Si no hay velo, que quiten el árbol de Navidad…
Y los huevos de Pascua, claro está. No, no es Afganistán es Amberes…
Y los huevos de Pascua, claro está. No, no es Afganistán es Amberes…
He estado investigando sobre la Misa tridentina tras el Motu propio del Papa en que se liberaliza su celebración y la polémica suscitada por el supuesto antisemitismo de algunas de sus oraciones. Oraciones por cierto que no se van a reponer. He varias leído cosas muy interesantes en Embajador en el infierno y las quiero reseñar:
Breve análisis del motu proprio Summorum Pontificum: El título refleja muy bien el propósito. En ella da la bienvenida a la liberalización y aclara algunas cosas:
Una primera duda surge con respecto a que debe entenderse por “misa celebrada sin el pueblo” o “misa privada”: es la que se celebra fuera de los horarios centrales y que no es anunciada públicamente. De ahí el porqué de la prohibición de celebrar el rito extraordinario en los días del triduo pascual, cuando las misas se celebran en forma pública, en torno a la figura del Párroco o del Obispo diocesano (consagración de óleos el Jueves santo, renovación de las promesas sacerdotales, encendido del cirio en la Vigilia pascual) y a fin de no perjudicar la unidad eclesial. Pero nada obsta a que esas misas se digan con presencia de fieles (art. 4)
No entiendo bien el razonamiento aunque el autor me lo ha aclarado, pero en todo caso pone de manifiesto la dudosa profesionalidad de quienes acusaban a la Iglesia de “antisemitismo” por reponer la Misa tridentina: Ni se repone la oración por la conversión de los “pérfidos judíos”, ni la versión del “velo de los corazones”.
El motu proprio de Benedicto XVI: Es un artículo de un bloguero católico español de PD. Está satisfecho con la misa actual, pero critica algunas cosas de ellas, como la completa eliminación del latín. Prefiere la nueva, pero da la bienvenida a la liberalización.
El Concilio, el Novus Ordo Missae y las innovaciones litúrgicas sin fin: Se trata del testimonio de uno de los teólogos que participó en el Concilio. Mi conclusión tras leerlo: La Nueva misa es una traición a la tradición. Una auténtica puñalada por la espalda. La perpetraron el arzobispo Bugnini y el cardenal Cercano, que quedan retratados como indocumentados y chapuceros, dicho -eso sí- con la suavidad de la diplomacia vaticana:
Uno se extraña de la manera supremamente desdeñosa con la que el Cardenal Lercaro y el P. Bugnini prescindieron de la obligación de emprender una investigación histórica y teológica detallada en el caso de un cambio tan fundamental. Si semejante cosa tuvo lugar a este respecto, ¿cómo habrán cumplido esta obligación fundamental antes de hacer otros cambios?
Uno de los cambios centrales -dicho en dos palabras- es la sustitución de la misa-sacrificio (la antigua) por la misa-comunión (nueva). La antigua es la renovación del sacrificio de Cristo en el Viernes santo, la segunda la renovación de la última cena (Jueves santo). Lo que ha hecho eso es acercar la misa católica a los oficios protestantes. Si sois católicos practicantes os recomiendo la lectura, encarecidamente.
The Sacrifice of the Mass: este artículo es del blog “Reformed catholicism”, un grupo reformado tradicional que sigue considerando al Papa el Anticristo. Dejando a la lado la calificaciones y descalificaciones y centrándonos en los argumentos: afirman que la misa-sacrificio no es correcta teológicamente, porque sacrificio hubo uno, definitivo. Ponen unos argumentos bíblicos no desdeñables:
(Hebrews 7:27) Who needeth not daily, as those high priests, to offer up sacrifice, first for his own sins, and then for the people’s: for this he did once, when he offered up himself.
(Hebrews 10:10-14) By the which will we are sanctified through the offering of the body of Jesus Christ once for all. And every priest standeth daily ministering and offering oftentimes the same sacrifices, which can never take away sins: But this man, after he had offered one sacrifice for sins for ever, sat down on the right hand of God; From henceforth expecting till his enemies be made his footstool. For by one offering he hath perfected for ever them that are sanctified.
Creo que es obvio: Sacrificio hubo uno, irrepetible, definitivo, y “punto pelota”, como dicen los madrileños. Pero si hay alguien experto en estos temas que nos ilustre.
Tuvo la mala suerte de chocar con unos guardias de seguridad del gobierno, que descubrieron que llavaba una biblia en el coche.
El resultado fue una detención de dos días en la que le pusieron la espalda como un tomate, como Alá manda y el Corán nos explica.

