Pío XII, un Papa contra el Holocausto

Mirad este artículo en que se refuta la pretesión extemporánea de los circuncisos –y el chantaje moral a que están somentiendo a los católicos- según la cuál Pío XII habría mirado para otro lado ante la persecución nazi: Pío XII, un Papa contra el Holocausto

Mas: Un acto de justicia histórica hacia Pío XII o LO QUE TODOS AFIRMARON CUANDO MURIÓ PÍO XII Y QUE LA LEYENDA NEGRA HABÍA HECHO OLVIDAR A ALGUNOS.

Por cierto, la asociación judía Pave the Way, está también trabajando contra la calumnia de que es objete este papa cuyo proceso de beatificación ha comenzado: Des rabbins américains défendent Pie XII. Gracias.

11 comentarios

  1. «De todas formas, no fueron precisamente los revisionistas quienes lo denunciaron sino sus entonces supuestos excompañeros. En mi opinión esto da mas credibilidad a los hechos.»

    Lo dices con una candidez desarmante, y sin darte cuenta de la gravedad de lo que dices. Los hechos son los que son: son creíbles (pues verdaderos) o no son creíbles (por falsos), lo diga quien lo diga. Admites alegremente que si alguno del «bando contrario» hubiera desenmascarado a este farsante no le hubieras dado crédito por «mala» persona. Me alegro que no seas juez, pues si debieras juzgar a alguien siguiendo ese peregrino criterio que establece que la verdad es en función de quien la dice y que este además te simpatice, mandarás a todo el mundo al «trullo» menos a tus amigos.

    Acabas de hacer una declaración de prejuicios realmente sincera. Te honra esa sinceridad pero te descalifican esos prejuicios para tratar con pretensión de equilibrio y sensatez asunto alguno. «Si no eres de mi equipo no puedes decir verdad», ese es al parecer tu lema. Eso se llama sectarismo, y es algo muy común (aunque no exclusivo) en el bando que representas.

  2. Para tí el Museo de Yad Vashem parece ser la autoridad máxima en materia de Holocausto, el depositario único de la verdad sagrada. Estás en pleno sistema judío, que no es precisamente el nuestro. Para tí el Holocausto es una religión y Yad Vashem es tu Vaticano. De ahí emana toda verdad, la doctrina indiscutible del culto al Holocausto.

    En cuanto a que el museo citado viene desmintiento lo del «jabón de judío» (invento de un judío, no de un revisionista, te importe o no) eso no se corresponde a la realidad. Una vez que se ha admitido la falsedad de esa historieta ya no ha sido necesario seguir insistiendo en esa negación pues nadie sostiene lo contrario. No hay polémica acerca de este asunto. Presentas el tema como si las autoridades de Yad Vashem vinieran luchando denodadamente contra esa leyenda del «jabón de judío» desde hace décadas. Si alguien sigue propagando esa bizarra historia sería interesante saber quién es y cuales son sus motivos.

    En cuanto a los méritos de los revisionistas, no creo que estos estén esperanzados en que los de tu bando se los reconozcan. El hecho cierto que no puedes refutar es que un judío lanzó el bulo del «jabón de judío», bulo aceptado en principio por no pocos correligionarios sedientos de historias macabras, inmediatamente desmentido por los revisionistas y posteriormente desmentido por los propios judíos: la cosa era demasiado abracadabrante como para insistir con esa gilipollez.

  3. Te voy a hacer una predicción, casi una profecía (con permiso de los que tienen el monopolio de la visión profética). Algún día se derrumbará todo el mito del Holocausto y se establecerá la verdad. Cuando eso ocurra aparecerán unos judíos que se arrogarán el mérito de haber desenmascarrado esa supercheria colosal y le echarán la culpa de ese invento a otros que montaron esta historia para desacreditar a los pobres judíos. Se admiten apuestas.

  4. Yo me alegro que la historia del «jabón de judío» no fuese más que un bulo. De lo contrario, ¿nos imaginamos acaso la de peliculas, series y libros que se hubieran hecho y escrito sobre los judíos convertidos en jabón (o en manteca, si a algún judío de imaginación desbocada se le hubiera ocurrido)? Y después hubíeramos tenido que aguantar durante décadas a todos esos supervivientes que no se cansarían de contarnos cómo vieron desaparecer a sus familiares en la fábrica de jabón o de manteca. Y el trauma que sufren cada vez que ven una pastilla de jabón o una tostada untada.

