La entrada El chantaje del holocausto aumenta a medida que pasan los años levantó algo más que pasiones en los comentarios. Encuentro en ellos algunos exabruptos improcedentes, pero también algunas aportaciones muy valiosas, como esta de Oberst Hessler Jul 18th, 2009 at 11:20. Hay alguna cosa que me parece algo floja. Por ejemplo esta:
Es como el cine sionista, que contiene muchas veces claros elementos religiosos y místicos que le dan a las películas un toque trascendental elevando esas películas por encima de la superficialidad que tendrían si solamente fueran historias de aventuras. Por ejemplo: Star Wars con sus caballeros Jedi dominadores de la Fuerza; el mesianismo presente en The Matrix, Dune o Terminator; la personificación del demonio en Alien; etc.).
Sin embargo, leo algunas cosas de mucho peso. Por ejemplo:
En ese mismo libro [Tener y ser], Eric Fromm dice:
«Como Hennann Cohen, Ernst Bloch, y otros investigadores afirmaron durante las décadas pasadas, el socialismo fue la expresión secular del mesianismo profético. Quizá la mejor manera de demostrar esto es citar la caracterización de la Época Mesiánica que se hace en el Código de Maimónides:
«…(párrafo grueso)
En esa era no habrá ni hambre ni guerras, ni celos ni luchas. Los bienes terrenales serán abundantes, y el bienestar estará al alcance de todos. La única preocupación de todos será conocer al Señor. Como los israelitas serán muy sabios, conocerán cosas que hoy día están ocultas y lograrán comprender a su creador hasta la máxima capacidad del espíritu humano, pues escrito está: «La tierra será llena del conocimiento de Jehová, como cubren la mar las aguas». (lsaías 11:9).
«En esta descripción, la meta de la historia es permitir a los hombres dedicarse enteramente al estudio de la sabiduría y al conocimiento de Dios; no al poder ni al lujo. La Época Mesiánica es de paz universal, falta de envidia y abundancia material. Este panorama está muy próximo al concepto de la meta de la vida que Marx expresó al final del tercer volumen de El capital».
Fromm, Cohen y Bloch eran judíos, así que no creo que estén hablando por hablar, o que se trate de «gentes desconocedoras, es decir, ignorantes por falta de estudios sobre el tema», como dijo alguien que me acusó de fascista (¡qué menos!). Más de Oberst Hessler (Jul 18th, 2009 at 11:10 EDT):
«Yo no creo que se exagere cuando se afirma que el comunismo y la revolución soviética han sido la obra de una mayoría judía. Con excepción de Lenin, los principales jefes revolucionarios han sido judíos. Se señala que Cicerine, uno, un puro ruso, fue reemplazado por su subordinado Litvinov y que la influencia de rusos como Bujarin (quien, sin embargo, fue definido como judío por el «Jeweish Chronicle» del 9 de octubre de 1953, NdA) o Launatchiarsky no puede ser comparada al poder de Trotsky o Zinoviev, el dictador de la ciudadela roja (Petersburgo, NdA) o al poder de Krassine o de Radek, estos últimos ambos judíos. En las instituciones soviéticas, la preponderancia de judíos es siempre sorprendente. Los procesos extraordinarios contra los combatientes contra-revolucionarios han sido hechos solo por judíos y, en numerosos casos, por judías. Un caso similar se repite en Hungría durante el breve período del terror de Bela Kun. Lo mismo ocurrió en Alemania, especialmente en Baviera…»
(WINSTON CHURCHILL, Zionism towards communism, «Illistred Sunday Herald», Londres, 8 de noviembre de 1920).
Creo que, antes de exigir perdones y de pedir reparaciones históricas, algunos deberían palparse la ropa con mucho cuidado.
«No hace falta, Einstein era judío, Max Born era judío, Niehls Bohr era judío, Mendelsohn era judío, Wilder era judío, Kafka era judío, Proust era judío, spinoza esra judío…»
¡Qué lástima no pertenecer a ese pueblo, verdad? Sobre todo que no es nada fácil volverse judío y ser aceptado como tal. ¿Qué problema, no? Porque ni sabiendo hebreo ni sacudiéndose de atrá hacia delante berreando el Talmud puede uno volverse judío así como así. Francamente es una pena. seguro que te lo mereces. Enfin, creo que hay excepciones, que algunos lo han logrado. No desesperes.
