personales. Y Hollywood ensalza a sus “santos” con el mismo fanatismo con el que quema a sus “herejes”.

Resumen de Aciprensa

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4 Comments

  1. Sin embargo, me quedo con esta frase de la pelicula, que para mi encierra un enfasis en el que el tipo medio que la ve no cae. O al menos a mi me calo profundamente. Pero el sentido del cuando y por quien esta dicho, para mi fue un flashazo:

    ¿Que se siente al traicionar a tu raza?

    He ido a ver la peli intentando disfrutar del espectaculo, y no pensar en ota cosa que en eso, pues por lo demas es una coleccion de topicos de las pelis de indios y vaqueros y de ciencia ficcion, y por verla en 3D.

    Y ademas queda otra interesante cuestion: los alienigenas no son capaces de evolucionar, ni de tener ideas nuevas, sin un “rostro palido” encima de ellos que les enseñe, segun la pelicula. Mucha madre tierra, pero a la hora de la verdad, necesitan un “Braveheart” que les haga buscar la libertad (coño, otro concepto occidental, curioso, ¿verdad?). Por otra parte, los azules no son un dechado de virtudes tampoco, puesto que en mas de una escena, muestran su racismo hacia los “demonios alienigenas”.
    ¿Pelicula con mensajes? Pues es dudoso, porque en ese caso se estarian mandando contradictorios.

  2. Yo también he visto la peli, y me fascino el espectáculo.

    Creo que la película es el mito del buen salvaje llevándolo al extremo, como dice el título al ecologismo como religión.

    Los Na’vis no son perfectos desde luego, me recordaron un poco a los aborigenes australianos, incapaces de destruir nada de la naturaleza y cuando lo hacen le piden perdón.

    Pero te deja un regustillo de que los humanos son muy muy malos y que te puedes conectar con la naturaleza de una manera… ¿espiritual?

    Yo fui a verla, porque me gusta ciencia ficcion, y desde ese punto de vista esta bien, pero me parecio un poco infantil, se podria haber hecho de manera mas seria.

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