Arundhati Roy y la negación del terrorismo islámico

Me pasa Stern un artículo largo pero traducido al español de la novelista progre Arundhati Roy que pone «contexto» (son sus palabras) a los recientes atentados de Bombay, negando en la práctica el carácter islámico de estos atentados terroristas. Nada nuevo bajo el sol. Parece ser que en este caso -al contrario del caso de Madrid- no es progresistamente correcto insistir en el carácter islámico de los atentados.

El contexto de Roy son las injusticias que sufren los musulmanes indios y el fanatismo hindú (innegable en todo caso). En resumen:

Hay una línea de falla feroz, implacable, que atraviesa el discurso contemporáneo sobre terrorismo. A un lado (llamémoslo Lado A) están los que ven al terrorismo, especialmente al terrorismo «islamista,» como una plaga odiosa, insana, que gira alrededor de su propio eje, de su propia órbita, y no tiene nada que ver con el mundo que lo rodea, nada que ver con la historia, la geografía o la economía. Por ello, el Lado A dice que el intento de colocarlo en un contexto político, o incluso de tratar de comprenderlo, equivale a justificarlo y es un crimen en sí.

El Lado B cree que, aunque nada pueda llegar a excusar o justificarlo, el terrorismo existe en un momento, un sitio y un contexto político particular, y que negarse a ver ese hecho sólo agrava el problema y pone en peligro a más y más gente. Lo que es un crimen en sí.

(…)

RSS tiene 45.000 filiales y 7 de millones de voluntarios que predican su doctrina de odio por toda India. Incluyen a Narendra Modi, pero también al ex primer ministro Atal Bihari Vajpayee, al actual líder de la oposición, L K Advani, y a un sinnúmero de otros importantes políticos, burócratas, policías y agentes de inteligencia.

Y por si eso no bastara para complicar nuestro cuadro de la democracia secular, debiéramos hacer constar que hay numerosas organizaciones musulmanas en India que predican su propia intolerancia estrecha.

Por lo tanto, resumiendo, si tuviera que elegir entre Lado A y Lado B, escogería el Lado B. Necesitamos contexto. Siempre.

No se puede decir que sea un discurso nuevo. El RSS es la «Asociación de Voluntarios nacionales», un partido supremacista hindú. Verdaderamente supremacista. Nótese que aun con los atentados de Bombay aun recientes, Roy considera que el «contexto» es el supremacismo. Las organizaciones musulmanas solo añaden el ruido de fondo de «su propia intolerancia estrecha».

El contexto histórico está en la partición de la India. Paquistán (el País de los Puros, literalmente) ha limpiado prácticamente su territorio de esos impuros infieles. En la India los musulmanes han alcanzado el 13% (oficialmente) y están creciendo a casi el doble que la media. Pero para Roy, que confunde la norma con la excepción, la culpa sin embargo es la India:

En1990, estuvieron listos para hacer una tentativa de llegar al poder. En 1992, turbas hindúes incitadas por

L K Advani invadieron Babri Masjid [la Mezquita de Babur] y la demolieron.

En 1998, el BJP había llegado al poder en el centro en Delhi. La «guerra contra el terror» de EE.UU. les dio fuerzas. Les permitió hacer exactamente lo que querían, incluso cometer genocidio y luego presentar su fascismo como una forma legítima de democracia caótica.

Esto sucedió cuando India había abierto su inmenso mercado a las finanzas internacionales y era de interés para las corporaciones internacionales y las firmas mediáticas que poseían que fuera presentada como un país que no podía hacer nada malo. Eso dio a los nacionalistas hindúes todo el ímpetu y la impunidad que necesitaban.

Éste es, por lo tanto, el contexto histórico más amplio del terrorismo en el subcontinente – y de los ataques de Mumbai. No debería sorprendernos que Hafiz Saeed del Lashkar-e-Taiba sea de Shimla (India) y que L K Advani de la RSS sea de Sindh (Pakistán).

La gran culpa no obstante es para los EE. UU. El terrorismo islamista es una creación de la CIA:

Como agentes reclutadores para la yihad de EE.UU. contra la Unión Soviética, fue tarea del ejército paquistaní y del ISI nutrir y canalizar fondos a las organizaciones fundamentalistas islámicas. Después de haber conectado a esos Frankensteins y de soltarlos al mundo, EE.UU. esperaba poder frenarlos cuando quisiera como a perros mastines. Ciertamente no esperaba que fueran de visita al corazón del país el 11 de septiembre. Así que, de nuevo, había que rehacer violentamente a Afganistán.

Ahora los despojos de un Afganistán asolado de nuevo han sido arrastrados por la corriente hasta las fronteras de Pakistán.