Para tu consuelo te sugiero que tengas en cuenta lo que decía Otto Weininger: «No hay que confundir el judaísmo con los judíos. Existen arios que son más judíos que los propios judíos, y judíos que son más arios que los propios arios.» («Sexo y carácter» 1903). Otto Weininger era judío, convertido al protestantismo. ¡Ya está, eres judío! ¡Felicidades! Ya puedes celebar tu Bar Mitzvah o como coño se diga.
«Para tu consuelo te sugiero que tengas en cuenta lo que decía Otto Weininger: “No hay que confundir el judaísmo con los judíos. Existen arios que son más judíos que los propios judíos, y judíos que son más arios que los propios arios.” (”Sexo y carácter” 1903). Otto Weininger era judío, convertido al protestantismo. ¡Ya está, eres judío! ¡Felicidades! Ya puedes celebar tu Bar Mitzvah o como coño se diga.»
Supongo que Otto Weiniger era para ti un buen judío, supo dejar el solito este mundo sin manchar a nadie las manos de sangre. Así deberían de hacer todos, ¿verdad?. Sexo y carácter es un libro al que la historia puso es su lugar, en la sección de descatalogados.
«¿Y por cierto, cómo es que siendo los judíos la inteligencia personificada terminan siempre cómo terminan?»
Y a quien hemos tolerado los cristianos occidentales en el pasado. Cuando el Imperio Romano se convirtió al cristianismo se prohibieron todas las religiones salvo la judía. Que hicieron los paganos romanos, animistas, mazdeistas, practicantes del culto de Mitra, la milenaria religión egipcia…, todas prohibidas. Si ni siquiera nos hemos tolerado entre nosotros, solamente hay que recordar las guerras de religión.
Las razones del antisemitismo son tres principalmente,:
Existe un componeste religioso existente en el cristianismo como es el tema de la pasión y muerte de Jesús y su culpabilización del pueblo judío por ella. En el caso de Islam existe la supuesta traición de los judíos a Mahoma en la época del exilio. A partir de ello muchos grupos religiosos los incitaron a la población contra ellos en épocas de hambrunas, pestes…
La segunda razón sería su éxito económico, esto no es un caso único en la historia. La mayoría de las vaces en que una pequeña minoría acumula un poder económico mucho mayor del que le corresponde por su número termina generando un rechazo enorme en una gran parte de la población. La envidia y la necesidad de un pretexto para robar hace el resto. Ejemplos hay muchos, las persecuciones contra los hindúes en el áfrica oriental, las progromos contra chinos en el sudeste asiático como sucedió Indonesia, Camboya o Vietnam ; comunidad que posee una posición en estos países que recuerda en muchos casos a la que tuvieron los judíos en Europa en el pasado, y en el caso de Vietnam también sufrieron expropiaciones masivas de sus bienes; las persecuciones de armenios en Azerbayán (aunque aquí ayudó el conflicto del Alto Karabaj); usw… ¿Por qué lo que sucedió repetidas veces con los judíos no sucedió en general con los gitanos hasta la segunda guerra mundial?.
La tecera bebe de las dos anteriores y es de desarrollo de las teorías nacionalistas y las pseudociencias decimonónicas en Europa. Aunque resulta obvio que alguien de Provenza tiene mas en común con un catalán que con un bretón, se desarrollan teorías disparatadas sobre el origen de las naciones europeas, negando el origen «mestizo» de todas ellas. Así los países actuales ya existirían hace mas de mil años, incluso en tiempos prehistóricos, por lo que es obvio que un pueblo que proclama como seña de identidad su origen asiático no encaja en la idea. De ahí se pasa a la siguiente fase que es hacer un discurso que identifica los valores morales con aquella supuesta esencia del pasado, según el mismo razonamiento los defectos patrios se deberían a la presencias extrañas y contaminantes como en el caso de los judíos. A todo esto súmale la aparición del Darwinismo y la aplicación perversa de sus teorías a la cháchara seudocientífica y tenemos el germen de lo que mas de medio siglo mas tarde sería el nazismo.
Antón
«Sexo y carácter» no es un libro descatalogado. Te gustaría sin duda que lo fuera, pero no lo es. Tengo una edición de la editorial Losada del año 2005 (no es una editorial pequeña y marginal). Como dice la contratapa, «Sexo y carácter» se convirtió en el libro científico más popular de la historia y tuvo inmensa influencia en filósofos y artistas posteriores como Ludwig Wittgenstein y Edvard Munch. Se trata de la obra de un pensador excepcional y un libro fundamental para conocer las corrientes de pensamiento imperantes en su tiempo.»
