El blog de Monmar
Aunque lo teníamos en nuestro blogroll, no había leído hasta ahora el blog Islamización de Europa "EURABIA", con unos textos especialmente sustanciosos. No sé si estáis en el mismo caso, así que iré presentando en los próximos días aquellos que me han parecido más interesantes.
Este de hoy explica cómo los inmigrantes daneses han mordido la mano que les da de comer. No me queda claro, pero parece que se trata de un artículo de W. LAQUEUR, director del Instituto de Estudios Estratégicos de Washington, con traducción de Juan Gabriel López Guix.
¿Qué ha sucedido? Ha habido una reacción popular contra la política de las décadas de 1980 y 1990, cuando, casi sin discriminación, se permitió la entrada de muchos miles de emigrantes del norte de África y Oriente Medio que decían buscar asilo político.
Sin embargo, todo parece demostrar que la mayoría no sufría persecución política alguna. Fueron admitidos, al menos temporalmente, a pesar de que muchos no tenían intención alguna de integrarse en el país.
Habían oído que se podía vivir bien en Dinamarca sin tener que trabajar.
Es cierto que sólo constituían el 5% de la población; pero ese 5% recibía nada menos que el 50% del presupuesto estatal para todo tipo de gastos asistenciales.
A su llegada al poder, el nuevo Gobierno introdujo algunas medidas para hacer frente a los peores abusos. Intentó, por ejemplo, reducir el número de matrimonios forzados, la entrada de chicas jóvenes y mujeres obligadas a ir a Dinamarca en contra de su voluntad.
Sin embargo, esas medidas generaron muchas protestas, incluso por parte de la ONU y la Unión Europea, y se dijo que suponían una violación de derechos humanos fundamentales.
Otras informaciones relevantes:
los islamistas radicales quisieron declarar el barrio Norrebro de Copenhague, zona islámica sometida a la charia y no a las leyes danesas
(…)
En Estocolmo, al mismo tiempo, aparecieron camisetas que anunciaban: "2025 y el poder es nuestro"
¡Quién de fuera vendrá que de casa nos echará! Uy, a ver si ahora me llaman racista…
Léelo entero: El silencio de Europa.