Nadie, menos de todo el gobierno paquistaní, niega que regenta un país que amenaza con hacer implosión. Los campos de entrenamiento de terroristas, los mullahs extremistas, y los maníacos que creen que el Islam gobernará, o debería gobernar, el mundo, son en su mayor parte residuos de dos guerras afganas. Su ira recae sobre el gobierno paquistaní y los civiles paquistaníes tanto, si no más, que sobre India.

No es que no tenga parte de razón. Los EE. UU. usaron y armaron en su día a los talibanes. Pero ¿es eso disculpa para no combatirlos ahora? No entiendo esa lógica.

Siguen denuncias del estado policial de la India; casos concretos de excesos policiales en un país en el que el terrorismo islámico es culpable de miles de muertos. Y para concluir Roy nos hace su propuesta, a la altura de las circunstancias:

Las leyes antiterroristas no son hechas contra los terroristas; son hechas para la gente que no que no es del gusto de los gobiernos. Por eso llevan a una tasa de condena de menos de un 2%. Son sólo un medio para sacar de la circulación por mucho tiempo sin fianza a gente inconveniente y terminar por permitir que se vaya.

Es muy poco probable que terroristas como los que atacaron Mumbai sean disuadidos por la perspectiva de que se les niegue la fianza o que sean condenados a muerte. Es lo que quieren.

Lo que vivimos ahora es un contragolpe, el resultado cumulativo de décadas de soluciones rápidas y hechos sucios. La alfombra se aplasta bajo nuestros pies.

La única manera de contener – sería ingenuo decir terminar – el terrorismo es mirar al monstruo en el espejo. Estamos parados en una encrucijada. Un letrero dice «Justicia,» el otro «Guerra Civil.» No existe un tercer letrero y no hay modo de retroceder. Elegid.

Esto es todo lo que propone: Mirar al monstruo en el espejo (ni siquiera se atreve a hacerlo de frente). Hacer Justicia en vez combatir al enemigo (Guerra Civil). Como suele ser habitual en estos casos, Roy no sabe -ni tiene intención alguna de aprenderlo- que no hay Justicia con mayúscula. Hay justicia cristiana, comunista, liberal, confuciana, hindú y mahometana, con puntos de coincidencia y con puntos de irreductible desacuerdo… Al final, se trata de ver cuál de esas justicias (con minúsculas) se aplica. Y dadas las diferencias entre algunas de ellas, en particular entre la mahometana y el resto, solo hay una manera de decidirlo: la guerra.

En resumen, Roy propone apaciguar al Islam, disfrazándolo como «justicia». En otro sitio que todos sabemos propusieron una «Alianza de Civilizaciones». Entre el deshonor y la guerra escogisteis el deshonor. Pero tendréis la guerra.

Pakistán no es Afganistán, e India no es EE.UU

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1 Comment

  1. Los atentados de falsa bandera para provocar conflictos son antiguos pero esto ya es el colmo de las tomaduras de pelo. Nos guste o no el 11s estuvo organizado por eeuu e israel. El 11m francia, marruecos (quizas alemania y rusia) y la mafia sozialista dieron un tortazo al emperador Ansar. Y ahora de nuevo eeuu (mas beneficiado), israel y los propios nacionalistas indues tienen algo que ver en el atentado de bombay. Hablo de organizadores, como autores materiales no es complicado fichar a unos musulmanes para que lo ejecuten con la promesa que sus familias no pasaran hambre el lo que les quede de vida.

    Todos estos atentados de bandera islamista para jugar con nuestros sentimientos y marcar una determinada agenda politico-militar.

    No quiero parecer hipocrita, el unico que nos ha perjudicado es el 11m, los otros dos nos van de maravilla para nuestros propositos. De cualquier modo hay que intentar saber la verdad. Escribire y os mandare un pequeño articulo-opinion, modesto que las letras no son lo mio, titulado: 11s, 11m, 29n qui prodest. Donde recogere diversas fuentes y sera divertido analizar quien se beneficia y porque de cada atentado.

    Por ultimo llevo varios años sin entender como las agencias de inteligencia de eeuu no destapaban el asunto del 11m siendo eeuu el principal perjudicado. Era algo que escapaba a mi razon. Hasta hace unos meses que lo entendi todo. Alguien advirtio a eeuu: España esta bien donde estaba, ficha a otro para tus aventuras en oriente proximo. Si urgais en el 11m y cuestionais la version oficial nosotros, nuestros medios, urgaran el 11s y abriremos la caja de pandora. En este aspecto eeuu es quien tiene mas que perder, si la opinion publica tuviera claro que ha sido su propio gobierno el organizador de los atentados obligaria a retirar las tropas de oriente medio y esta vez si estariamos ante el principio del fin del imperio, sin posibilidad de controlar los recursos de esa zona y sin posibilidad de obligarles a usar el dollar eeuu no tiene futuro.

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