Islam, mujer y terrorismo 1- La desigualdad en los textos islámicos.

El lunes 1 de febrero de 2010 una islamikaze musulmana sunnita asesinó a 41 personas en Bagdad e hirió otras 106 personas en un “sacrificio para Alá” [atentado islámico] contra correligionarios musulmanes chiítas en el norte de Bagdad. Fiel devota y creyente ferviente del Islam, detonó la carga de explosivos que llevaba encima junto a un grupo de chiítas que participaba, en el barrio de Bob al Sham, en las celebraciones de la fiesta chiíta del “Arbaín”, que marca el fin de los 40 días de luto guardados por la muerte del imán Hussein.

Pero no sólo los sunnitas emplean mujeres para el Yihad, también los chiítas lo hacen. En el chiíta Irán hay miles de jóvenes de ambos sexos dispuestos a ser islamikazes, al “martirio por Alá”, al sacrificio del shahid. Más de cincuenta y tres mil voluntarios habían en el Cuartel General Muhammad “Ali Samedi” en el año 2006, y según su portavoz: los planificadores de este aparato para las misiones suicidas han tenido éxito en atraer más mujeres y muchachas iraníes que hombres. En diversos lugares del mundo musulmán han sido colocadas carteles en los que se muestran fotografías de las “mujeres mártires” como “ejemplo de mujer musulmana”.

Para los islamistas las mujeres tienen un rol de inferioridad respecto al hombre. No se lo inventan, sino que está basado en, al menos, los siguientes textos del Corán:

Corán 2:223: Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ¡Temed a Alá y sabed que Le encontraréis! ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!

Corán 4:34: Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas. Alá es excelso, grande.

Pero su castigo por desobedecer a sus esposos no acaba ahí, porque después de que mueran irán al infierno. (Corán 66:10). El Corán enfatiza la superioridad del hombre sobre la mujer, repite que los hombres tienen ventaja sobre las mujeres.

Corán (2:228): Las repudiadas deberán esperar tres menstruaciones. No les es lícito ocultar lo que Alá ha creado en su seno si es que creen en Alá y en el último Día. Durante esta espera, sus esposos tienen pleno derecho a tomarlas de nuevo si desean la reconciliación. Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso, pero los hombres están un grado por encima de ellas. Alá es poderoso, sabio.

No sólo niega a las mujeres derechos de herencia iguales (Corán 4:11-12), sino que también las considera imbéciles y decreta que su testimonio no es admisible en una corte de ley a menos que esté acompañado del testimonio de un hombre. Esto significa que una mujer que ha sido violada no puede acusar a su violador a menos que tenga un testigo varón en su favor.

Corán (2:282): …Llamad, para que sirvan de testigos, a dos de vuestros hombres; si no los hay, elegid a un hombre y a dos mujeres de entre quienes os plazcan como testigos, de tal modo que si una yerra, la otra subsane su error. …

Muhammad permitió a los hombres musulmanes casarse hasta con cuatro mujeres (aunque se permitió él mismo tener muchas mujeres más), les dio licencia para disfrutar las “posesiones” de su mano derecha” (mujeres capturadas en guerra), y tantas como puedan capturar o comprar (Corán 4:3). Incluso si la mujer estaba casada antes de ser capturada (Corán 4:24).

Corán 33:50: ¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso.

Corán 33:30: Mujeres del Profeta! A la que de vosotras sea culpable de deshonestidad manifiesta, se le doblará el castigo. Es cosa fácil para Alá. En el paraíso de Alá los hombres podrán disfrutar cada uno de sus 72 huríes, vírgenes de ojazos negros.

Corán 44:54: Así será. Y les daremos por esposas a huríes de grandes ojos. Y de nuevo (Corán 52:20) Reclinados en lechos alineados. Y les daremos por esposas a huríes de grandes ojos.

Corán 43:69-70: Los que creísteis en Nuestros signos y os sometisteis a Alá, ¡entrad en el Jardín junto con vuestras esposas, para ser regocijados!

La lista de pasajes es interminable:

Corán 78: 31-33: En cambio, a los temerosos de Alá se les deparará el éxito: vergeles y viñedos, de turgentes senos, de una misma edad.

Corán 55: 70-77:En ellos habrá buenas, bellas, -¿cuál, pues, de los beneficios de vuestro Señor negaréis? huríes, retiradas en los pabellones, -¿cuál, pues, de los beneficios de vuestro Señor negaréis?- no tocadas hasta entonces por hombre ni genio. ¿Cuál, pues, de los beneficios de vuestro Señor negaréis? Reclinados en cojines verdes y bellas alfombras. ¿Cuál, pues, de los beneficios de vuestro Señor negaréis?

