El Instituto Max-Planck y el CSIC estudiarán la convivencia de judaísmo, islamismo y cristianismo

Ya se sabe que la clave para salir de la crisis es invertir más en I+D ():

El Instituto Max-Planck de Alemania y el CSIC crearán este año un grupo de investigación para el estudio de las relaciones de coexistencia del judaísmo, el islamismo y el cristianismo en torno a la época de la Edad Media, inicialmente centrado en la Península, aunque proyectado a todo el Mediterráneo.

La iniciativa presentada hoy en el CSIC por responsables de ambas instituciones, y cuyo lema es «CONVIVENCIA: representations, knowledge and identities (500-1.600)», está dotada de un presupuesto cofinanciado a partes iguales, por valor de 1,5 millones de euros, y su duración será inicialmente de cinco años, prorrogables otros cinco.

El acto de presentación de la misma ha estado presidido por el vicepresidente de Relaciones Internacionales del CSIC, José Juan Sánchez, y el vicepresidente de Ciencias Humanas y Sociales de la Max-Planck, Wolfgang Shön.

También han intervenido en el acto Felipe Criado y Gerhard Wolf, coordinadores ambos del Congreso Internacional que, con el mismo lema que la iniciativa anterior, arranca hoy en Madrid, coincidiendo con la presentación del citado grupo de investigación.

Tanto el grupo de investigación como el Congreso parten de la premisa de que el conocimiento de la historia y la evolución de las tres culturas es la base para que, en la actualidad, se puedan crear espacios de convivencia, en opinión de sus responsables.

«Esta investigación permitirá reconocer los valores y experiencias históricas precisas sobre las que la Alianza de Civilizaciones adquiere sentido como proyecto y no sólo como retórica», según Felipe Criado.

El equipo de investigación fruto de las negociaciones de la Max-Planck y el CSIC lo integrarán una decena de investigadores, liderados por dos científicos senior; todos ellos serán elegidos por convocatoria internacional para «reclutar a los mejores», según los responsables del proyecto.

Este grupo de investigación podría ser «embrión» de un proyecto futuro «de mayor envergadura» que llegara a tener sede propia, según Felipe Criado. Actualmente, el equipo de investigadores se ubicará en el Centro de Investigación de Ciencias Humanas y Sociales, del CSIC, recién inaugurado, en Madrid.

Los investigadores abordarán el estudio de la coexistencia, en parte cooperativa y en parte conflictiva, de las tres culturas en la zona del Mediterráneo desde el año 500 al 1.600.

Se trata de vendernos el multiculturalismo oficial. Un millón y medio de euros.

¿Para cuándo un estudio de la agresión sostenida del Islam contra la Cristiandad?

3 comentarios

  1. no se, pero me da que sus conclusiones seran que el cristianismo fue muy malo por acabar echando a los otros, que si la inquisicion por aqui que si la leyenda negra por alla … en cambi los musulmanes respetaban y toleraban … en fin mas de lo mismo

  2. Si lo que quieren de verdad es conocer acerca de este asunto, no hace falta gastarse 1,5 millones de euros. Este asunto ya está resuelto por la Historia. Esta inversión equivale en ciencias sociales a lo que sería en ciencias naturales invertir en investigar sobre la Ley de la Gravedad. Ridículo, ¿no?

    Con 60 euros tienen resuelta la cuestión. Que se compren la monumental obra ESPAÑA, UN ENIGMA HISTÓRICO, de la autoridad medievalista Sánchez Albornoz y sabrán todo lo que la historia ha podido saber hasta ahora sobre la coexistencia entre cristianos (españoles), judíos y musulmanes en la España medieval. Hay más libros pero este es bastante bueno.

    Ahí se muestra claramente en qué consistió esta coexistencia. Allí donde los musulmanes dominaban, la población preexistente cristiana y española que quedó allí (mozárabes) sufrían discriminación (y no positiva) y eran obligados al pago de un impuesto especial por estancia en su propio territorio ocupado (yizya).

    Los judíos, como quintacolumna que eran, ayudaron a los musulmanes en los primeros momentos de la invasión y se las prometieron muy felices al librarse del gobierno de los visigodos e hispanorromanos. En los primeros tiempos mejoró su condición, pero tras las invasiones almorávides y almohades pasaron a estar sometidos y discriminados también, aunque con menor dureza que la aplicada a los españoles (cristianos).

    Y esa es, resumidamente, toda la verdad sobre la coexistencia de cristianos, judíos y musulmanes en la España medieval. Todo lo demás es novela e historia novelada de gusto progre, sin fuentes que la corroboren y sin base historiográfica seria alguna.

  3. El pasado es un cuento sin final, puesto que nuestra perspectiva histórica es siempre suceptible de cambio. En contra de la «ilusión científica», en la investigación y escritura de la historia non hay resultados definitivos. La historia supone un replanteamiento sin fin del pasado, revisarlo y volver a visitarlo. La historia en sentido amplio, es revisionista. La historia implica enfrentarse múltiples veces a las interrogaciones, a las acusaciones, vuelve una y otra vez a juzgar a las personas y los acontecimientos.

    No hay por lo tanto inconveniente alguno en seguir investigando la historia, si se considera que quedan puntos oscuros o misterios sin resolver. Pero como bien dice León Riente, una cosa es la historia y otra muy distinta la historia novelada o incluso la novela. Son dos géneros muy distintos, para públicos diferentes.

    El mito de las Tres Culturas es sólo eso: un mito. Es decir: literatura, no historia.

    Américo Castro y su escuela tienen días espléndidos por delante.

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