¿Lo has leído? Lo habrás pasado mal, pues pone a los judíos en su sitio. Eso lo convierte en un judío antisemita y descalifica su obra. No se puede hacer desaparecer su libro, pero se hablará lo menos posible de este renegado, de manera que sólo unos pocos o conozcan. Por lo demás su carácter misógino y antisemita, según los parámetros actuales no lo hacen una obra que goce de gran predicamento en los miserables tiempos que corren.
Cómo sé que a pesar de todo, te ha gustado lo que dice Weininger acerca de quien es judío o no (pues te abre la puerta de la esperanza) añado otro pasaje del bueno de Otto:
«Debo decir ante todo, claramente, lo que yo entiendo por judaísmo. Pienso que no se rata de una raza, ni de un pueblo, menos aun de un credo legalmente reconocido. El judaísmo debe ser considerado únicamente como una dirección del espíritu, como una constitución psíquica posible a todos los hombres, que ha encontrado en el judaísmo histórico su realización más grandiosa.» (…) «(He expuesto) aquello que según mi opinión debe de ser tenido por judaísmo. No se trata de una nación, de una raza, de una religión, de una escritura. A partir de ahora, cuando hablaré de los judíos, no señalaré al individuo, ni a la comunidad, pero en general al hombre que en esto participa de la idea platónica del judaísmo.» Otto Weininger, «Sexo y carácter», 1903.
Como tú eres una persona que participa de la idea platónica del judaísmo, te puedes considerar, en esa óptica, judío. ¡Qué bueno!, ¿no? A partir de ahora puedes ir a dar cabezazos al Muro.
En cuanto a las causas del antisemitismo, dejémonos de chacharras, que ya somos personas mayores. Sobre el particular, Bernard Lazare lo dice así:
«En todos los lugares en los cuales los judíos se han establecido, en todos ellos se ha desarrollado el antisemitismo (… ) Si la hostilidad y hasta la repugnancia sólo se hubieran manifestado con respecto a los judíos en una época y en un país, sería fácil desentrañar las causas limitadas de estas cóleras; pero por el contrario, la raza judía ha sido objeto de odio de todos los pueblos en medio de los cuales se ha establecido. Ya que los enemigos de los judíos pertenecían a las razas más diversas, vivían en países muy apartados los unos de los otros, estaban regidos por leyes diferentes y gobernados por principios opuestos, no tenían ni el mismo modo de vivir ni las mismas costumbres y estaban animados por espíritus disímiles que no les permitían juzgar de igual modo todas las cosas, es necesario, por lo tanto, que las causas generales del antisemitismo siempre hayan residido en el mismo Israel (los judíos) y no en quienes lo combatieron.» Bernard Lazare, «El antisemitismo, su historia y sus causas», 1894.
De Bernard Lazare no se puede decir que era un judío antisemita. Pero seguro que encontrarás la manera de oscurecerlo a causa de esa cita.
Para mí Otto Weininger no era un buen judío, era un buen alemán (austriaco en realidad, pero su patria era el germanismo). No hay judío bueno, en tanto que judío.
La verdad es que no hace falta ser racista para cansarse de las tropelías ignomiosas cometidas por el estado de israel y sus secuaces zionistas, por supuesto -y de antemano- que no se puede hacer tabla rasa con todos los ciudadanos de ese país inventado llamado Israel. Basta ver este artículo: http://www.laiglesiaenlaprensa.com/2009/07/increibles-prejuicios-sionistas-sobre-el-vaticano.html para comprobar el grado de descerebramiento que tiene el «pueblo elegido», o dicho de otra manera: La necesidad de ser tratados en psiquiátricos occidentales, con todas las garantías y unas medianas posibilidades de curación.
Israel es y será el principal foco de conflicto -siempre están creando conflictos- en el mundo durante muchos años, es hora de abandonar la indiferencia y decirles que o se comportan o hay que darles duro para que dejen de causar problemas. El mundo tiene otras preocupaciones que estar continuamente pendiente de los sionistas del «pueblo elegido», tienen que comportarse como cualquier país de la Comunidad Internacional.
Reciban un saludo
Exise una página web en la que se pueden buscar los nombres de los judíos muertos en el Holocausto, para los que tengan dudas de su existencia.
http://www.yadvashem.org/wps/portal/IY_HON_Welcome