PC: De la dictadura del Partido Comunista a la de lo Políticamente Correcto (3)

Acabamos con la exposición de las principales ideas del artículo de Fjordman sobre la corrección política, que ha dado mucho de sí:

Los partidarios de lo políticamente correcto toleran la disidencia mucho menos que los liberales y conservadores de toda la vida. Ellos aplican el desdén, la censura y la demonización sistemáticamente a quienes no les seguimos, porque no es que estemos equivocados, es que somos malos.

La corrección política es el producto de una civilización poderosa y decadente que se siente suficientemente segura para abandonar la razón por las emociones. Los ataques terroristas con que ha empezado el milenio han sacado a muchos de la modorra (por ejemplo, a mí mismo). Igualmente, el poder creciente de India y de China facilitará que otros se sacudan el complejo de culpa y la mala conciencia. En particular, China -“modelo referencial” de las juventudes maoístas- ha pasado a ser objeto de la ira de la izquierda.

Pero ¿por qué no está el socialismo muerto y enterrado? En este artículo (Why Isn’t Socialism Dead?) se indica que no está muerto porque no puede morir. Aunque fracase, y fracasará necesariamente, el socialismo funciona como una convicción religiosa; simplemente se acepta que un día el socialismo triunfará y prevalecerá la justicia para todos. Todos queremos que los canallas y los arrogantes sean “puestos en su sitio” y que llegue un día en que desaparezca el dolor y en que todos tengan lo que necesitan. Por ello, el socialismo es como una gripe para la que no hay vacuna, porque presenta mutaciones que se adaptan a las distintas situaciones.

El artículo nos trae un anecdotario antológico en relación con un hecho reciente. El día posterior al arresto de los 17 terroristas musulmanes que pretendían asaltar el parlamento y secuestrar al primer ministro, el Toronto Star decía: “En las oficinas de la policía, un intricado gráfico que mostraba las conexiones entre los 17 hombres y adolescentes acusados llenaba una pared completa. Sin embargo, dice una fuente, es difícil encontrar un común denominador”. Es realmente patético, no se atrevían a decir lo que todo el mundo percibió desde el primer momento: Todos ellos son musulmanes y se inspiraron en las enseñanzas del Alcorán. Los vestidos de las chicas de la familia (foto) no dejan lugar a dudas sobre el “común denominador” de todos ellos:

Lo mismo sucedió con el informe del New York Times. En el artículo correspondiente se refirieron a los terroristas como, residentes en Ontario, canadienses, de origen surasiático, buena gente… pero nunca como musulmanes. El jefe de la policía de Toronto hizo notar orgulloso durante la conferencia de prensa que siguió a las detenciones que “no ha habido una sola referencia por la policía al Islam o a “la comunidad musulmana”.

De hecho, la policía canadiense ha recibido formación sobre el Islam, lo que nos lleva a la pregunta sobre si hacen falta conocer las partes de la Santa Misa para detener a un católico que delinca. Creo que el asunto no se había planteado nunca, entonces ¿por qué se concede ese privilegio a la llamada “religión de la paz (que parece más bien la del terrorismo)?. Realmente, la corrección política causa daños irreparables en la salud mental.

Y no solo mental, se trata de nuestro futuro, y del de nuestros hijos. Aunque haya habido algún papadhimmmí besalcoranes –quizá envalentonado por el non prevalerunt– nuestro deber es defendernos. De poco vale reprochar a los musulmanes sus sarracinas. Están en su naturaleza; es lo que han hecho siempre que se han sentido fuertes. Mojamé dio buen ejemplo de ello. No es ese el problema, sino nuestra falta de respuesta. Europa está debilitada pro el virus de la corrección política que ha destrozado nuestro sistema inmunitario. Debemos destruirlo antes de que nos destruya a nosotros.

La infección está avanzada, pero la batalla aun no está perdida. Debemos denunciar que el PC de lo Políticamente Correcto es el PC del Partido Comunista de toda la vida que se presenta bajo otro disfraz. Debemos desenmascararlo, mostrar las vergüenzas que se esconden tras palabras como diversidad, tolerancia y multiculturalismo.

El multiculturalismo no tiene nada que ver con la tolerancia o la diversidad que siempre han sido defendidas por las sociedades liberales. El multiculturalismo es, de hecho, odio a Occidente, diseñado explícitamente para desmantelar nuestra civilización. Si somos capaces de hacer llegar este mensaje a nuestros ciudadanos, habremos dado el primer paso para derrotar a la actual amenaza.

Aquí están los dos artículos anteriores:

PC: De la dictadura del Partido Comunista a la de lo Políticamente Correcto

PC: De la dictadura del Partido Comunista a la de lo Políticamente Correcto (2)

Y aquí el original: Political Correctness — The Revenge of Marxism

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4 Comments

  1. La xenofobia no es políticamente incorrecta, si no que va contra los valores morales, democráticos y los derechos humanos, además de estar contemplada como delito en el Código Penal.

    Pretender que la crítica a vuestro mensaje es por corrección política es más que absurdo, porque no se critica la forma en que se difunde el mensaje, sino el mensaje en sí. No se está cuestionando las formas, donde cabría hablar de lo políticamente correcto, sino el fondo.

    Ahora, lo de que el Partido Comunista está detrás de lo políticamente correcto y eso de que “El multiculturalismo es (…) diseñado explícitamente para desmantelar nuestra civilización.” es delirante, no entiendo como puedes llegar a esa conclusión.

  2. Antoniiiimo. Puedes coger tus bártulos y les explica a los moros que están en Marruecos la desazón que te provoca la xenofobia, los derechos humanos y demás zarandajas y luego nos cuentas el resultado.

    Y no trates de engañar con tu falso apego a las normas jurídicas. Ya se sabe que los anarquistas utilizan los mecanismos de estado para destruirlo.

    Por último: a ti lo que te pone alegre, cobarde, es amenazar cone el código penal para promover la censura.

  3. gravedadcuantica,

    no me es posible entenderlo: pretendes que primero exijamos el respeto a los derechos humanos a la víctimas de vuestra discriminación, antes que exigíroslo a vosotros? ¿mientras vosotros podéis seguir discriminándolos?
    ¿Eso no te parece incoherente?

  4. Antonimo // :

    Claro, claro, y dar datos estadísticos por nacionalidad sobre la delincuencia, sobre el coste real que suponen a las arcas del Estado o de la opinión de los ciudadanos al respecto también es xenofobia, ¿no? Los hechos están ahí independientemente de que se hagan públicos o no y tu ecuánime solución a los problemas es matar al mensajero por airearlos. ¿Qué se supone que sería lo correcto, mirar para otro lado y hacer como si no estuviera pasando?

    Por otra parte no haces sino confirmar el texto. Al más puro estilo nazi o stalinista abogas por la ocultación (censura) de la información. Y al que no se pliegue a esto, ya se sabe: -“¡xenófobo!”.

    PD Te voy a decir una cosa para que reflexiones: Los hechos no son opinables y si chocan con tu ideología, por mucho que censures lo ocurrido y lo reescribas completamente al revés, los hechos habrán pasado tal y como pasaron y tu ideología seguirá equivocada.

    PPD ¿Podrías explicarnos qué hay de delictivo según el Código Penal vigente en exponer unos hechos que objetivamente sucedieron tal y como se relatan? Te respondo: Salvo que el CP sea el de la Rusia Comunista o la Alemania hitleriana, nada.

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