Corán 44: 51-55:Los que teman a Alá estarán, en cambio, en lugar seguro, entre jardines y fuentes, vestidos de satén y de brocado, unos enfrente de otros. Así será. Y les daremos por esposas a huríes de grandes ojos. Pedirán allí en seguridad, toda clase de frutas

En otros textos, ocurre algo parecido:

Sahih Bujari 4:54:476 Al-Tirmidhi 2562: El número de vírgenes en el Paraíso por varón musulmán oscila de 2 a72”

Corán 55: 56-57: Estarán en ellos las de recatado mirar, no tocadas hasta entonces por hombre ni genio, ¿cuál, pues, de los beneficios de vuestro Señor negaréis?

Corán 37: 40-48:En cambio, los siervos escogidos de Alá tendrán un sustento conocido: fruta. Y serán honrados en los Jardines de la Delicia, en lechos, unos enfrente de otros, haciéndose circular entre ellos una copa de agua viva, clara, delicia de los bebedores, que no aturdirá ni se agotará. Tendrán a las de recatado mirar, de grandes ojos.

Actualmente el hadiz Tirmidih afirma un mínimo de 72 esposas en el séptimo cielo, quizás para los musulmanes no muy devotos. Así, se lee:

Al-Tirmidhi 2562, 2687: Muhammad dijo: la mínima recompensa para la gente en el Paraíso es 86.000 sirvientes y 72 huríes

En los hadices, Muhammad va un paso más lejos y amplia la promesa de vírgenes a incluir sexo libre allí donde no hay límite del número de compañeras sexuales. Mujeres y jovencitos están expuestos como si fueran frutas en un mercado, donde se puede elegir lo deseado:

Al Hadiz, volumen 4, página 172, número 34: Ali informó que el apóstol de Alá dijo: En el Paraíso hay un mercado donde ni se compra ni se vende, pero se compone de hombres y mujeres y cuando un hombre desea unas hermosas vírgenes, el hará el coito con ellas.

El concubinato ilimitado está permitido al marido. Las concubinas pueden, por otra parte, ser esclavas o prisioneras de guerra. La mujer no puede salir de casa ni admitir en ella a ningún hombre, buscar trabajo, realizar oraciones o ayunos extraordinarios o dar limosna, sin su consentimiento. El marido tiene la facultad de repudiar a su mujer. Incluso puede repudiar a sus cuatro mujeres a la vez y tomar otras cuatro. El divorcio es lícito. Razón por la cual, el matrimonio de una mujer con su marido no es firme. Es precario. Por ejemplo si el padre del marido ordena a su hijo que se divorcie de su mujer, está obligado a hacerlo.

El matrimonio temporal o de placer, mutah, fue autorizado por Muhammad en los primeros tiempos del Islam, aunque fue prohibido poco después. Actualmente está autorizado en Irán y entre los musulmanes chiítas.

En relación a la justicia, la desigualdad es extrema. La diya o precio de sangre por homicidio de una mujer constituye la mitad que la del varón. Puede recibir un castigo mayor que el varón, como ocurre en el caso de faltas contra la castidad (homosexualidad).

Corán 4:15-16: Llamad a cuatro testigos de vosotros contra aquéllas de vuestras mujeres que cometan deshonestidad. Si atestiguan, recluidlas en casa hasta que mueran o hasta que Alá les procure una salida. Si dos de los vuestros la cometen, castigad a ambos severamente. Pero, si se arrepienten y enmiendan, dejadles en paz.

Por otra parte, al padre compete la wilaya, patria potestad, y el derecho de corrección, ta’dib, sobre los hijos. En relación con el matrimonio, los diferentes tipos permitidos en el Islam son:

  • Mut’a matrimonio por placer, permitido en el Islam chiíta, este es contratado por un período limitado de tiempo, y el divorcio no es necesario para poner fin a este
  • El matrimonio urf (costumbre) es un arreglo que no requiere un contrato oficial y no le otorga a la mujer ningún derecho.
  • El matrimonio misyaf es practicado entre hombres ricos del Golfo quienes realizan sus vacaciones de verano en Yemen y se casan con muchachas locales durante un período determinado de tiempo – de quince días a dos meses – sin que las novias estén conscientes de la limitación de tiempo.
  • Misyar es un matrimonio en el que la mujer abandona algunos de los derechos que el Islam le concede, tales como el derecho a la vivienda y al apoyo financiero de su marido, y si este tiene otras esposas, el derecho a compartir por partes iguales su tiempo y atención, y en un matrimonio por “amistad”, la muchacha sigue en casa de su familia, y ella y el hombre no mantienen un hogar compartido pero se juntan cuando quieran y donde deseen. El último tipo de matrimonio está dirigido principalmente a satisfacer las necesidades de los jóvenes musulmanes en Occidente, que desean tener una relación novia-novio tal como se acostumbra en la sociedad occidental, pero con legitimidad religiosa.
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