    Gracias al cielo, Dios aprieta pero no ahoga.

  5. «En cuanto a que el museo citado viene desmintiento lo del “jabón de judío” (invento de un judío, no de un revisionista, te importe o no) eso no se corresponde a la realidad. Una vez que se ha admitido la falsedad de esa historieta ya no ha sido necesario seguir insistiendo en esa negación pues nadie sostiene lo contrario. No hay polémica acerca de este asunto. Presentas el tema como si las autoridades de Yad Vashem vinieran luchando denodadamente contra esa leyenda del “jabón de judío” desde hace décadas. Si alguien sigue propagando esa bizarra historia sería intreresante saber quién es y cuales son sus motivos.»

    Es que lo llevan. Además lo del jabón no se inventó con el tema de los judíos, es un tema que ya surgió tras la primera guerra mundial. Se acusó a los alemanes de hacer lo mismo. preséntame un solo documento de una institución judía seria que avale el asunto.

    «Para tí el Museo de Yad Vashem parece ser la autoridad máxima en materia de Holocausto, el depositario único de la verdad sagrada. Estás en pleno sistema judío, que no es precisamente el nuestro. Para tí el Holocausto es una religión y Yad Vashem es tu Vaticano. De ahí emana toda verdad, la doctrina indiscutible del culto al Holocausto»

    No, pero es un instituto que siempre investigó el asunto desde un punto de vista científico. Sus libros siempre son muy buenos y muy bien documentados. Del Holocausto existen tantas evidencias como de los gulags, del genocidio armenio o del Holomodor (incluso muchas mas que en los dos últimos acontecimientos que he mencionado) hay miles de testimonios, actas, fotos de las matanzas (con el sargento de las SS empuñando el arma )algo casi inaudito en cualquier acontecimiento similar), confesiones de los ejecutores del plan como Höss, ruinas de las instalaciones, lugares a los que llegaban miles de deportados pero a los que apenas llegaban víveres, testimonios que casi siempre son totalmente coincidentes (y que además coinciden con los de gente como Höss). De hecho a veces se menciona a Irving como revisionista, yo lo he leído y no creo que lo sea, el no niega las matanzas de judíos, sino que intenta liberar a Hitler de responsabilidad en el asunto, intentado echar la culpa a Himmler. Se puede cuestionar algo científicamente pero cuando alguien miente como hace Faurisson (este si que es un auténtico revisionista, pues niega la persecución homicida de los judíos en Europa) con el tema de Ana Frank y el bolígrafo pierde toda credibilidad.

  6. Nadie ha dicho que alguna institución judía haya dado crédito oficialmente al bulo del «jabón de judío», sino que ese bulo salío de fuentes judías.

    En todo caso, en 1946 o 1947 (no recuerdo la fecha) Simon Wiesenthal ofreció los detalles de este tremebundo asunto. En un artículo aparecido en el periódico de la comunidad judía austriaca, Der Neue Weg («La Nueva Vía») y titulado «RJF» escribía lo siguiente:

    «Las terribles palabras «Transporte de jabón» fueron oídas por primera vez en el Gobierno General (que así se denominaba lo que quedaba de Polonia bajo ocupación alemana una vez anexionadas al Reich sus provincias occidentales) y la fábrica se encontraba en Galitzia, en Belzec. De abril del año 1942 a mayo del año 1943 900.000 judíos (novecientos mil) fueron utilizados como materia prima en esta fábrica.»

    Después de la transformación de los cadáveres en diversas materias primas, siempre según Wiesenthal:

    «El resto, los deshechos grasos residuales, era empleado en la producción de jabón.»

    Y proseguía así:

    «Después de 1942, la gente en el Gobierno General sabía lo que significaba el jabón «RJF». El mundo civilizado no puede imaginarse la alegría que ese jabón procuraba a los nazis y a sus mujeres. En cada trozo de jabón ellos veían un judío que había sido puesto ahí mágicamente y al que habían impedido de esa manera llegar a ser algún día un segundo Freud, Erlich o Einstein.»

    Es como para mearse de la risa. Parece un guión de película de Mel Brooks, o tal vez de los hermanos Marx, para no salirnos de la tribu.

    A todo esto, como bien dices, el museo del Holocausto siempre ha respondido que los nazis nunca fabricaron jabón con los cadáveres de los judíos.

