El conseller de Inmigración y Ciudadanía de la Comunidad Valenciana, Rafael Blasco, nombrado socio honorífico del Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV)

Por colaboracionista:

El conseller de Inmigración y Ciudadanía, Rafael Blasco, participó de los actos conmemorativos del 15º aniversario del Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV) que tiene como título ‘15 años de esfuerzo común’. Durante el acto, el conseller fue nombrado por la presidenta del Centro, Amparo Sánchez, socio honorífico de esta asociación. Al acto también asistió la consellera de Justicia y Administraciones Públicas, Paula Sánchez de León.

Esto es lo que hace el Partido Popular, y no por electoralismo, en Valencia no le hace falta.

 

 

6 comentarios

  1. Aquí lo tenemos haciéndose la víctima junto a la desgraciada de su pareja ( española ) con anterioridad al suceso de las catanas:

    http://www.youtube.com/watch?v=ZXULfE5VW0c&NR=1

    Y aquí otro vídeo de la noticia sobre el suceso en catalán.

    http://www.youtube.com/watch?v=_TRORCSLJ6Y

    «Racista, blanco hijo de puta», «mataron a mí madre los blancos hijos de puta», relata un inmigrante hispanoamericano que le gritó el moro mierda mientras estaba con el subidón de haberse bebido una Coca Cola 😀

    El mahometano asqueroso tiene antecedentes policiales por tráfico de drogas y en el vídeo anterior podíamos ver a la payasa catalana de su novia defendiéndolo y diciendo que el no había hecho nunca nada malo, que la poli lo detenía porque le daba la gana, jajaja. Si esque estos hijos de puta no tienen arreglo…

  2. La cantidad de dementes y tarados entre la población mora es impresionante.

    Me barrunto que una de las principales causas de esos trastornos mentales tan frecuentes en los moros tienen (parte importante) de su origen en el alto grado de consanguinidad que se da en las sociedades del norte de África.

    Fijaros bien en los rasgos faciales los moros que cruzaís por la calle. La inmensa mayoría tiene cara de loco o de degenerado, de vicioso, de malviviente. Es casi imposible encontrarse con un moro con una cara normal, de rasgos regulares, finos, equilibrados. Un moro bien parecido, de rostro agradable y gesto amable, es algo que no existe. La constancia del fenómeno habla a las claras de una característica racial básica.

    Corporalmente suelen ser deformes, inarmónicos, desproporcionados, de andares grotescos y muchas veces simiescos. Son lentos al caminar, los brazos caídos y las espaldas a veces encorvadas. Su aspecto general es miserable y ruín. Inspiran una repulsión natural al hombre de buena sangre. Yo los reconozco a 30 metros de espaldas a mí.

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  1. Estos progres... - P
  2. Ni un voto al PP. - P

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