Negros y judíos en Norteamérica: De la alianza subversiva a la hostilidad abierta

La primera vez que leí que fueron los judíos quienes azuzaron a los negros del movimiento por las «libertades civiles» mi reacción estuvo entre el aplauso y la incredulidad. El aplauso porque no me gustan las medidas discriminatorias, la incredulidad porque no veo mucha química entre negros y judíos. Ahora estoy de vuelta de esas falsas reivindicaciones de libertades civiles que acaban en medidas de igualdad obligatoria y en discriminación de los blancos.

La incredulidad se me fue al leer algunos artículos. Por si alguien piensa que se tratará seguramente de la típica acusación calumniosa de los “antisemitas”, tengo que advertir que el asunto ha sido estudiado por un judío con estas credenciales:

In What Went Wrong?, Murray Friedman has written a history of the alliance and an analysis of the breakup largely out of concern that the historical record is in danger of being badly distorted by the emotional revisionism of the past three decades.

Friedman makes no pretense of being a disinterested observer. A former vice-chairman of the U.S. Commission on Civil Rights, he is the Middle-Atlantic states director of the American Jewish Committee and heads the Center for American Jewish History at Temple University.

No es un indocumentado, a lo que parece.

… His book documents how their involvement was more extensive than was generally known at the time and how it is now denied by the revisionists. A great number of Jews put their lives on the line for black rights. It is still little known, for example, that the closest friend, advisor, and money-raiser for Martin Luther King, Jr. was Samuel Levison of New York, who was not present for the King campaigns but spent countless hours on the telephone with him. Many of those involved believe King’s successes might not have been possible without Levison’s help. Keeping such memories alive, Friedman believes, is the best means of bringing about a reconciliation.

Así que el mejor amigo, consejero y mecenas de Martin Luther King era judío. Esto habrá que verlo en mayor detalle.

Al final nuestro hombre propone la separación amistosa, pero el autor de la reseña del libro dice que no es posible:

Yet distrust continues and Friedman suggests that the conflict might be eased if the two sides simply stay out of each other’s way and each address their own problems. This solution is disappointing and seems a bit naive. Jews still face anti-semitism in America and threats to the Jewish religion and culture through assimilation. But their problems are nothing like those facing African-Americans. About a third of the African-American population is being severely damaged by continuing poverty, joblessness and destruction of families.

Un momento, me dicen que los judíos sufren antisemitismo en Norteamérica. Han copado la política exterior, las finanzas, la cultura y la prensa, pero les parece poco. En efecto, el tipo considera la asimilación –el no insistir en que ellos son diferentes- una amenaza a la religión y cultura judías.

El caso es que los negros norteamericanos se han vuelto marcadamente antisemitas, por ejemplo en trío de la foto. Es otra constante de la historia: los intentos subversivos acaban volviendose contra ellos.

Este es el artículo: What Went Wrong? The Creation and Collapse of the Black-Jewish Alliance. – book reviews

 

Be Sociable, Share!

1 Comment

  1. En los EE.UU la subversión judía utilizó a los negros (y otras minorías) para socavar el poder de los blancos anglosajones. En Europa hace lo mismo con los musulmanes (y otros) para destruir los pueblos europeos.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*