    La explicación de ese bulo, o por lo menos su origen pudiera estar en la circunstancia siguiente. Antes que nada, decir que en tiempos de guerra las imaginaciones se desatan. Durante la guerra Alemania sufría una penuria de materia grasa y la producción de jabón fue puesta bajo la supervisión del gobierno. Las barras de jabón fueron marcadas con las iniciales «RIF», las siglas alemanas que significan «Oficina del Reich para el suministro de materias grasas». Algunos leyeron por error o maliciosamente «RJF», e interpretaron «pura grasa judía» (en alemán obviamente). El rumor (que no se descarta que fuera propagado por enemigos del régimen para desacreditarlo ante la población civil y de paso desmoralizar a esta en la creencia de que su gobierno hacía cosas tan terribles como esa) se extendió rapidamente. En su momento Simon Wiesenthal vío en esa historia un posible filón para explotar y se lanzó de cabeza inventándose una novela de terror para un público ansioso de historias tremebundas acerca de la maldad diabólica de los nazis. La catadura moral de este cínico y desequilibrado personaje queda de manifiesto en el invento de 900.000 judíos transformados en pastillas de jabón. Mucho jabón me parece. Nunca se habló de champú o de crema hidratante, por cierto. De dónde sacó esta historia que ofreció al mundo como un hecho real? De un rumor primero y de su imaginación después. La cosa era tan gorda, pero tan gorda, que enseguida cayó en el discrédito. Sin embargo la historia dió la vuelta al mundo y en el imaginario de mucha gente todavía hoy algunos dan crédito a esta historia.

    No deja de ser curioso el que el tal Simon Wiesenthal haya sin embargo hecho una larga carrera en el tema del Holocausto y haya sido siempre considerado una autoridad moral de primer rango (!!!). En realidad fue un bribón que terminó su vida huído de la justicia austriaca por un turbio asunto con el fisco o por unos dineros mal habidos, cosa muy rara, excepcional diría yo, en esa tribu.

    El «jabón de judío» es una típica historia judía.

  7. Antón

    Tienes un conocimiento muy deficiente de lo que es en realidad el revisionismo.

    El revisionismo es un asunto de método, no es una ideología.

    El revisionismo preconiza, para toda investigación, el retorno al punto de partida, el examen seguido del reexamen, la relectura y la reescritura, la evaluación seguida de la reevaluación, la revisión, la refundición. Es en espíritu lo contrario de la ideología. No niega pero tiende a afirmar con mayor exactitud. Los revisionistas no son «negadores» o «negacionistas»; se esfuerzan en buscar y encontrar ahí donde, al parecer, ya no había nada más para buscar ni encontrar.

    El revisionismo puede ejercitarse en cien actividades de la vida diaria y en cien campos de la investigación histórica, científica o literaria. No cuestiona necesariamente unas ideas admitidas pero lleva muchas veces a matizarlas. Busca desentrañar lo verdadero de lo falso. La historia es, en esencia, revisionista; la ideología es su enemiga. Como la ideología no es nunca tan fuerte como en tiempos de guerra o de conflictos, y como fabrica entonces falsedades a profusión para las necesidades de su propaganda, el historiador se verá conducido a redoblar su vigilancia: pasando por el tamiz del examen lo que se le ha ofrecido como «verdades», se dará cuenta sin duda que ahí donde una guerra ha provocado decenas de millones de víctimas, la primera de esas víctimas será la verdad verificable: una verdad que hay que buscar y restablecer.

    La historia oficial de la 2ª Guerra Mundial contiene algo de verdad y muchas mentiras. La historia oficial retrocede a medida que el revisionismo histórico avanza.

  8. «……..No, pero es un instituto que siempre investigó el asunto desde un punto de vista científico………..»

    Con dos cojones, jajajajajajjajajajajajajajajajajjajaja y jijijijijijijijijijijijij y jojojojojojojojojojojo. La madre que me parió

  9. Mira majete, desde el mismo instante que se prohíbe por ley y se pena con cárcel el estudiar historia, algo nos dice que se oculta la verdad, que no es trigo limpio lo que se está prohibiendo.

    Tus testimonios, esas declaraciones de las que hablas, ¿quieres que mañana te lleve testigos que jurarán haber estado presentes en lo que se te ocurra? ¿quieres declarantes sobre el genocidio de quien te imagines? Todo depende del precio que se pague y creo que el No-estado de Israel está cobrando y bastante bien estas declaraciones indemostradas.

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